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Tuesday, March 25, 2014
RENACIMIENTO EN LA PINTURA
La historia narrada a través del arte
Cronología Artística del Renacimiento (Primera Parte)
Los inicios del renacimiento están marcados por una herencia de lo que hoy se conoce como el gótico internacional, en donde casi todos los artistas de Europa estaban inspirados y de pronto, Masaccio en Italia y Jan van Eyck en Flandes (hoy día Bélgica), modificaron el estilo tradicional de como se narraba una historia y de inmediato toda una nueva generación los imitó. Algunos pintores se tardaron un poco más en encaminarse por ese sendero, y seguramento no por rechazarlo, sino porque sus clientes eran mucho más conservadores y las obras que les gustaban eran de estilo clásico.
Lo que si podemos notar es todos estos cuadros y los cientos más que no están en ésta cronología, es que la gran mayoría son estrictamente religiosos y los temas preferidos por lo general son los mismos: La Anunciación, La Natividad, La Crucifixión, La Piedad y La Santísima Trinidad. Es muy raro que en éste período los mecenas sean retratados, excepto en el contexto de alguno de éstos temas religiosos y menos aun el artista. El primero en autorretratarse fue Jan van Eyck en la obra Los esposos Arnolfini y él aparece reflejado a lo lejos en el espejo. Luego muchos se incluyeron en las obras y se pueden reconocer por ser los únicos que ven directamente al público, y más adelante, mucho más adelante, ya seran ellos mismos los temas protagónicos de sus obras.
Espero disfrutes de ésta modesta cronología.
1420
La Muerte de María Conrad von Soest
La Muerte de María
Conrad von Soest (alemán)
Iglesia de María, Dortmund, Alemania
La Crucifixión Fra Angélico
La Crucifixión
Fra Angélico (italiano)
Museo Metropolitano de Nueva York
Místico matrimonio de Santa Catalina Michelino da Besozzo
Místico matrimonio de Santa Catalina
Michelino da Besozzo (italiano)
Pinacoteca Nacional de Siena
1421
1422
La Adoración de los Magos Lorenzo Mónaco
La Adoración de los Magos
Lorenzo Mónaco (italiano)
Galería de los Uffizi, Florencia
Tríptico de San Juvenal Masaccio
Tríptico de San Juvenal
Masaccio (italiano)
Iglesia de San Pedro, Cascia, Italia
1423
La Adoración de los Magos Gentile da Fabriano
Políptico de La Adoración de los Magos
Gentile da Fabriano (italiano)
Galería de los Uffizi, Florencia
La huída a Egipto Gentile da Fabriano
La Huída a Egipto (retablo inferior del Políptico de la Adoración de los Magos)
Gentile da Fabriano (italiano)
Galería de los Uffizi, Florencia
El Milagro de la Eucarestía Stefano di Giovanni, Sassetta
El Milagro de la Eucarestía
Stefano di Giovanni, Sassetta (italiano)
Museo Bowes, Castillo Barnard, Inglaterra
1424
La Virgen y el Niño con Santa Ana Masolino
La Virgen y el Niño con Santa Ana
Masolino (italiano)
Galería de los Uffizi, Florencia
El Nacimiento de Jesús Maestro Francke
El Nacimiento de Jesús
Maestro Francke (alemán)
Museo Estatal de Hamburgo, Alemania
1425
Santa María Magdalena, San Nicolás de Bari, San Juan Bautista y San Jorge
Políptico Quaratesi
Gentile da Fabriano
Cuatro Santos (Políptico Quaratesi)
Gentile da Fabriano (italiano)
Galería de los Uffizi, Florencia
La Coronación de la Virgen Gentile da Fabriano
La Coronación de la Virgen
Gentile da Fabriano (italiano)
Paul Gatty Museum, Los Ángeles
El Tributo del Dinero Masaccio
El Tributo del Dinero
Masaccio (italiano)
Capilla Brancacci, Santa María del Carmine, Florencia
1426
La Expulsión del Paraíso Masaccio
La expulsión del Paraíso
Masaccio (italiano)
Capilla Brancacci,
Santa María del Carmine,
Florencia
La Adoración de los Magos Masaccio
La Adoración de los Magos (retablo del Políptico de Pisa)
Masaccio (italiano)
Gemäldegalerie, Berlín
Crucifixión de san Pedro Masaccio
Crucifixión de San Pedro (retablo del Políptico de Pisa)
Masaccio (italiano)
Gemäldegalerie, Berlín
Decapitación de san Juan Bautista Masaccio
Decapitación de San Juan Bautista
Masaccio (italiano)
Staatliche, Berlín
Crucifixión Masaccio
Crucifixión (Políptico de Pisa)
Masaccio (italiano)
Museo de Capodimonte, Nápoles
La resurrección de Lázaro Giovanni di Paolo
La resurrección de Lázaro
Giovanni di Paolo (italiano)
Walters Art Museum, Baltimore, Estados Unidos
El Camino al Calvario Giovanni di Paolo
El Camino al Calvario
Giovanni di Paolo (italiano)
Walters Art Museum, Baltimore, Estados Unidos
El descendimiento de la Cruz Giovanni di Paolo
El Descendimiento de la Cruz
Giovanni di Paolo (italiano)
Walters Art Museum, Baltimore, Estados Unidos
El Enterramiento Giovanni di Paolo
El Enterramiento
Giovanni di Paolo (italiano)
Walters Art Museum, Baltimore, Estados Unidos
1427
La Lapidación de san Esteban Gentile da Fabriano
La Lapidación de san Esteban
Gentile da Fabriano (italiano)
Kunsthistorisches Museum, Viena
La Santísima Trinidad Masaccio
La Santísima Trinidad
Masaccio (italiano)
Santa María de Novella, Florencia
Camino al Calvario Andrea di Bartolo
Camino al Calvario
Andrea di Bartolo (italiano)
Museo Thyssen Bornemisza, Madrid
1428
La Anunciación (El Altar Mérode) Robert Campin
La Anunciación (Altar de Mérode)
Robert Campin (alemán)
The Cloisters, Museo Metropolitano de Nueva York
El Matrimonio de María Robert Campin
El Matrimonio de María
Robert Campin (alemán)
Museo del Prado, Madrid
La Asunción de la Virgen Masolino
La Asunción de la Virgen
Masolino (italiano)
Museo de Capodimonti, Nápoles
1429
La Crucifixión y el Juicio Final Jan van Eyck
La Crucifixión y El Juicio Final
Jan van Eyck (belga)
Museo Metropolitano de Nueva York
1430
La Anunciación Robert Campin
La Anunciación
Robert Campin (alemán)
Museo del Prado, Madrid
Retrato de Mujer Joven Rogier van der Weyden
Retrato de Mujer Joven
Rogier van der Weyden (holandés)
Gemäldegalerie, Berlín
La Anunciación Masolino
La Anunciación
Masolino (italiano)
National Gallery of Art, Washington DC
Vir Dolorum Maestro Francke
Vir Dolorum (hombre en Agonía)
Maestro Francke (alemán)
Museo Nacional de Arte, Leipzig, Alemania
1431
Retrato del Cardenal Albergati Jan van Eyck
Retrato del Cardenal Albergati
Jan van Eyck (belga)
Museo Kunsthistorisches, Viena
El Juicio Final Fra Angélico
El Juicio Final
Fra Angélico (italiano)
Museo del Convento de San Marco, Florencia
La Quema de un Hereje Stefano di Giovanni, Sassetta
La Quema de un Hereje
Stefano di Giovanni, Sassetta (italiano)
National Gallery de Victoria, Melbourne, Australia
1432
La Virgen con el Niño Rogier van der Weyden
La Virgen con Niño
Rogier van der Weyden (holandés)
Kunsthistorisches Museum, Viena
El Cordero Místico Jan van Eyck
El Cordero Místico
Jan van Eyck (belga)
Catedral de San Pablo, Gantes, Bélgica
San Francisco recibiendo las Estigmas Jan van Eyck
San Francisco de Asís recibiendo las Estigmas
Jan van Eyck (belga)
Museo de Arte de Filadelfia, Estados Unidos
La Virgen y el Niño Robert Campin
La Virgen y el Niño
Robert Campin (alemán)
National Gallery, Londres
David Donatello
David
Donatello (italiano)
Museo Bargello, Florencia
La Anunciación Fra Angélico El Prado
La Anunciación
Fra Angélico (italiano)
Museo del Prado, Madrid
La Piedad de Verona Fra Filippo Lippi
La Piedad de Verona
Fra Filippo Lippi (italiano)
Museo de Castelvecchio, Nápoles
1433
Hombre con Turbante Jan van Eyck
Hombre con Turbante (posiblemente un autorretrato)
Jan van Eyck (belga)
National Gallery, Londres
Retablo de San Pedro y San Miguel Arcángel Jaume Cirera
Retablo de San Pedro y San Miguel Arcángel
Jaume Cirera (español)
Iglesia de San Miguel, Seo de Urgel, España
Tríptico de la Natividad de María Maestro de la Observancia
Tríptico de la Natividad de María
Maestro de la Observancia (italiano)
Museo de Arte Sacro, Asciano, Siena
La lamentación sobre el Cristo Muerto Giovanni di Paolo
La Lamentación del Cristo Muerto
Giovanni di Paolo (italiano)
Pinacoteca Vaticana, Ciudad del Vaticano, Roma
1434
Virgen del canónigo van der Paele Jan van Eyck
Virgen del canónigo van der Paele
Jan van Eyck (belga)
Museo Gröeninge, Brujas, Bélgica
Retrato de los esposos Arnolfini Jan van Eyck
Retrato de los esposos Arnolfini
Jan van Eyck (belga)
National Gallery, Londres
Tríptico de La Anunciación Rogier van der Weyden
Tríptico de la Anunciación
Rogier van der Weyden (holandés)
Tabla Central en el Museo del Louvre, París
Tablas Laterales en la Galeria Sabauda, Turín
La Anunciación de Cortona Fra Angélico
La Anunciación (Panel Central)
Fra Angélico (italiano)
Museo del Prado, Madrid
1435
Virgen del Canciller Rolin Jan van Eyck
Virgen del Canciller Rolin
Jan van Eyck (belga)
Museo del Louvre, París
Las Tres Marías en la Tumba Jan van Eyck
Las Tres Marías en la Tumba
Jan van Eyck (belga)
Museo Boijmans van Beuningen, Rotterdam, Holanda
Retrato de una Mujer Robert Campin
Retrato de una Mujer
Robert Campin (alemán)
National Gallery, Londres
El Juicio Final Stefan Lochner
El Juicio Final
Stefan Lochner (alemán)
Museo Wallraf-Richartz, Colonia, Alemania
El Martirio de los Apóstoles Stefan Lochner
El Martirio de los Apóstoles
Stephan Lochner (alemán)
Städel, Franckfurt, Alemania
San Cristóbal Konrad Witz
San Cristóbal
Konrad Witz (holandés)
Kunstmuseum, Basilea, Suiza
El Rey Salomón y la reina de Sheba Konrad Witz
El Rey Salomón y la Reina Sheba
Konrad Witz (holandés)
Gemäldegalerie, Berlín
San Jorge matando al Dragón Bernat Martorell
San Jorge matando al Dragón
Bernat Martorell (español)
Art Institute de Chicago
La Virgen de la Humildad Fra Angélico
La Virgen de la Humildad
Fra Angélico (italiano)
Museo Thyssen-Bornemisza, Madrid
San Antonio tentado por el Oro Maestro de la Observancia
San Antonio tentado por el Oro
Maestro de la Observancia (italiano)
Museo Metropolitano de Nueva York
1436
La Anunciación Jan van Eyck
La Anunciación
Jan van Eyck (belga)
National Gallery of Art
Washington DC
La Visión de San Eustaquio Pisanello
La visión de San Eustaquio
Pisanello (italiano)
National Gallery, Londres
1437
La Virgen en el Trono con el Niño, el Arcángel Miguel y Santa Catalina Jan van Eyck
La Virgen en el Trono con el Niño, el Arcángel Miguel y Santa Catalina
Jan van Eyck (belga)
Gemäldegalerie, Dresden, Alemania
Santa Bárbara Jan van Eyck
Santa Bárbara
Jan van Eyck (belga)
Museo Real de Bellas Artes de Amberes, Bélgica
La Madonna de Tarquinia Fra Filippo Lippi
La Madonna de Tarquinia
Fra Filippo Lippi (italiano)
Museo Nacional de Arte Antiguo, Roma
La Adoración con San Agustín y Ambrosio y San Gregorio y Jerónimo Fra Filippo Lippi
La Adoración con San Agustín con San Ambrosio y San Gregorio con San Jerónimo
Fra Filippo Lippi (italiano)
Panel Central en el Museo Metropolitano de Nueva York
Páneles Laterales en la Academia de Vellas Artes de Torino, Italia
1438
El Descendimiento de la Cruz Rogier van der Weyden
El Descendimiento de la Cruz
Rogier van der Weyden (holandés)
Museo del Prado, Madrid
Tríptico Werl Robert Campin
San Juan con el Donante y Santa Bárbara (Panel Central está Perdido)
Robert Campin (alemán)
Museo del Prado
Retrato de la princesa de la Casa de Esté Pisanello
Retrato de la princesa de la Casa de Esté
Pisanello (italiano)
Museo del Louvre, París
San Jorge y la princesa de Trebizond Pisanello
San Jorge y la princesa de Trebizond (fresco del margen derecho)
Pisanello (italiano)
Iglasia de Santa Anastasia, Verona, Italia
1439
Retrato de Margarita van Eyck Jan van Eyck
Retrato de Margarita van Eyck
Jan van Eyck (belga)
Museo Gröeninge, Brujas, Bélgica
1440
El Sueño del papa Sergio Rogier van der Weyden
El sueño del papa Sergio
Rogier van der Weyden (holandés)
Museo Paul Getty, Los Ángeles
Jesús en la casa de Simón Dieric Bouts
Jesús en la casa de Simón
Dieric Bouts (alemán)
Gemäldegalerie, Berlín
La Batalla de San Romano Paolo Uccello
La Batalla de San Romano
Paolo Ucello (italiano)
Museo del Louvre, París
La Batalla de San Romano
Paolo Ucello (italiano)
Galería de los Uffizi, Florencia
La Batalla de San Romano
Paolo Ucello (italiano)
National Gallery, Londres
La Sagrada Familia Bartolomeo d´Eyck
La Sagrada Familia
Bartolomeo d´Eyck (holandés)
Catedral de Puy, Auvergne, francia
El Altar de San Marco Fra Angélico
El Altar de San Marco
Fra Angélico (italiano)
Museo del Convento San Marco, Florencia
La Deposición de la Cruz Fra Angélico
La Deposición de la Cruz
Fra Angélico (italiano)
Museo del Convento San Marco, Florencia
La Santísima Trinidad Maestro Francke
La Santísima Trinidad
Maestro Francke (alemán)
Museo Nacional de Varsovia
La Anunciación Fra Filippo Lippi
La Anunciación
Fra Filippo Lippi (italiano)
National Gallery of Art, Washington DC
La Anunciación Martelli Fra Filippo Lippi
La Anunciación Martelli
Fra Filippo Lippi (italiano)
Basílica de San Lorenzo, Florencia
1441
Crucifixión y Santos Andrea del Castagno
Crucifixión
Andrea del Castagno (italiano)
Ospedale Santa María Nuova, Florencia
La fundación del Spedale Vecchietta
La Fundación del Spedalle
Vecchietta (italiano)
Santa María de la Scala, Siena
1442
La Muerte de la Virgen Andrea Castagno
La Muerte de la Virgen
Andrea Castagno (italiano)
Basílica de San Marco, Venecia
1443
La Coronación de la Virgen Fra Filippo Lippi
La Coronación de la Virgen
Fra Filippo Lippi (italiano)
Pinacoteca Vaticana, Ciudad del Vaticano, Roma
1444
La Pesca Milagrosa Konrad Witz
La Pesca Milagrosa
Konrad Witz (holandés)
Museo de Arte e Historia de Ginebra, Suiza
La Anunciación Bartolomeo d´Eyck
Tríptico de La Anunciación
Bartolomeo d´Eyck (holandés)
Panel Central en la Iglesia de la Magdalena, Aix-en-Provence, Francia
San Jorge y el Dragón Sano di Pietro
San Jorge y el Dragón
Sano di Pietro (italiano)
Museo Diocesano, Siena
1445
La Crucifixión Rogier van der Weyden
Tríptico de la Crucifixión
Rogier van der Weyden (holandés)
Museo Kunsthistorisches, Viena
Retrato de Carlos VII Jean Fouquet
Retrato del rey Carlos VII de Francia
Jean Fouquet (francés)
Museo del Louvre, París
La Virgen de los “Consellers” Lluís Damau
La Virgen de los "Consellers"
Lluis Damau (español)
Museo Nacional de Arte de Cataluña, Barcelona
El Martirio de Santa Eulalia Bernat Martorell
El Martirio de Santa Eulalia
Bernat Martorell (español)
Museo Nacional de Arte de Cataluña, Barcelona
Virgen con Niño y dos Ángeles Fra Filippo Lippi
Virgen con Niño y dos Ángeles
Fra Filippo Lippi (italiano)
Galería de los Uffizi, Florencia
Episodio de la historia de Griselda Francesco Pesellino
Episodio de la Historia de Griselda
Francesco Pesellino (italiano)
Academia de Carrara, Italia
La Creación y la Expulsión del Paraíso Giovanni di Paolo
La Creación y la Expulsión del Paraíso
Giovanni di Paolo (italiano)
Museo Metropolitano de Nueva York
Arliquiera Vecchietta
Arliquiera
Vecchietta (italiano)
Pinacoteca Nacional de Siena
1446
La Lamentación Rogier van der Weyden
La Lamentación
Rogier van der Weyden (holandés)
Museo Real de Bellas Artes de Bélgica, Bruselas
Retrato de Monje Cartujo Petrus Christus
Retrato de Monje Cartjo
Petrus Christus (holandés)
Museo Metropolitano de Nueva York
La Transfiguración Fra Angélico
La Transfiguración
Fra Angélico (italiano)
Museo del Convento San Marco, Florencia
La Anunciación y Fraile Fra Angélico
La Anunciación y el fraile
Fra Angélico (italiano)
Museo del Convento San Marco, Florencia
El Triunfo de la Muerte Anónimo
El Triunfo de la Muerte
Anónimo
Galería Regional de Sicilia, Palermo
1447
La Presentación de Cristo en el Templo Stefan Lochner
La Presentación de Cristo en el Templo
Stefan Lochner (alemán)
Hessisches Landesmuseum de Darmstadt, Alemania
Papa Eugenio IV Jean Fouquet
Papa Eugenio IV
Jean Fouquet (francés)
Galería de los Uffizi, Florencia
La Anunciación de Roma Fra Filippo Lippi
La Anunciación de Roma
Fra Filippo Lippi (italiano)
Galería Doria Pamphilli, Roma
La Coronación de la Virgen Fra Filippo Lippi
La Coronación de la Virgen
Fra Filippo Lippi (italiano)
Galería de los Uffizi, Florencia
Camino al Calvario Vecchietta
Camino al Calvario
Vecchietta (italiano)
Duomo de la Catedral de Siena, Italia
1448
La Virgen en el jardín de rosas Stefan Lochner
La Virgen en el Jardín de las Rosas
Stefan Lochner (alemán)
Museo Wallraf-Richartz, Colonia, Alemania
El Matrimonio de la Virgen Sano di Pietro
El Matrimonio de la Virgen
Sano di Pietro (italiano)
Pinacoteca Vaticana, Ciudad del Vaticano, Roma
La Asunción de la Virgen Sano di Pietro
La Asunción de la Virgen
Sano di Pietro (italiano)
Museo Lindenau, Altenburg, Alemania
1449
San Eloy en su Laboratorio Petrus Christus
San Eloy en su Laboratorio
Petrus Christus (holandés)
Museo Metropolitano de Nueva York
San Pedro consagra como obispo a san Lorenzo Fra Angélico
San Pedro consagra como obispo a San Lorenzo
Fra Angélico (italiano)
Capilla Niccolina, Palacio Pontificio, Vaticano
La Anunciación Fra Filippo Lippi
La Anunciación
Fra Filippo Lippi (italiano)
National Gallery, Londres
La Adoración de los Magos Giovanni di Paolo
La Adoración de los Magos
Giovanni di Paolo (italiano)
National Gallery of Art, Washington DC
1450
Los Siete Sacramentos Rogier van der Weyden
Tríptico de Los Siete Sacramentos
Rogier van der Weyden (holandés)
Museo Real de Bellas Artes de Bélgica, Bruselas
Felipe el Bueno Rogier van der Weyden
Retrato de Felipe el Bueno
Rogier van der Weyden (holandés)
Museo de Bellas Artes de Dijon, Francia
Llanto sobre Cristo Muerto Petrus Christus
Llanto sobre Cristo Muerto
Petrus Christus (holandés)
Museo Metropolitano de Nueva York
Monumento ecuestre de Gattamelata Donatello
Monumento ecuestre de Gattamelata (Primera escultura ecuestre en 1000 años)
Donatello (italiano)
Plaza del Santo, Padua, Italia
La última Cena Jaume Baco Escrivá
La Última Cena
Jaume Baco Escrivá (español)
Museo de la Catedral de Segorbe, España
La Anunciación Fra Angélico
La Anunciación
Fra Angélico (italiano)
Museo del Convento San Marco, Florencia
La Huída a Egipto Fra Angélico
La Huída a Egipto
Fra Angélico (italiano)
Museo del Convento San Marco, Florencia
El Bautismo de Cristo Piero della Francesca
El Bautismo de Cristo
Piero della Francesca (italiano)
National Gallery, Londres
La Virgen y el Niño Francesco Pesellino
La Virgen y el Niño
Francesco Pesellino (italiano)
Museo Metropolitano de Nueva York
La Crucifixión Mística Matteo di Giovanni
La Crucifixión Mística
Matteo di Giovanni (italiano)
Museo de Arte de la Universidad de Princeton, Estados Unidos
Cronología Artística del Renacimiento (Segunda Parte)
Esta generación de artistas y sus mecenas se liberan, no de forma permanente ni definitiva de la temática meramente religiosa, pero son mucho más permisivos en los temas a tratar y comienzan a tomar un gusto particular por la representación de ellos mismos en la obra representada, gusto que también desarrolla el pintor al agregarse discretamente entre la multitud, diferenciándose de ellos al ver fijamente al espectador.
La diferencia primordial de estilos entre países es el empeño de los italianos en utilizar témpera sobre yeso (fresco), pintura que da una apariencia mucho más apagada, en cuanto a intensidad de colorido, pero es la técnica clásica que se ha utilizado desde hace milenios, en Grecia y luego Roma, a diferencia del óleo, inventado según la tradición por Jan van Eyck a principios de éste siglo (XV), cuya base es el aceite y por ende mucho más flexible, permitiendo el trabajar en la obra en distintos momentos, capa sobre capa, lográndose mucho más realismo y gracias a ésta pintura, liberándose de forma definitiva de la necesidad de pintar sobre pared o madera, para eventualmente utilizar tela, bajándose los costos de producción de forma radical y permitiéndole al artista experimentar mucho más. En esencia un gran paso adelante. Algunos osados italianos, como Leonardo da Vinci, intentaron mezclar lo mejor de los "dos mundos" y utilizar ambos pigmentos, pero la unión del agua y el aceite nunca ha sido logrado y las obras rápidamente se deterioraron y como ejemplo está su Última Cena.
1451
El Juicio Final Rogier van der Weyden
El Juicio Final
Rogier van der Weyden (holandés)
Hotel Dieu, Beaune, Francia
La Visitación y La Dormición de la Virgen Andrea del Castagno
La Visitación y La Dormición de la Virgen (mosaico)
Andrea del Castagno (italiano)
Basílica de San Marco, Venecia
1452
El Tríptico Braque Rogier van der Weyden
El Tríptico de Braque
Rogier van der Weyden (holandés)
Museo del Louvre, París
Madonna rodeada de querubines y serafines Jean Fouquet
Madona Rodeada de Querubines y Serafines
Jean Fouquet (francés)
Museo Real de Bellas Artes de Amberes, Bélgica
La Virgen de La Piedad Enguerrand Quartón
La Virgen de la Piedad
Enguerrand Quartón (francés)
Museo Condé, Palacio Chatilli, Francia
1453
La Santísima Trinidad, San Jerónimo y dos santas Andrea del Castagno
La Santísima Trinidad, San Jerónimo y dos Santas
Andrea del Castagno (italiano)
Iglesia de la Santísima Trinidad, Florencia
El Altar de San Lucas Andrea Mantegna
El Altar de San Lucas
Andrea Mantegna (italiano)
Pinacoteca de Brera, Milán, Italia
1454
La Virgen y el Niño Rogier van der Weyden
La Virgen y el Niño
Rogier van der Weyden (holandés)
Museo de Bellas Artes de Houston, Estados Unidos
Crucifixión Antonello da Messina
Crucifixión
Antonello da Messina (italiano)
Museo Nacional de Brukenthal, Sibiu, Transilvania, Rumanía
1455
Tríptico de Santa Columba Rogier van der Weyden
Tríptico de Santa Columba
Rogier van der Weyden (holandés)
Alte Pinakothek de Munich, Alemania
Magdalena Penitente Donatello
Magdalena Penitente (detalle)
Donatello (italiano)
Museo della Opera del Duomo, Florencia
Autorretrato Jean Fouquet
Esta obra está considerada el ser el primer autorretrato de la historia del arte.
Autorretrato
Jean Fouquet (francés)
Museo del Louvre, París
La Coronación de la Virgen Enguerrand Quartón
La Coronación de la Virgen
Enguerrand Quartón (francés)
Villeneuve-lés-Avignon, Francia
La Adoración del Niño Fra Filippo Lippi
La Adoración del Niño
Fra Filippo Lippi (italiano)
Galería de los Uffizi, Florencia
Crucifixión Giovanni Bellini
Crucifixión
Giovanni Bellini (italiano)
Museo Correr, Venecia
1456
San Jerónimo apareciéndosele a San Agustín Giovanni di Paolo
San Jerónimo aparenciéndosele a San Agustín
Giovanni di Paolo (italiano)
Gemäldegalerie, Berlín
El Arcángel Miguel Jaume Huguet
El Arcángel Miguel
Jaume Huguet (español)
Museo Nacional de Arte de Cataluña, Barcelona
1457
La Piedad de Avignon Enguerrand Quartón
La Piedad de Avignon
Enguerrand Quartón (francés)
Museo del Louvre, París
Santa Clara rescatando una embarcación Giovanni di Paolo
Santa Clara rescatando una embarcación.
Giovanni di Paolo (italiano)
Gemäldegalerie, Berlín
La Flagelación de Cristo Jaume Huguet
La Flagelación de Cristo
Jaume Huguet (español)
Museo del Louvre, París
1458
Tríptico Martirio de San Erasmo Dieric Bouts
Tríptico del Martirio de San Erasmo
Dieric Bouts (belga)
Iglesia de San Pedro, Lovaina, Bélgica
Grandes Crónicas de Francia Jean Fouquet
La Coronación como rey de Pipino el Breve por el Papa.
Jean Fouquet (francés)
Biblioteca Nacional de Francia, París
El rey Eduardo I de Inglaterra le rinde homenaje a
Felipe IV, el Hermoso, rey de Francia.
Jean Fouquet (francés)
Biblioteca Nacional de Francia, París
1459
Crucifixión Andrea Mantegna
Crucifixión
Andrea Mantegna (italiano)
Museo del Louvre, París
La Oración del Huerto Andrea Mantegna
La Oración del Huerto
Andrea Mantegna (italiano)
National Gallery, Londres
1460
Retrato de una Dama Rogier van der Weyden
Retrato de una Dama
Rogier van der Weyden (holandés)
National Gallery of Art, Washington
El Gran Calvario Rogier van der Weyden
El Gran Calvario
Rogier van der Weyden (holandés)
Monasterio del Escorial, en las afueras de Madrid
Retablo de San Juan Rogier van der Weyden
Retablo de San Juan
Rogier van der Weyden (holandés)
Museo Nacional de Berlín
Escenas de la vida de los eremitas Paolo Uccello
Escenas de la vida de los Eremitas
Paolo Uccello (italiano)
Galería de las Academias, Florencia
Libro de Horas de Ettiene Chevalier Jean Fouquet
La Adoración de los Magos
Jean Fouquet (francés)
Museo Condé, Palacio Chatilli, Francia
El Espíritu Santo desciende sobre la ciudad de París.
Jean Fouquet (francés)
Museo Metropolitano de Nueva York
La Virgen y el Niño Benozzo Gozzoli
La Virgen y el Niño
Benozzo Gozzoli (italiano)
Instituto de Arte de Denver, Estados Unidos
La Santísima Trinidad Francesco Pesellino
La Santísima Trinidad
Francesco Pesellino (italiano)
National Gallery, Londres
La Piedad Giovanni Bellini
La Piedad
Giovanni Bellini (italiano)
Pinacoteca de Brera, Milán, Italia
La Asunción de María Magdalena Antonio del Pollaiolo
La Asunción de María Magdalena
Antonio del Pollaiolo (italiano)
Galería de Arte de Milán, Italia
1461
La Resurrección de Lázaro Nicolás Froment
La Resurrección de Lázaro
Nicolás Froment (francés)
Galería de los Uffizi, Florencia
La Adoración de los Magos Andrea Mantegna
La Adoración de los Magos
Andrea Mantegna (italiano)
Galería de los Uffizi, Florencia
La Virgen con Niño y Santos Matteo di Giovanni
La Virgen con Niño y Santos
(Santa Catalina, San Mateo, San Bartolomeo y Santa Lucia)
Matteo di Giovanni (italiano)
Duomo de Piensa, Italia
1462
La Muerte de la Virgen Bartolomé Bermejo
La Muerte de la Virgen
Bartolomeo Bermejo (español)
Gemäldegalerie, Berlín
El Viaje de los Magos Benozzo Gozzoli
El Viaje de los Magos
Benozzo Gozzoli (italiano)
Palazzo Medici-Riccardi, Florencia
Políptico de la Misericordia Piero della Francesca
Políptico de la Misericordia
Piero della Francesca (italiano)
Museo Cívico de Sansepolcro, Italia
Santa Clara rescatando a un niño de los lobos Giovanni di Paolo
Santa Clara rescatando a un niño de los lobos.
Giovanni di Paolo (italiano)
Museo de Bellas Artes de Houston, Estados Unidos
1463
La Circuncisión Fra Filippo Lippi
La Circuncisión
Fra Filippo Lippi (italiano)
Iglesia del Espíritu Santo, Prato, Italia
La Resurrección Piero della Francesca
La Resurrección
Piero della Francesca (italiano)
Museo Cívico de Sansepolcro, Italia
La Última Cena Jaume Huguet
La Última Cena
Jaume Huguet (español)
Museo Nacional de Arte de Cataluña, Barcelona
1464
Llanto sobre el Cristo Muerto Rogier van der Weyden
Llanto sobre el Cristo Muerto
Rogier van der Weyden (holandés)
Galería de los Uffizi, Florencia
La Anunciación Matteo di Giovanni
La Anuciación con San Juan Bautista y San Bernardo de Siena
Matteo di Giovanni (italiano)
Museo Sacro de Siena, Italia
La Adoración de los Magos Jaume Huguet
La Adoración de los Magos
Jaume Huguet (español)
Museo de Historia, Iglesia de Santa Agueda, Barcelona
1465
La Deposición El Maestro de la Virgen
La Deposición
El Maestro de la Virgen (artista anónimo)
Museo Wallraf-Richartz, Colonia, Alemania
Crucifixión Paolo Uccello
Crucifixión
Paolo Uccello (italiano)
Museo Thyssen-Bornemisza, Madrid
La Piedad de Nouans Jean Fouquet
La Piedad de Nouans
Jean Fouquet (francés)
Iglesia de Nouans-les-Fontaines, Francia
La Revisión de las Armas Bartolomeo d´Eyck
La Revisión de las Armas
Bartolomeo d´Eyck (belga)
Biblioteca Nacional de Francia, París
La Adoración del Niño por los Santos Fra Filippo Lippi
La Adoración del Niño por los Santos
Fra Filippo Lippi (italiano)
Museo Cívico, Prato, Italia
Cristo orando en el Jardín Giovanni Bellini
Cristo orando en el Jardín
Giovanni Bellini (italiano)
National Gallery, Londres
Retrato de una joven mujer Antonio del Pollaiolo
Retrato de una mujer joven
Antonio del Pollaiolo (italiano)
Gemäldegalerie, Berlín
1466
La adoración del Árbol Sagrado por la reina de Saba y
El encuentro entre Salomón y la reina de Saba
Piero della Francesca
La Adoración del Árbol Sagrado y
El encuentro entre Salomón y la reina de Saba
Piero della Francesca (italiano)
Basílica de San Francisco de Arezzo, Italia
Retrato de Federico de Montefeltro y su esposa Battista Sforza Piero della Francesca
Retrato de Federico de Montefeltro y su esposa Battista Sforza
Los Duques de Urbino
Piero della Francesca (italiano)
Galería de los Uffizi, Florencia
La Historia de la Cruz Verdadera Piero della Francesca
Capilla de La Historia de la Cruz Verdadera
Piero della Francesca (italiano)
Basílica de San Francisco de Arezzo, Italia
1467
La Consagración de San Agustín Jaume Huguet
La Consagración de San Agustín
Jaume Huguet (español)
Museo Nacional de Arte de Cataluña, Barcelona
1468
Tríptico de Santa Hipólita Hugo van der Goes
Tríptico de Santa Hipólita
Hugo van der Goes (holandés)
Catedral de San Salvador, Brujas
La Virgen de la Leche Bartolomé Bermejo
La Virgen de la Leche
Bartolomeo Bermejo (español)
Museo de Bellas Artes de Valencia, España
1469
Madonna con Niño y Ángeles Matteo di Giovanni
Madonna con Niño y Ángeles
Matteo di Giovanni (italiano)
Museo de Arte Sacro de Siena
1470
Retrato de una Dama Petrus Christus
Retrato de una Dama
Petrus Christus (belga)
Gemäldegalerie, Berlín
Altar Monforte Hugo van der Goes
Altar Monforte (La Adoración de los Magos)
Hugo van der Goes (holandés)
Gemäldegalerie, Berlín
San Jorge y el Dragón Paolo Uccello
San Jorge y el Dragón
Paolo Uccello (italiano)
National Gallery, Londres
Políptico de Perugia Piero della Francesca
Políptico de Perugia (la Anunciación)
Piero della Francesca (italiano)
Galería Nacional de Umbria, Italia
San Sebastián Andrea Mantegna
San Sebastían
Andrea Mantegna (italiano)
Museo Kunsthistorisches, Viena
La Expulsión del Paraíso Benvenuto di Giovanni
La Expulsión del Paraíso
Benvenuto di Giovanni (italiano)
Museo de Bellas Artes de Boston
La Anunciación Benvenuto di Giovanni
La Anunciación
Benvenuto di Giovanni (italiano)
Convento de San Bernardino, Sinalunga, Siena, Italia
1471
La Pasión de Cristo Hans Memling
Esta obra vale la pena ampliarla (hacer clic sobre la imagen). Todas las escenas de los últimos tres días de la vida de Jesús están representadas de izquierda a derecha.
La Pasión de Cristo
Hans Memling (belga)
Galería Sabauda, Turín, Italia
La Adoración de los Magos Benvenuto di Giovanni
La Adoración de los Magos
Benvenuto di Giovanni (italiano)
National Gallery of Art, Washington DC
1472
La Virgen, el Niño y los Santos Hugo van der Goes
La Virgen, el Niño y los Santos
(Las imagenes faltantes fueron sustituídas en su momento para incluir
la escena del matrimonio del rey Enrique VII de Inglaterra con Elizabeth de York)
Hugo van der Goes (holandés)
Colección Privada
El Retorno de Judith Sandro Botticelli
El retorno de Judith
Sandro Botticelli (italiano)
Galería de los Uffizi, Florencia
La Virgen con el Niño y Federico de Montefeltro Piero della Francesca
La Virgen con el Niño, Santos y Federico de Montefeltro
Piero della Francesca (italiano)
Pinacoteca de Bera, Milán, Italia
1473
El Juicio Final Hans Memling
El Juicio Final
Hans Memling (belga)
Museo Nacional de Gdansk, Polonia
Piedad con San Girolamo y Santa María Magdalena Pietro Perugino
Piedad con San Girolamo y Santa María Magdalena
Pietro Perugino (italiano)
Galeria Nacional de Umbria, Italia
San Agustín y el Diablo Michael Pacher
San Agustín y el Diablo
Michael Pacher (alemán)
Alte Pinakothek de Munich, Alemania
1474
Federico de Montefeltro Pedro Berruguete
Federico Montefeltro y su hijo
Pedro Berruguete (español)
Galería Nacional de la Marche, Urbino, Italia
San Jerónimo en su estudio Antonello da Messina
San Jerónimo en su estudio
Antonello da Messina (italiano)
National Gallery, Londres
La Anunciación Antonello da Messina
La Anunciación
Antonello da Messina (italiano)
Galería Regional de Siracusa, Sicilia, Italia
San Jorge y el Dragón Giovanni Bellini
San Jorge y el Dragón
Giovanni Bellini (italiano)
Museo Cívico de Pesaro, Italia
1475
El Pecado Original Hugo van der Goes
El Pecado Original
Hugo van der Goes (holandés)
Museo Kunsthistorisches, Viena
Díptico Matheron Nicolás Froment
Díptico Matheron (El Rey René y Jeanne de Lavalle)
Nicolás Froment (francés)
Museo del Louvre, París
La Resurrección Bartolomé Bermejo
La Resurrección
Bartolomeo Bermejo (español)
Museo Nacional de Arte de Cataluña, Barcelona, España
Hombre con Medalla Sandro Botticelli
Hombre con Medalla
(se sospecha que puede ser Giuliano de Medici o el mismo Botticelli)
Sandro Botticelli (italiano)
Galería de los Uffizi, Florencia
El Bautismo de Cristo Andrea del Verrocchio y Leonardo da Vinci
El Bautismo de Cristo
(El ángel ubicado a nuestra izquierda es pintado por Leonardo da Vinci cuando contaba con 15 años
de edad y es su primera obra documentada trabajando como asistente en el taller de Andrea del Verrocchio)
Andrea del Verrocchio y Leonardo da Vinci (italianos)
Galería de los Uffizi, Florencia
Tobías y el Ángel Andrea del Verrocchio
Tobías y el Ángel
Andrea del Verrocchio (italiano)
National Gallery, Londres
David Andrea del Verrocchio
David
Andrea del Verrocchio (italiano)
Museo del Bargello, Florencia
La Anunciación Leonardo da Vinci
La Anunciación
Leonardo da Vinci (italiano)
Galería de los Uffizi, Florencia
La Virgen de la Anunciación Antonello da Messina
La Virgen de la Anunciación
Antonello da Messina (italiano)
Galería Regional de Sicilia, Palermo, Italia
Hércules luchando contra la Hidra Antonio del Pollaiolo
Hércules luchando contra la Hidra
Antonio del Pollaiolo (italiano)
Galería de los Uffizi, Florencia
La historia narrada a través del arte
sábado, 22 de marzo de 2014
Cronología Artística del Renacimiento (Tercera Parte)
1476
La Asunción de la Virgen Francesco Botticini
La Asunción de la Virgen
Francesco Botticini (italiano)
National Gallery, Londres
El Calvario Rodrigo de Osona
El Calvario
Rodrigo de Osona (español)
Iglesia de San Nicolás, Valencia, España
Ecce Homo Hieronymus Bosch, El Bosco
Ecce Homo
Hieronymus Bosch, El Bosco (holandés)
Museo Städel, Frankfurt, Alemania
Retrato de un Hombre Antonello da Messina
Retrato de un Hombre
Antonello da Messina (italiano)
National Gallery, Londres
1477
Santo Domingo entronizado en la Gloria Bartolomé Bermejo
Santo Domingo entronizado en la Gloria
Bartolomé Bermejo (español)
Museo del Prado, Madrid
1478
Tríptico Portinari Hugo van der Goes
Tríptico Portinari (La Natividad)
Hugo van der Goes (holandés)
Galería de los Uffizi, Florencia
Cristo Muerto Andrea Mantegna
Cristo Muerto
Andrea Mantegna (italiano)
Pinacoteca de Brera, Milán, Italia
Retrato de Ginebra de Benci Leonardo da Vinci
Retrato de Ginebra de Benci
Leonardo da Vinci (italiano)
National Gallery of Art, Washington DC
1479
Tríptico del Altar de San Juan Hans Memling
Tríptico del Altar de San Juan
Hans Memling (belga)
Museo Memling, Brujas, Bélgica
La Virgen del Clavel Leonardo da Vinci
La Virgen del Clavel
Leonardo da Vinci (italiano)
Alte Pinakothek de Munich, Alemania
1480
Alegoría de la Castidad Hans Memling
Alegoría a la Castidad
Hans Memling (belga)
Museo Jacquemart-André, París
La Muerte de la Virgen Hugo van der Goes Museo Groeninge, Brujas
La Muerte de la Virgen
Hugo van der Goes (holandés)
Museo Groeninge, Brujas, Bélgica
La Adoración de los Pastores Hugo van der Goes
La Adoración de los Pastores
Hugo van der Goes (holandés)
Gemäldegalerie, Berlín
El Altar Trinity Hugo van der Goes
El Altar Trinity
Hugo van der Goes (holandés)
National Gallery de Escocia en Edimburgo
La Glorificación de la Virgen Geertgen tot Sint Jans
La Glorificación de la Virgen
Geertgen tot Sint Jans (holandés)
Museo Boijmans van Beuningen, Rotterdam, Holanda
La Crucifixión Bartolomé Bermejo
La Crucifixión
Bartolomé Bermejo (español)
Iglesia Parroquial de Daroca, España
La Madonna del Libro Sandro Botticelli
La Madonna del Libro
Sandro Botticelli (italiano)
Museo Poldi Pezzoli, Milán, Italia
El Martirio de San Sebastian Andrea Mantegna
El Martirio de San Sebastian
Andrea Mantegna (italiano)
Museo del Louvre, París
San Jerónimo en su Estudio Domenico Ghirlandaio
San Jerónimo en su Estudio
Domenico Ghirlandaio (italiano)
Iglesia de Ognissanti, Florencia
La Última Cena Domenico Ghirlandaio
La Última Cena
Domenico Ghirlandaio (italiano)
Iglesia de Ognissanti, Florencia
San Francisco en Éxtasis Giovanni Bellini
San Francisco en Éxtasis
Giovanni Bellini (italiano)
Frick Collection, Nueva York
El Martirio de San Lorenzo Michael Pacher
El Martirio de San Lorenzo
Michael Pacher (austríaco)
Slte Pinakothek de Munich, Alemania
1481
La Adoración de los Magos Leonardo da Vinci
La Adoración de los Magos (obra inacabada)
Leonardo da Vinci (italiano)
Galería de los Uffizi, Florencia
El Altar de san Agustín Michael Pacher
El Altar de San Agustín
Michael Pacher (austríaco)
Iglesia St. Wolfgang en Salzkammergut, Austria
1482
Primavera Sandro Botticelli
Primavera
Sandro Botticelli (italiano)
Galería de los Uffizi
Escenas de la vida de Moisés Sandro Botticelli
Escenas de la Vida de Moisés
Sandro Botticelli (italiano)
Capilla Sixtina, El Vaticano
El castigo de Korah y el apedreamiento de Moisés y Aaron Sandro Botticelli
El Castigo de Korah y el apedreamiento de Moisés y Aaron
Sandro Botticelli (italiano)
Capilla Sixtina, El Vaticano
El Testamento y la muerte de Moisés Luca Signorelli
El Testamento y la muerte de Moisés
Luca Signorelli (italiano)
Capilla Sixtina, El Vaticano
El Juicio Final Hieronymus Bosch, El Bosco
Tríptico del Juicio Final
Hieronymus Bosch, El Bosco (holandés)
Kunsthistorisches, Viena
La Vocación de los Apóstoles Domenico Ghirlandaio
La Vocación de los Apóstoles
Domenico Ghirlandaio (italiano)
Capilla Sixtina, El Vaticano
Entrega de las Llaves a San Pedro Pietro Perugino
La Entrega de las Llaves a San Pedro
Pietro Perugino (italiano)
Capilla Sixtina, El Vaticano
El Bautismo de Cristo Pietro Perugino
El Bautismo de Cristo
Pietro Perugino (italiano)
Capilla Sixtina, El Vaticano
La masacre de los Inocentes Matteo di Giovanni
La Masacre de los Inocentes
Matteo di Giovanni (italiano)
Iglesia de San Agostino, Siena, Italia
1483
El Banquete en el Bosque Sandro Botticelli
El Banquete en el Bosque
Sandro Botticelli (italiano)
Museo del Prado, Madrid
Atenea y el Centauro Sandro Botticelli
Atenea y el Centauro
Sandro Botticelli (italiano)
Galería de los Uffizi, Florencia
Venus y Marte Sandro Botticelli
Venus y Marte
Sandro Botticelli (italiano)
National Gallery, Londres
1484
El Altar de San Onofrio Luca Signorelli
El Altar de Onofrio
Luca Signorelli (italiano)
Museo de la Ópera del Duomo, Florencia
Los Padres de la Iglesia Michael Pacher
Los Padres de la Iglesia
Michael Pacher (austríaco)
Alte Pinakothek de Munich, Alemania
1485
Tríptico de las banalidades y de la Salvación Divina Hans Memling
Tríptico de las banalidades y de la Salvación Divina
Hans Memling (belga)
Museo de Bellas Artes de Estraburgo, Francia
Retablo de la Virgen de Montserrat Bartolomé Bermejo
Retablo de la Virgen de Montserrat
Bartolomé Bermejo (español)
Catedral de Acqui, Italia
El Juicio de Paris Sandro Botticelli
El Juicio de París
Sandro Botticelli (italiano)
Galería Cini, Italia
Los Siete Pecados Capitales Hieronymus Bosch, El Bosco
Los Siete Pecados Capitales (óleo sobre una mesa)
Hieronymus Bosch, El Bosco (holandés)
Museo del Prado, Madrid
Madonna con Ángeles Rojos Giovanni Bellini
Madonna con Ángeles Rojos
Giovanni Bellini (italiano)
Academia de Venecia, Italia
1486
Cristo ensangrentado Geertgen tot Sint Jans
Cristo ensangrentado
Geertgen tot Sint Jans (holandés)
Museo del Convento de Catalina, Utrecht, Holanda
El Nacimiento de Venus Sandro Botticelli
El Nacimiento de Venus
Sandro Botticelli (italiano)
Galería de los Uffizi, Florencia
La Virgen de las Rocas Leonardo da Vinci
La Virgen de las Rocas (primera versión)
Leonardo da Vinci (italiano)
Museo del Louvre, París
La Gloria de San Bernardo Pinturicchio
La Gloria de San Bernardo
Pinturicchio (italiano)
Capilla Bufalini, Iglesia Santa María en Aracoeli, Roma
1487
La Transfiguración Giovanni Bellini
La Transfiguración
Giovanni Bellini (italiano)
Galería Nacional de Capodimonte, Nápoles
San Jerónimo Pinturicchio
San Jerónimo
Pinturicchio (italiano)
Walters Art Museum, Baltimore, Estados Unidos
1488
Monumento equestre a Bartolomeo Colleoni Andrea del Verrocchio
Monumento Ecuestre a Bartolomeo Colleoni
(Segunda estatua ecuestre elaborada en más de mil años)
Andrea del Verrocchio (italiano)
Campo Zansanipolo, Venecia
Retrato de Giovanna Tornabuoni Domenico Ghirlandaio
Retrato de Giovanna Tornabuoni
Domenico Ghirlandaio (italiano)
Museo Thyssen Bornemisza, Madrid
1489
El Relicario de Santa Úrsula Hans Memling
Relicario de Santa Úrsula
Hans Memling (belga)
Museo Memling, Brujas, Bélgica
La Anunciación de Cestello Sandro Botticelli
La Anunciación de Cestello
Sandro Botticelli (italiano)
Galería de los Uffizi, Florencia
La Adoración de los Magos Domenico Ghirlandaio
La Adoración de los Magos
Domenico Ghirlandaio (italiano)
Hospedaje de los Inocentes, Florencia
La Muerte de San Bernardo Pinturicchio
La Muerte de San Bernardo
Pinturicchio (italiano)
Capilla Bufalini, Iglesia Santa María en Aracoeli, Roma
1490
Tríptico de la Resurrección Hans Memling
Tríptico de la Resurrección
Hans Memling (belga)
Museo del Louvre, París
San Juan Bautista en la selva Geertgen tot Sint Jans
San Juan Bautista en la Selva
Geertgen tot Sint Jans (holandés)
Gemäldegalerie, Berlín
La leyenda de las reliquias de San Juan Bautista Geertgen tot Sint Jans
La Leyenda de las Reliquias de San Juan Bautista
Geertgen tot Sint Jans (holandés)
Kunsthistorisches, Viena
Margarita de Austria El Maestro de Moulins
Margarita de Austria
El Maestro de Moulins (anónimo francés)
Museo Metropolitano de Nueva York
La Piedad Bartolomé Bermejo
La Piedad
Bartolomé Bermejo (español)
Catedral de Barcelona, España
Epifanía Fernando Gallego
Epifanía
Fernando Gallego (español)
Museo Nacional de Arte de Cataluña, Barcelona, España
La Dama y el Armiño Leonardo da Vinci
La Dama y el Armiño
Leonardo da Vinci (italiano)
Museo Nacional de Cracovia, Polonia
Hombre Anciano y su Nieto Domenico Ghirlandaio
Hombre anciano y su nieto
Domenico Ghirlandaio (italiano)
Museo del Louvre, París
Capilla Tornabuoni (escenas de la Virgen) Domenico Ghirlandaio
El Nacimiento de la Virgen
Domenico Ghirlandaio (italiano)
Iglesia de Santa María de Nouvella, Florencia
El Matrimonio de la Virgen
Domenico Ghirlandaio (italiano)
Iglesia de Santa María de Nouvella, Florencia
La Visitación
Domenico Ghirlandaio (italiano)
Iglesia de Santa María de Nouvella, Florencia
La Masacre de los Inocentes
Domenico Ghirlandaio (italiano)
Iglesia de Santa María de Nouvella, Florencia
María de Borgoña Michael Pacher
María de Borgoña
Michael Pacher (austríaco)
Colección Heinz Kisters, Kreuzlingen, Alemania
Techo de los Semi Dioses Pinturicchio
Techo de los Semi Dioses (pintado a imitación de mosaico)
Pinturicchio (italiano)
Palacio de la Penitenciaría de Roma, Roma
Centauro (detalle del Techo de los Semi Dioses)
Pinturicchio (italiano)
Palacio de la Penitenciaría de Roma, Roma
La Fortuna (detalle del Techo de los Semi Dioses)
Pinturicchio (italiano)
Palacio de la Penitenciaría de Roma, Roma
Sirena (detalle del Techo de los Semi Dioses)
Pinturicchio (italiano)
Palacio de la Penitenciaría de Roma, Roma
1491
Tríptico de la Pasión Hans Memling
Tríptico de la Pasión
Hans Memling (belga)
Museo de Santa Ana, Lubeck, Alemania
El Descendimiento de la Cruz Benozzo Gozzoli
El Descendimiento de la Cruz
Benozzo Gozzoli (italiano)
Museo Horne, Florencia
La Virgen de la escalera Miguel Ángel Buonarroti
La Virgen de la escalera
Miguel Ángel Buonarroti (italiano)
Museo Casa Buonarroti, Florencia
1492
La Coronación de la Virgen Sandro Botticelli
La Coronación de la Virgen
Sandro Botticelli (italiano)
Galería de los Uffizi, Florencia, Italia
La Piedad con San Jerónimo, San Pablo y San Pedro Sandro Botticelli
La Piedad con San Jerónimo, San Pablo y San Pedro
Sandro Botticelli (italiano)
Alte Pinakothek de Munich, Alemania
El Hombre de Vitruvio Leonardo da Vinci
El Hombre de Vitruvio
Leonardo da Vinci (italiano)
Academia de Venecia, Italia
Capilla Basso de la Rovere Pinturicchio
Capilla Basso della Rovere
Pinturicchio (italiano)
Iglesia Santa del Popolo, Roma
La Asunción de la Virgen Pinturicchio
La Asunción de la Virgen
Pinturicchio (italiano)
Iglesia Santa del Popolo, Capilla Basso, Roma
1493
Centauromaquie Miguel Ángel Buonarroti Museo Casa Buonarroti, Florencia
Centauromaquie
Miguel Ángel Buonarroti (italiano)
Museo Casa Buonarroti, Florencia
La Visión de San Bernardo Pietro Perugino
La Visión de San Bernardo
Pietro Perugino (italiano)
Alte Pinakothek de Munich, Alemania
La Presentación de Jesús en el Templo Giovanni Bellini
La Presentación de Jesús en el Templo
Giovanni Bellini (italiano)
Museo Juan Pablo II, Varsovia, Polonia
1494
Retrato de Francesco delle Opere Pietro Perugino
Retrato de Francesco delle Opere
Pietro Perugino (italiano)
Galería de los Uffizi, Florencia
El Milagro de la Cruz en el Rialto Vittore Carpaccio
El Milagro de la Cruz en el Rialto
Vittore Carpaccio (italiano)
Academia de Venecia, Italia
Las Habitaciones de Borgia Pinturicchio
El Descenso del Espíritu Santo
Pinturicchio (italiano)
Museo Vaticano, Ciudad del Vaticano, Roma
La Extracción de la Piedra de la Locura Hieronymus Bosch, El Bosco
La Extracción de la Piedra de la Locura
Hieronymus Bosch, El Bosco (holandés)
Museo del Prado, Madrid
1495
El papa San Gregorio Pedro Berruguete
El papa San Gregorio
Pedro Berruguete (español)
Museo Nacional de Arte de Cataluña, Barcelona, España
Tríptico de La Adoración de los Magos Hieronymus Bosch, El Bosco
Tríptico de La Adoración de los Magos
Hieronymus Bosch, El Bosco (holandés)
Museo del Prado, Madrid
La Alegoría Sagrada Giovanni Bellini
La Alegoría Sagrada
Giovanni Bellini (italiano)
Galería de los Uffizi
El Sueño de Santa Úrsula Vittore Carpaccio
El Sueño de Santa Úrsula
Vittore Carpaccio (italiano)
Academia de Venecia, Italia
1496
Catalina de Aragón Juan de Flandes
Catalina de Aragón (futura esposa de Enrique VIII)
Juan de Flandes (belga)
Museo Thyssen Bornemisza, Madrid
La Calumnia de Apeles Sandro Botticelli
La Calumnia de Apeles
Sandro Botticelli (italiano)
Galería de los Uffizi, Florencia
La Adoración de los Pastores Luca Signorelli
La Adoración de los Pastores
Luca Signorelli (italiano)
National Gallery, Londres
Fortaleza y Templanza sobre seis héroes antiguos Pietro Perugino
Fortaleza y Templanza sobre seis héroes antiguos
(Lucio Sicinio, Leónidas, Horacio Cocles, Publio Escipión, Pericles y Quinto Cincinato)
Pietro Perugino (italiano)
Colegio del Cambio, Perugia, Italia
Prudencia y Justicia sobre seis sabios antiguos Pietro Perugino
Prudencia y Justicia sobre seis sabios antiguos
(Fabio Máximo, Sócrates, Numa Pompilio, Furio Camilo, Pitágoras y Trajano)
Pietro Perugino (italiano)
Colegio del Cambio, Perugia, Italia
1497
El Parnaso Andrea Mantegna
El Parnaso
Andrea Mantegna (italiano)
Museo del Louvre, París
Baco Miguel Ángel Buonarroti
Baco
Miguel Ángel Buonarroti (italiano)
Museo Bargello, Florencia
Rostro de Baco. Notar que una veta del marmol quedó
atravesada en el ojo y pareciera que tuviese una cicatriz,
razón por la cual el cliente que solicitó la escultura, el
Cardenal Riario, la rechazó.
Apolo y Marcia Pietro Perugino
Apolo y Macia
Pietro Perugino (italiano)
Museo del Louvre, París
1498
El Tríptico de Moulins El Maestro de Moulins
El Tríptico de Moulins
El Maestro de Moulins (anónimo francés)
Catedral de Moulins, Francia
La Última Cena Leonardo da Vinci
La Última Cena
Leonardo da Vinci (italiano)
Iglesia de Santa María delle Grazie, Milán, Italia
1499
Los santos eremitas Hieronymus Bosch, El Bosco
Los Santos Eremitas
Hieronymus Bosch, El Bosco (holandés)
Palacio Ducal, Venecia
La Piedad Miguel Ángel Buonarroti
La Piedad
Miguel Ángel Buonarroti (italiano)
Basílica de San Pedro, El Vaticano, Roma
1500
Salomón Pedro Berruguete
Salomón
Pedro Berruguete (español)
Iglesia de Santa Eulalia, Paredes de Navas, España
La Natividad Mística Sandro Botticelli
La Natividad Mística
Sandro Botticelli (italiano)
National Gallery, Londres
San Jorge y el Dragón Luca Signorelli
San Jorge y el Dragón
Luca Signorelli (italiano)
Rijksmuseum, Viena, Austria
La Corona de Espinas Hieronymus Bosch, El Bosco
La Corona de Espinas
Hieronymus Bosch, El Bosco (holandés)
National Gallery, Londres
La Virgen, el Niño, Santa Ana y San Juan Bautista Leonardo da Vinci
La Virgen, el Niño, Santa Ana y San Juan Bautista (obra inacabada)
Leonardo da Vinci (italiano)
National Gallery, Londres
Friday, December 13, 2013
miscellaneous citas mixed quotes variadas miscelaneos
"Si no estás cometiendo errores, entonces no estás haciendo nada." John Wooden
"Si piensas que la aventura es peligrosa, prueba la rutina. Es mortal." Paulo Coelho
"Poder decir adiós es crecer." Gustavo Cerati
"Las emociones, en efecto, no siguen un orden fijo. Antes bien, y al igual que las partículas del éter, prefieren revolotear con libertad y flotar eternamente trémulas y cambiantes." Yukio Mishim
"Un tropezón puede prevenir una caída." Proverbio Inglés
"Tu tiempo es limitado; no lo malgastes viviendo la vida de otro." Steve Jobs
El éxito de la vida no está en vencer siempre, sino en no desanimarse nunca.
"Nunca cuentes tus problemas a los demás: al 20% no le interesa y el 80% se alegra." Lou Holtz
"Un hombre con nuevas ideas es un loco, hasta que triunfa." Marcelo Bielsa
"Ellos se ríen de mí por ser diferente, yo me río de todos por ser iguales." Kurt Cobain
Friday, August 23, 2013
101 cosas que hacer en Caracas /plagio..
Estas son las 101 cosas que hacer en Caracas antes de morirse.
¿Qué opina?
1. Subir al teleférico y admirar desde arriba a Caracas.
2. Comer de madrugada una arepa o un perro caliente.
3. Subir por Sabas Nieves.
4. Montarse en un mototaxi.
5. Descubrir los jardines del Centro de Arte La Estancia. Y si hace yoga, mejor.
6. Visitar el Club Social Chino (El Bosque) un domingo y desayunar al estilo oriental.
7. Almorzar peruano en Colegio de Ingenieros un domingo.
8. Tomar el metro en hora pico. Y si hace la transferencia en Capitolio, mejor.
9. Hacer mercado en Quinta Crespo.
10. Subir a El Calvario y tomarse un café con vista a Caracas.
11. Visitar la Casa de Estudio de la Historia Lorenzo Mendoza (Veroes a Jesuitas, Bulevar Panteón).
12. Ir a conocer el Museo Sacro (Metro Capitolio)
13. Caminar por el Parque de Este.
14. Recorrer el bulevar de Sabana Grande.
15. Ver el espectáculo de luces de la fuente de Plaza Venezuela.
16. Visitar el pueblo de El Hatillo y entrar a la tienda Hannsi
17. Comer en Los Nuevos Chinos de la Av Baralt (pida mejor para llevar).
18. Contemplar la Plaza Altamira.
19. Tomarse un trago en la terraza del rest 360 en Altamira (Hotel Altamira Suite)
20. Visitar la Ciudad Universitaria.
21. Ir a un concierto en el aula magna de la UCV para ver las nubes de Calder.
22. Ir a ver la obra de Arturo Michelena “Miranda en la Carraca” en la Galería de Arte Nacional.
23. Tomarse una foto en la plaza del alba Caracas con la avenida Bolívar de fondo y las torres de El Silencio
24. Volver a la infancia en el Museo de Los Niños.
25. Caminar un domingo en La Cota Mil.
26. Conocer la Mezquita de Quebrada Honda.
27. Subir en MetroCable a San Agustín.
28. Comprar libros en el puente de Las Fuerzas Armadas.
29. Comer en la Calle del Hambre de Baruta.
30. Ir a bailar salsa a “El Maní es así”.
31. Conocer el Centro de Arte Los Galpones (Av. Avila con 8a Trans. de Los Chorros. Metro Parque del Este o Los Dos Caminos)
32.Disfrutar de un concierto a cielo abierto en el CC Sambil
33.Comer cachapas en La Unión (aunque yo odio la atención de ese lugar)
34.Montar bicicletas por los jardines de la Universidad Simón Bolívar
35.Caminar o patinar por Los Próceres.
36.Ir a un juego Caracas-Magallanes en el estadio universitario.
37.Recorrer las iglesias del Centro. Sobre todo en Semana Santa.
38.Tomarse una foto con la estatua ecuestre de fondo en la Plaza Bolívar
39.Conocer el Jardín Botánico.
40.Recorrer el Parque Los Caobos (aunque está deteriorado) y si coincide con un concierto mejor aún.
41.Pasear por Bellas Artes y visitar el Teatro Teresa Carreño, el Museo de Arte Contemporáneo, la Galería de Arte Nacional y el Museo de Ciencias Naturales.
42.Ser parte de “Por el Medio de la Calle”.
43.Ver a los patineteros haciendo piruetas en el parque extremo de Chacao o el de Los Dos Caminos.
44.Participar en alguna carrera que te permita caminar libremente por la autopista.
45.Ir a algún mercado de diseño. Sea en el Mercado Municipal de Chacao o en la Plaza Alfredo Sadel.
46.Admirar lo bella que se ve la escultura Esfera Caracas de Jesús Soto en horas de la noche.
47.Comerse un profiterol de chocolate la pastelería Mozart (Concresa o CCCT)
48.Irse de tascas a La Candelaria.
49.Pasar una noche en el hotel “Aladdin”.
50.Ir al teatro. Sea en Trasnocho, Paseo El Hatillo, Teatro 8.
51.Ir a la Feria del Ateneo en diciembre.
52.Bajar a La Guaira a darse un baño de mar.
53.Subir a Galipán. Comer sandwich de pernil, fresas con crema
54.Ver de lejos El Capitolio. (No digo de cerca porque dudo que le dejen entrar)
55.Visitar el Panteón Nacional.
56.Tomar cervezas en El León.
57.Pasear por el casco de Chacao.
58.Conocer el Casco Histórico de Petare.
59.Ver jugar a La Vinotinto.
60.Tomarse un café en El Gran Café de Sabana Grande.
61.Subir a Los Teques por un buen golfeado con queso.
62.Acampar en El Ávila.
63.Visitar el Parque Los Chorros.
64.Comer en la Hermandad Gallega.
65.Tomarse un chocolate caliente en Kakaos de Paseo Las Mercedes.
66.Desayunar en el Hornito Andino (Segunda Transversal de Campo Alegre. Diagonal a la Clínica Sanatrix)
67.Tratar de tomarle una foto a la estatua de María Lionza y al mural de Zapata.
68.Ir a comer a La Cuadra Gastronómica de Los Palos Grandes (6ta transversal entre 3ra y 4ta avenida)
69.Curucutear en algún mercado de las pulgas.
70.Meterse con los chamos a mojarse en los chorritos de la Plaza Los Palos Grandes.
71.Escuchar los cuentacuentos del Banco del Libro.
72.Quedarse dormido en los jardínes de “Tierra de Nadie” en la UCV
73.Capturar en fotos al personaje del Ula Ula que se ubica en las tardes por la Plaza La Candelaria. O al del camión de muñecas.
74.Escuchar el sonido de El Amolador.
75.Lanzarse una rumba intensa en Greenwich (Av. José Luis Sosa, Edificio Marvin. Altamira)
76.Vacilarse una noche de Stand Comedy en Teatro Bar (Calle Orinoco. Las Mercedes)
77.Ir a un “TweetTeq” (reunión de tuiteros) en el Hard Rock Café.
78.Pasar una tarde en el Parque Boyacá (Calle Boyacá, El Rosal). Y sentarse a leer en su anfiteatro.
79.Descubrir las piezas de artísticas urbanos como Ergo, Fe, entre otros.
80.Merodear por un mercado de antigüedades.
81.Tomar chicha abajo del reloj de la UCV.
82.Vivir la experiencia de ir en tren hasta los Valles del Tuy.
83.Ir a comprar ropa en El Cementerio, Mercado de Guaicaipuro.
84.Pegarse a una de las tardes de juego de los chicos de Ser Urbano.
85.Comerse una crepes en Café Noisette ( Av. Principal de La Carlota)
86.Ver contonear el cuerpo a los diferentes grupos de baile de la UCV en los pasillos del Aula Magna los fines de semana.
87.Ir a una función de cine porno en el Cine Urdaneta.
88.Tomarse un 3 en 1 en Sabas Nieves.
89.Recorrer la cuadra de Las Novias en el Centro.
90.Visitar el mirador de La Cota Mil.
91.Buscar un libro en la biblioteca de Los Palos Grandes.
92.Comer los tacos de Santa Sofía.
93.Saborear los postres que se venden frente a la Plaza Bolívar de El Hatillo.
94.Ir a desayunar a la Feria de Los Palos Grandes (sólo los sábados).
95.Tomarse una cocada en La Guairita.
96.Ir a un concierto en La Hacienda La Vega.
97.Rumbear en el C.C. San Ignacio o Las Mercedes.
98.Tomarse una bebida afrodisíaca en el puesto de la Avenida Bolívar.
99.Intercambiar libros en las plazas con los chicos de ReLectura
100.Ir a escalar a las Cuevas de El Indio.
101.Hacerlo todo de nuevo, e invitar a sus amigos.
Wednesday, May 29, 2013
Joseph Stiglitz: Widening the Scope of Economics
Joseph Stiglitz: Widening the Scope of Economics
26. MAI 2013
Joseph Stiglitz (press photo)
Innovation Norway has invited Nobel price winner Joseph E. Stigliz to present his ideas at its conference on May 28 and to give a lecture at the University of Oslo on May 29. This blog posts gives a short presentation of Stiglitz and his research.
By Per Koch, Special Adviser, Innovation Norway
When Innovation Norway invited Joseph E. Stigliz (1943- ) to be the main speaker at the very first Innovation Norway Signal Conference, this was for two important reasons:
Firstly he has made important contributions to the development of the discipline of economics, giving us new tools to better understand a world in continuous transformation. The current economic crisis has taught us that we desperately need new ideas and new concepts in both economic policy and innovation policy development.
We may agree or disagree with his conclusions, but there is no doubt that he has generated a lot of stimulating debate.
Secondly he has made his mark as a doer as well as a theoretician. He knows policy development from the inside.
Stiglitz was, for instance, a member of U.S. President Bill Clinton’s Council of Economic Advisers from 1993-95, and served as CEA chairman from 1995-97. He has been a Chief Economist and Senior Vice-President of the World Bank. He has chaired several international commissions such as the Commission on the Measurement of Economic Performance and Social Progress, which critiqued the reliance on GDP as an indicator of advancement, and the UN Commission of Experts on Reform of the International Financial and Monetary System.
This engagement in policy making is paralleled in his passion for social development and global challenges. He was a lead author of the 1995 Report of the Intergovernmental Panel on Climate Change, which shared the 2007 Nobel Peace Prize.
A critique of the invisible hand
In his recent book, the Price of Inequality, he argues strongly that the current level of income inequality in the US is at historic levels not seen since the Great Depression.
The top 1 percent of Americans take home nearly 20 percent of the country’s income, the richest 1 percent own more than a third of the country’s wealth. From 2009-2011, the top 1 percent of Americans gained 121 percent of the additional income created in the “recovery”. This amazingly high number reflects the fact that the poor are still in recession.
Stiglitz argues that this development is unsustainable and a threat to social justice as well as democracy.
The following quote from the book sums up his main argument:
“Markets have clearly not been working the way that their boosters claim. Markets are supposed to be stable, but the global financial crisis showed that they could be very unstable, with devastating consequences. The bankers had taken bets that, without government assistance, would have brought them and the entire economy down.”
This quote reflects his basic mistrust in economic theory that states that the market knows best, no matter what – a way of thinking he has labeled “market fundamentalism”.
Asymmetric information
This mistrust is, in fact partly grounded in his critique of one of the basic premises of influential economic models: that all information in an economic system is freely available to all actors in that system.
In 2001, he was awarded the Nobel Prize in economics for his analyses of markets with this so-called “asymmetric information”.
Stiglitz helped create a new branch of economics, “The Economics of Information,” exploring the consequences of the fact that people may hold back information. Moreover, it takes time and effort for companies to catch up with the competitors’ knowledge wise.
On this basis he pioneered such concepts as adverse selection and moral hazard, which have now become standard tools not only of theorists, but of policy analysts.
Industry and government
His arguments about “asymmetric information” underpin his belief in a role for government. In Freefall, his 2010 book about the financial crisis, he puts it this way:
“Governments need to play a role, and not just in rescuing the economy when markets fail and in regulating markets to prevent the kind of failures we have just experienced. Economies need a balance between the role of markets and the role of government – with important contributions by nonmarket and nongovernmental institutions.” (Freefall, p. xii)
This does not mean that he is hostile towards a market economy– far from it. In the same book he underlines that he believes “that markets lie at the heart of every successful economy.”
It is just that the lack of perfect information means that markets are rarely – if ever — in perfect balance. “Marked failure” is the norm, rather than the exception. This means that markets do not automatically lead to economic efficiency. There may, for instance, be unemployment even if the economy as a whole is growing. According to Stiglitz, this opens up for a role for government
The Nordic Model
This balanced approach economic policy brings him closer to what Norwegians call “the Nordic Model”.
The Nordic Model is embraced by both sides of the political spectrum in Norway, exactly because it leads to an industrial policy that includes active roles for industry, government as well as civil society. In Norway, Stiglitz will be considered a far less controversial figure than in his homeland, the United States.
To what extent government intervention is needed is, of course, a matter of debate, in Norway as well as in the US.
Some economists and policy-makers on both sides of the Atlantic have said that Stiglitz goes too far in the direction of government intervention, arguing that government does not have access to all relevant information either, and may make mistakes of the same proportion as the markets.
Stiglitz’ theories, however, do take into account the limitations on the information and the imperfections of incentives on the part of all economic participants, including the government.
Research
Stiglitz has also made major contributions to monetary theory, to the development of economics and trade theory, to public and corporate finance, to the theories of industrial organization and rural organization, and to the theories of welfare economics and of income and wealth distribution.
In the 1980s, he helped revive interest in the economics of R&D.
Globalization
His skepticism towards simplistic economic models is also reflected in his approach to globalization and international trade.
He argues that the so-called Washington Consensus on trade and capital market liberalization (developed by the World Bank, the International Monetary Fund and the U.S. Treasury) paid too little attention to issues of equity, employment, to pacing and sequencing of reforms, or how privatization in various economies were conducted.
The policy also put too little emphasis on sustainability, Stiglitz argues, being that an economic, social, political or environmental sustainability.
Stiglitz’ belief in a role for the government leads him to argue that the relevant international agreements often impinge on the rights of sovereign states to make decisions. Given that there are no democratic global institutions that can deal effectively with the problems created, this becomes a serious problem, Stiglitz argues:
“In effect,” he writes, “economic globalization has outpaced political globalization.” (Making Globalization Work).
Again, he is not anti-market or anti-globalization. He acknowledges the positive potential of international trade:
“2.4 billion people whose countries have suffered colonialism and exploitation, wars and internal disarray, have seen unprecedented growth for a quarter of a century or more.”
But he is worried about the recessions, depressions and the environmental degradation that often follow, and our lack of tools to do something about these problems. And he adds:
“Trickle-down economics, which holds that as long as the economy as a whole grows everyone benefits, has been repeatedly shown to be wrong.”
A Norwegian language version of this article will be published in the forthcoming issue of Innsats, Innovation Norway’s magazine.
More information on the Innovation Norway Signal Conference (in Norwegian).
More information about Stiglitz’ University of Oslo talk (in Norwegian).
Both events are fully booked, but his Innovation Norway presentation will be streamed online, and the University of Oslo will provide a video from “the Aula lecture”.
Friday, May 03, 2013
Pais de espejos rotos! ensayo por @Michiroche
La cultura es esencial a la Revolución Bolivariana. Ningún gobierno de la era electoral venezolana había puesto antes tanta atención al tema, no solo desde el punto de vista formal sino desde el semántico, pues no solo desarrolló un enorme aparato institucional para el área, sino que reformuló algunos símbolos que habían sido, al menos desde 1958, imágenes de la identidad nacional.
El tema formó parte de la discusión social desde que en 1999 comenzaron las propuestas para la redacción de la nueva Carta Magna prometida por la campaña presidencial de Hugo Chávez durante el año anterior. Fue bajo la gestión del abogado Alejandro Armas como presidente del Consejo Nacional de la Cultura que se incluyeron en la Constitución cuatro artículos (98, 99, 100 y 101) en los que se especifican las condiciones regulares de la materia: se protegen la libertad de creación, la propiedad intelectual, la autonomía de la administración y el patrimonio cultural, además del legado de las culturas populares. Esto es más de lo propuesto por la Constitución antecesora, de 1961, en la cual solo los artículos 78, 80 y 83 aludían al tema. En ellos se señalaba el derecho nacional a la educación, cuya finalidad era el fomento de la cultura, y el deber del Estado en este sentido.
En 2001, durante la gestión de Manuel Espinoza en el Conac, ocurrió la llamada Revolución Cultural, cuando el presidente Chávez, por televisión, anunció a las autoridades de trece instituciones del área la remoción de sus cargos. Sobrevino la intensa reestructuración del aparato cultural y comenzaron las discusiones para una Ley Orgánica, necesaria para hacer operativos los cuatro artículos constitucionales. Pero no llegaron a nada. Hoy, más de una década después, todavía no se concreta un marco legal para el sector.
Cuando en 2005 se creó el Ministerio del Poder Popular para la Cultura, Francisco Sesto Novás tenía dos años como director del Conac y viceministro, cargo adscrito al Ministerio de Educación, Cultura y Deporte. Debido a las circunstancias, su gestión implicó una reestructuración incluso más profunda que las anteriores. Los cambios privilegiaron la centralización de las actividades culturales a través del nuevo ministerio, restándole autonomía a las instituciones tradicionales, como por ejemplo los museos, la Biblioteca Pública o Monte Ávila Editores. El proceso se concretó a través de la instauración de las cinco plataformas en las que pasó a organizarse todo el sector: la del Cine y Medios Audiovisuales; la de Pensamiento, Patrimonio y Memoria; la de Artes Escénicas, Musicales y Diversidad Cultural; la de la Imagen y el Espacio y la Plataforma del Libro y la Lectura. A esto se le sumó la creación de nuevos organismos, como la editorial El Perro y la Rana, para realizar publicaciones masivas de bajo costo, y una productora del Estado venezolano, la Villa del Cine.
Sesto Novás ha sido el ministro de Cultura con más años de gestión, pues luego de que finalizara su período en 2008, volvió en 2009, después de que Héctor Soto estuviera en el cargo apenas un año. El titular del despacho ahora es Pedro Calzadilla, cuya visión de la cultura nacional puede leerse en una de las entrevistas que constituyen este texto.
En cuanto a los contenidos simbólicos, la influencia de la Revolución Bolivariana y su relación con la identidad nacional ha sido más radical. En casi tres lustros, el bolivarianismo ha intentado reescribir las principales representaciones de la nación venezolana. En 2006, incluyó una estrella en la bandera (en representación de la provincia de Guayana) y cambió hacia la izquierda la dirección en la que corre el caballo del escudo nacional. Cuatro años después trasladó los documentos de Simón Bolívar y Francisco de Miranda al Archivo General de la Nación y, luego, decretó la exhumación del cadáver del llamado Padre de la Patria. La Revolución Bolivariana llegó al extremo de cambiarle el espacio y el tiempo a los venezolanos: en 1999, la nueva Constitución rebautizó a la república poniéndole el apellido “Bolivariana” y en 2007 añadió 30 minutos al huso horario -4:00 GMT.
Álbum de familia se escribió entre 2011 y 2012 bajo la sombra de un diagnóstico fatal pesando sobre la salud del presidente Chávez y durante la contienda electoral que enfrentó por la presidencia de la República a los polos que han protagonizado la escena política durante más de catorce años y de la que resultó ganador, una vez más, el oficialismo. Pero el año 2012 también marca una década desde la marcha del 11 de abril y el breve golpe de Estado del día siguiente, acontecimientos que no solo radicalizaron la Revolución Bolivariana y dividieron al país entre sus seguidores y detractores, sino que arrojaron un saldo de emigrantes como nunca antes se había registrado. Desde abril de 2001 los venezolanos, en el exilio o no, estamos obligados a interrogarnos constantemente sobre nuestro grado de filiación a la nación y sobre nuestra condición de ciudadanos en revolución. Adicionalmente, luego de los resultados de las elecciones del 7 de octubre de 2012 se hace apremiante la búsqueda de concordia entre oficialistas y opositores para que las decisiones políticas del futuro representen, no a una mayoría, sino a los venezolanos. Por eso, las preguntas sobre qué significa ser venezolano, así como también sobre los valores, símbolos y creencias de esta cultura no hacen sino multiplicarse.
La propuesta de este libro es revisar las coincidencias entre las mentalidades que pueblan la ciudad letrada de la República Bolivariana de Venezuela. Si bien en el ámbito intelectual contemporáneo “la ciudad letrada” identifica la vida literaria de las urbes, donde los escritores cuestionan o pactan con los gobiernos, Ángel Rama, quien acuñó la frase, analiza en su libro al respecto el comportamiento de quienes han estado encargados de interpretar las palabras, a partir de sus relaciones con el poder. En el uso que hago de esta expresión, me refiero principalmente al primer sentido, en la esperanza de invocar en la mente del lector la imagen de un grupo de pensadores que leen los signos de su país y pretenden revelarnos sus significados.
Las indagaciones sobre el sentimiento de pertenencia a un Estado-nación como las que propongo en este libro se inscriben dentro de los estudios culturales latinoamericanos, pues no solo la idea de mismidad (parecerse al otro), sino el procedimiento hermenéutico de cuestionarse sobre esto remite al territorio simbólico en el que la sociedad elabora sus representaciones. En otras palabras, tanto las preguntas cuyas respuestas construyen el concepto de identidad como su definición misma pertenecen al ámbito semántico de la cultura, el universo simbólico que determina el sentido de las imágenes que se producen en una población y en el que también se encuentran la tradición y la historia.
La reflexión de la que surge esta serie de entrevistas viene de asumir la historia venezolana en términos dialécticos. Si la democracia bipartidista en la que se alternaban Acción Democrática y Copei representó la tesis inicial del sistema democrático y la Revolución Bolivariana evidenció los errores y vacíos de las administraciones anteriores a manera de antítesis, cabría que los intelectuales nacionales comenzaran a preguntarse qué podría proponerse como una síntesis entre las dos visiones de la democracia y las dos propuestas de identidad nacional. Las opiniones contenidas en este libro pretenden enunciar los primeros elementos para responder a esa pregunta.
En las páginas que siguen indagaré sobre qué aspectos de la venezolanidad son aún incluyentes para las diversas posturas políticas. Si la identidad nacional es el relato que engloba a una comunidad: cuáles son las visiones coincidentes entre los seguidores y detractores de la Revolución Bolivariana, cómo describen dichas visiones la mentalidad y las paradojas de los venezolanos y, en relación con estas dos reflexiones, qué temas de la cultura se perciben como más urgentes.
Con estos objetivos en mente, me planteé la indagación acerca de las imágenes de la venezolanidad a través de la convocatoria a quince especialistas, artistas o gestores culturales. Claro que todas las antologías y selecciones son injustas y pueden parecer arbitrarias. Esta no es la excepción. La inclusión de estos nombres responde a mi propia familiaridad con su obra. En los años que he trabajado en la fuente de cultura del periódico El Nacional he leído decenas de publicaciones y sostenido innumerables entrevistas con actores que pretenden entender el impacto de la Revolución Bolivariana en la cultura y en la cotidianidad del venezolano. Aquellos cuyos postulados me han llamado más la atención están en este libro, especialmente quienes trabajan sobre la tradición, las mentalidades, los mitos y los arquetipos que construyen la cultura de los habitantes de Venezuela. Como el ánimo de este libro es conciliatorio y tiene por objeto reunir las visiones de quienes tienen maneras de pensar distintas y posiciones políticas antagónicas, se incluyen también aquellos que hayan expresado su filiación a la Revolución. Igualmente, las páginas que siguen no pretenden ser la autoridad final sobre la identidad del venezolano, sino una invitación a leer los símbolos de la cultura nacional desde distintas perspectivas. Es mi anhelo que estas páginas susciten la curiosidad de otros periodistas o investigadores del tema, animándolos a completarlo, bien sea con el aporte de entrevistas a quienes me faltó incluir o formulando otros enfoques. Además, como un efecto colateral de estas conversaciones, a lo largo de las páginas que siguen, los lectores podrán observar un retrato de la situación de la cultura en Venezuela, a través de las descripciones de algunos de sus protagonistas.
Abre la serie mi conversación con Elías Pino Iturrieta, quien ha dedicado sus obras a entender las mentalidades de sus compatriotas durante toda la vida republicana del país. Al historiador le sigue Luis Britto García, quien en numerosos ensayos analiza el perfil nacional y, con especial énfasis, los cambios propuestos por la Revolución Bolivariana. También el psicólogo Áxel Capriles, cuyos libros interpretan los arquetipos que pueblan el territorio nacional, está convocado en este volumen.
Carmen Hernández, Javier Vidal, Román Chalbaud y Marcelino Bisbal hablan desde la perspectiva de las áreas culturales a las que se dedican. Hernández es crítica de arte y presenta un panorama no solo de la institucionalidad museística en el país, sino de la discusión sobre la plástica que se lleva a cabo actualmente y cómo eso define a la nación. Vidal, además de ser una de las caras más conocidas de la televisión venezolana, es actor, director de teatro y dramaturgo y se ocupa del estado del teatro nacional y de cómo los contenidos representados sobre las tablas dibujan el perfil del venezolano. Chalbaud es una de las figuras centrales del cine nacional porque fue uno de los fundadores de esta tradición en el país y desde allí conversó conmigo. Bisbal, por su parte, es especialista en el estudio de medios de comunicación y su perspectiva es imprescindible para cualquier estudio de la cultura, porque conoce bien el desarrollo de los medios de comunicación en Venezuela y América Latina, así como la influencia de la globalización en la elaboración de identidades étnicas, regionales o nacionales.
Como el comunicólogo pero desde perspectivas profesionales más amplias, Iraida Vargas, Margarita López Maya y Ana Teresa Torres presentan tres interpretaciones sobre la venezolanidad que no pueden dejarse de lado. Inscrita en visiones de la postcolonialidad y la nueva izquierda, Vargas ha realizado estudios sobre la Revolución Bolivariana que son cruciales para entender sus bases ideológicas. López Maya desentraña los significados posibles y reales del Socialismo del Siglo XXI. Es Torres, sin embargo, la que obtuvo reconocimiento fuera de las fronteras por analizar a Simón Bolívar como tótem de la cultura nacional en La Herencia de la Tribu: Del mito de la Independencia a la Revolución Bolivariana (2009), ensayo finalista del Premio Internacional Debate-Casa de América.
El ministro de la Cultura, Pedro Calzadilla, abre la sección de entrevistas a gestores culturales con los que finaliza el libro. Le suceden las charlas con Antonio López Ortega, Carlos Noguera y Gisela Kozak Rovero, quienes comparten la peculiaridad de ser narradores y dedicarse a la administración cultural o a su estudio. Ortega trabaja en este ámbito para el sector privado y Noguera es presidente de la editorial estatal, Monte Ávila Editores. Kozak Rovero perteneció al equipo de especialistas en el área cultural que asesoró a la Mesa de la Unidad Democrática y al candidato presidencial Henrique Capriles Radonski y desde hace años dicta cátedra en la Universidad Central de Venezuela sobre temas de administración cultural.
El gestor que cierra las entrevistas es el maestro José Antonio Abreu, director del Sistema de Orquestas Infantiles y Juveniles de Venezuela. Su presencia en este libro es más que necesaria, pues él ideó el proyecto artístico más importante del país, no solo por su renombre internacional sino por el impacto social que tiene al emplear la promoción de una actividad artística para rescatar a los niños de los estratos más pobres del país. La entrevista de Abreu es distinta del resto en su estructura, pues ante el éxito de El Sistema como proyecto social y artístico, mi objetivo era proponerlo como ejemplo de un país donde la cultura funcione como un motor social en el que los méritos individuales y grupales permitan la proyección internacional de la identidad nacional, pues ¿quién duda de que una de las imágenes más fuertes de Venezuela en el extranjero en la actualidad es la de una nación de grandes músicos?
Antes de pasar a las conversaciones, son necesarias unas palabras sobre la metodología empleada. En los casos en los que fue posible, se aplicaron dos rondas de preguntas. La primera se trató de un cuestionario general que se podía contestar por correo, con el objeto de que el entrevistado revisara la bibliografía que considerara necesaria. En la segunda, cada uno sería cotejado con sus respuestas, así como con su experiencia personal y profesional. Las preguntas que se repiten a lo largo de estas páginas intentan determinar qué mitos pueblan la psique del venezolano y qué perfil nacional construyen, así como sus necesidades culturales.
En las páginas que siguen, el lector conocerá las opiniones de actores culturales de posiciones políticas contrastantes mientras intentan reconstruir los imaginarios de una nación que parece haber perdido vínculos con su tradición. Quizá, en el ejercicio de escudriñar en las mentalidades que se propone esta serie de entrevistas, aparezca un recuerdo que pueda contribuir a la reconstrucción de la identidad escindida. Si esto ocurre, aunque sea solo en parte, los objetivos de este libro estarán cumplidos.
Javier Vdal: La nación de los espejos rotos
En este país tenemos que asumir, sin ningún complejo,
que William Shakespeare es tan nuestro como
Miguel de Cervantes y como José Ignacio Cabrujas.
Javier Vidal alcanzó la popularidad desde muy joven. Su trabajo en el teatro, que comenzó a los 20 años de edad, complementado por su actuación en telenovelas coloca su cara entre las más reconocibles de la cultura y el entretenimiento nacional en los últimos 30 años.
Sin contar su trabajo para televisión, Vidal ha dirigido más de tres decenas de obras teatrales, ha actuado en más de media centena y ha escrito casi una veintena de piezas. A lo largo de su trayectoria profesional, ha creado o recreado personajes que marcaron a sus compatriotas, desde el poeta izquierdista Chaquetón de la telenovela Estefanía, de Juio César Mármol, que se transmitió por Radio Caracas Televisión en 1979, hasta Oscar Wilde en la obra de Moisés Kaufman Actos indecentes, presentada en Caracas con un impresionante éxito de crítica y de taquilla en 2010[1]. Esto, sin olvidar al protagonista de la obra que él mismo escribió, Diógenes y las camisas voladoras (2011), que según afirmó Simón Alberto Consalvi en su columna del diario El Nacional es el “momento culminante” de su trayectoria sobre las tablas[2].
Entre la década de los años setenta y el presente, Vidal ejerció de periodista cultural, crítico de teatro, galán de televisión, guionista, director y productor de teatro. En la década de los años ochenta fue director del grupo Autoteatro y desde 1989, del grupo Theja, del cual es vicepresidente en la actualidad. En 1994 asumió funciones como gestor cultural en el Centro Latinoamericano de Creación e Investigación Teatral (Celcit), donde compartió proyectos con otras figuras nacionales de las artes como María Teresa Castillo, Carmen Ramia, Orlando Rodríguez, Pilar Romero, Carlos Paolillo y Horacio Peterson. Durante 10 años trabajó en el Consejo Nacional de Teatro. Mientras tanto, fue columnista de los diarios El Nacional, El Universal y El Mundo. Su columna ‘Diario en gerundio’, que sostuvo hasta entrado el siglo XXI, pretendía un análisis oportuno del quehacer cultural del país.
Entre los premios nacionales de dramaturgia de los que se ha hecho merecedor se encuentran Teatro de la Crítica (actor, 1980), Casa del Artista (dramaturgo, 1998), Municipal (director, 1996 y 2004). En el género televisivo también ha ganado varios galardones nacionales y dos internacionales: ACE (Nueva York) y Quetzal (México). Por sus reseñas y artículos culturales ganó en 1979, al principio de su carrera, el Premio de Periodismo. Por su defensa acérrima de la libertad de creación y por su descreimiento de las instituciones que rigen los destinos de la cultura en el país, las opiniones de Vidal sobre las artes se parecen un poco a las del autor de El retrato de Dorian Gray (1890) que con maestría interpretó en la obra de Kaufman. Por ser uno de los actores culturales más activos de las últimas tres décadas y, en especial, durante el último lustro cuando los desalojos y recortes proliferaron en este sector de las artes –entre ellos el más representativo fue el desalojo de la sede en Bellas Artes del Ateneo de Caracas, en 2009, el mismo año que el grupo Theja perdió su sede del teatro Alberto de Paz y Mateos– la perspectiva de Vidal sobre la gerencia teatral en el país, así como sobre los contenidos de las aprehensiones nacionales son importantes para cualquier discusión sobre la identidad nacional que se quiera emprender desde las artes escénicas en la actualidad.
—¿Vive el país un proceso de reestructuración de su identidad nacional?
—La palabra identidad implica mismidad y ser, tomando las fuentes latinas, “este mismo ente” (id – ens). Creo que estamos viviendo la destrucción de una identidad que aún anda dando bocanadas fuera del agua. La neosemántica revolucionaria chauvinista ha querido hacer tábula rasa al sentido raigal de la mismidad de nuestro ser, lo más profundo que puede tener un pueblo, e intenta sustentar nuestra concepción de la identidad nacional exclusivamente en las gestas de caciques y héroes militaristas y no ha privilegiado el arraigo de la historia civil del gentilicio.
—¿Qué necesidades culturales aún no están satisfechas en el país?
—Mi percepción empírica (pues me parece demasiado sociológica esta pregunta y no manejo estadísticas al respecto) me orienta hacia un despiste ético. La ética del individuo neoliberal ha tratado de ser sustituida por una de la masa revolucionaria. Lo ideal hubiese sido implementar una ética de concordia. Venezuela está rota porque sus espejos han sido destruidos, resquebrajados unos, velados otros. Sin espejos, es decir, sin arte y sin cultura, no nos podemos ver a nosotros mismos. Pero tenemos la opción de vernos en “otros”. La insatisfacción justamente reside en que no nos identificamos con la llamada “otredad”. Nos desconocemos. Nos desautorizamos. Nos desnaturalizamos. Necesitamos identificarnos culturalmente en la concordia aunque sea a través de ese espejo roto. A veces creo que estamos perdiendo la capacidad de culturizarnos, alejándolos de la civilización. Nuestra sociedad que vaga ciega por el Paraíso.
—¿Qué cambios sobre la autoconcepción del venezolano se concretaron en la última década?
—Hemos retornado a la hacienda El Miedo de Doña Bárbara. Vivimos un maniqueísmo galleguiano que lucha entre la civilización y la barbarie. Por ahora vence la barbarie, que tiene una conexión emocional con su “taita”. La civilización es racional y civil, palabra esta última de donde proviene su etimología y se emparenta con otros neologismos como la lógica, la coherencia, el razonamiento, el diálogo, el acuerdo, la relación, la negociación. Estos conceptos de civilismo democrático los hemos perdido y sustituido por caciques y héroes militaristas que solo tienen dos categorías de raciocinio: mandar y obedecer.
—Doña Bárbara es ciertamente una obra central de la venezolanidad, pero la imaginería de su protagonista, la malvada mujer de origen indio, ¿no hace a la novela excluyente?
—No pensé en esa lectura sexista. Más bien pensé en el llano que tenemos en Miraflores. Es la barbarie, el terror, todo ese mundo mágico perverso…
—¿Hay necesidad de un Santos Luzardo en el país?
—Si existe una doña Bárbara yo quiero que venga un Santos Luzardo. La verdad es que el pobre no ha tenido mucho espacio.
—Este personaje representa el mismo perfil de Diógenes Escalante, el protagonista de su obra Diógenes y las camisas voladoras…
—Sí, sin duda. Ese fue el civilista que nos tocó. De hecho, en la misma obra hago referencia a eso cuando Escalante dice: “El peligro está en los llanos”. Y, luego, recuerda que hay que tener mucho cuidado con los llaneros. “Vea usted a Páez”, dice.
—Lo interesante es que las grandes referencias del venezolano son bélicas, conectadas al proceso emancipador…
—Todos nuestros héroes son militares. Eso siempre me ha impresionado. Una de las salas del Teatro Teresa Carreño, por ejemplo, se llama José Félix Ribas, como el prócer. ¿Y nuestras orquestas? Una se llama Gran Mariscal de Ayacucho y la de más allá Simón Bolívar. ¿Qué dice eso de nosotros?
—Además de la contraposición con el militarismo al que se refirió antes, ¿qué otros aspectos de Escalante le parece que puedan servir para unir los pedazos de la identidad a la que antes se refirió como resquebrajada?
—Me parece que nos hace falta asimilar que vivimos en América, un territorio que comenzó a inventarse a partir del siglo XV, y que formamos parte de una transculturización. Por eso hay que tener cuidado cuando se habla de culturas endógenas. ¿Qué es una cultura endógena? Diógenes Escalante, que nació en Queniquea, un pueblito de Táchira que ni en el mapa aparece, llegó a comprender qué es la cultura, que ya era global antes de que se inventara la misma palabra global. Debemos asimilar esto porque nos hemos convertido en unos trogloditas que de tanto mirarse a sí mismos y su pasado no saben aceptar que no habría cultura en el mundo si no existiera la transculturización. No existiría la cultura de ningún pueblo si no existiera la transmisión entre estos, aunque en algunos casos termine siendo la dominación de una sobre otra. Este es el caso nuestro: no hablamos pemón sino castellano. Los venezolanos tenemos que asimilar que somos parte del mundo y de la cultura cosmopolita que se impone ahora en todas partes. Escalante es parte de esa cultura civilista que tanto bien nos haría ahora. Cierto que era un hombre que no sabía qué significaba la palabra “rastrojos” ni había probado nunca el picante de “pinguita de perro”, pero conocía a Reynaldo Hahn. Era un hombre universal. En este país tenemos que asumir, sin ningún complejo, que William Shakespeare es tan nuestro como Miguel de Cervantes y como José Ignacio Cabrujas.
—El poeta de izquierda que interpretó en la telenovela Estefanía, ¿puede ser un tipo nacional por ser una obsesión recurrente en la historia de la literatura moderna del país? ¿De qué manera Chaquetón ilustra el perfil revolucionario que llegó al poder con la Revolución Bolivariana?
—Chaquetón era un hombre que creía, más que nada, en la libertad. Convierte su libertad en una oda a la individualidad y la relaciona con la belleza, es decir, si es bello es libre y se acerca a la verdad. Es muy distinto del perfil del revolucionario bolivariano, porque este último no cree en la libertad, aunque la menta. Este revolucionario insiste en que todos seamos iguales y esta igualdad es el anatema de la libertad, que es el gran problema filosófico desde los masones hasta Maximilien Robespierre. Con esto quiero decir que la egalité et la liberté son antítesis. A lo mejor lo de la fraternité fue como la síntesis de aquellas dos que eran tesis y antítesis. El revolucionario chavista quiere que todos seamos iguales, que todos tengamos el mismo pensamiento, y esto acaba con la libertad individual.
—Para volver a la discusión sobre la identidad nacional, ¿qué mitos son recurrentes en la mentalidad del venezolano?
—El del papá que ordena, protege y manda. Como pueblo estamos ciegos, desorientados y solo escuchamos las mentiras que queremos.
—¿Qué personaje identificaría entonces a ese perfil del venezolano?
—El de Adán cuando fue expulsado del Paraíso. El hijo desnudo, ciego y culpabilizado. Hasta con cierto complejo de Edipo frustrado, ya que no conoce a su madre en una sociedad matriarcal. Suena apocalíptico, ¿no?
—¿Qué temas de la discusión social y cultural son más urgentes?
—Re-conocer-nos en nuestro aquí-ahora sin destruir la fuente raigal. Vindicarnos en la tradición y distinguir las raíces de nuestro pueblo, el cual no nace de decretos políticos ni astrológicos. Deberíamos, quizá, preguntarnos: ¿cuándo empezamos a ser un país? ¿A ser venezolanos? ¿Hasta dónde debemos llegar? ¿Hasta el primer mono africano que bajó de la rama? ¿Al primer mongol, como llamaba Arturo Uslar Pietri al que cruzó el estrecho de Bering? ¿Al sincretismo que se inició en 1492 y cerró geopolíticamente en la Capitanía General de 1777 o la firma del Acta de Independencia en 1811 o la muerte de Bolívar o la Cosiata o…? Me pregunto si hay forma de ponerse de acuerdo en estas instancias iniciáticas, porque si desconocemos nuestro pasado difícilmente nos re-conoceremos hoy.
—¿Qué es lo más incómodo de este perfil nacional que describe?
—La incomodidad es una de mis más preciadas comodidades. Creo que siempre he sido molesto para el establecimiento, que es hipócrita. Gajes del oficio: el desenmascaramiento del statu quo es un reto para el teatro. Una pro-puesta para la puesta en escena. Una reflexión entre signos de interrogación. El teatro, cuyo rostro es justamente la máscara, produce la dialéctica sublime de la mentira en el medio que mejor miente al decir la verdad.
—Si el teatro, como dijo antes, es el espejo donde se reconocen los ciudadanos y, como acaba de señalar, es también la máscara que descubre la realidad que una sociedad quiere esconder, ¿qué papeles juegan el teatro público y el privado en la configuración de la identidad?
—El teatro es siempre público. Hablo de un teatro privado cuando me refiero al independiente, cuyo sostén financiero reside en la caja de resonancia con la audiencia que vulgarmente llamamos taquilla. El problema es que en Venezuela ya no existe teatro público. El auge de la producción de obras de teatro privado e independiente que vivimos en este momento es consecuencia de que nuestro régimen revolucionario cortó las subvenciones, redujo los tutelajes a las compañías de teatro y –con la actitud de desprecio que tiene por los artistas de este país– cerró canales de televisión. Si quedan flotando los artistas y los dramaturgos ante los cierres de la televisión, ¿qué más se puede hacer? Hay algo en este panorama que estoy describiendo que me molesta especialmente: hubo un momento en el cual el régimen tuvo todas las gobernaciones del interior, pero a nadie se le ocurrió hacer un circuito de teatro. Lo más grave es que esa falta de medidas enfocadas en la proyección del teatro nacional en el interior, así como otras mejoras en el área, no se toman en cuenta no por falta de interés, sino porque en el gobierno desprecian esta forma de arte. Así pasa con las mentalidades militaristas: piensan que las artes escénicas mariconean. La cultura no entra en la estructura de formación de un militar que se limita a decir: “Yo ordeno” o “Yo obedezco”. En estas líneas de pensamiento no caben la libertad ni el diálogo.
—¿Hay fantasías compartidas entre los venezolanos que puedan activarse afirmativamente alrededor de un sentido de pertenencia nacional?
—Creo que merece la pena detenernos en la palabra fantasía. En inglés a las obras teatrales se les denomina plays y la fantasía es un juego que jugamos porque, a diferencia de los animales, reconocemos el pasado y sabemos que en el futuro lo único seguro es la muerte. Por eso jugamos: para sentirnos inmortales por breves instantes. Huimos, nos alienamos. Fantaseamos, jugamos, cantamos poemas, representamos a otros. Inventamos sonidos. Armonizamos nuestro entorno. Jugamos a bolas criollas, al dominó. Componemos sinfonías, inventamos historias paralelas, lloramos con los cinco sentidos cuando asistimos a la muerte de Tosca en la ópera homónima. Escuchamos a Shakespeare porque es tan nuestro como Cabrujas. Y distinguimos un “culo’e pulla” de la Octava sinfonía de Gustav Mahler.
—Ahora que habla de Cabrujas, es interesante que la vuelta del Festival Internacional de Teatro de Caracas, después de seis años de ausencia, inicie su temporada con El día que me quieras. ¿Es, además de un tributo a Cabrujas, un comentario sobre el momento que vive el país?
—En primer lugar, los organizadores del FITC quisieron hacer un homenaje al icono de la cultura nacional que es José Ignacio Cabrujas, un hombre que fue de izquierda en los tiempos democráticos. El día que me quieras es un sainete, o un neosainete, que hace un guiño a la obra de Rafael Guinand[3], dramaturgo que tuvo que recurrir a la comedia en los tiempos de Juan Vicente Gómez, cuando no existía ninguna libertad –y mucho menos existía el teatro público porque aquello era el primitivismo de la selva–. La comicidad es la forma de llegarle al público, para que se sienta identificado. En segundo lugar, esta obra ofrece la visión del fracaso del comunismo, vista por un hombre justamente de izquierdas. Eso es un golpe mucho más fuerte para la sociedad hoy en día que cuando se estrenó esa obra en 1979.
—¿Ha sabido la dramaturgia nacional interpretar el momento que vive el país?
—Creo que sí. El teatro siempre se mueve entre la identificación, la representación y la transculturización, que son los aspectos que señalaba anteriormente. Incluso el teatro aparentemente frívolo y cargado de humor está retratando lo que somos. En 2011, por ejemplo, se estrenaron varias piezas que hacían de espejo de nuestra realidad. Una de estas era Diógenes y las camisas voladoras. Ibsen Martínez tenía en cartelera dos obras. Una era Petroleros suicidas, que tiene como telón de fondo el paro petrolero de 2002, y Como vaya viniendo vamos viendo, en la que revive a Eudomar Santos, un personaje de la telenovela Por estas calles. Ambas hablan del país, aunque la primera tenía cierta densidad y la otra tenía un tono de ligereza, cuyo género no debemos despreciar.
—¿Qué asuntos son más urgentes para resolver en el teatro?
—La dramaturgia debe crear la caja de resonancia con el país. Venezuela necesita del teatro, aunque el pueblo pueda seguir sobreviviendo sin él –tranquilo, bebiendo cerveza, puede esperar su muerte. Doble muerte: la del teatro y la del ser nacional–. A medida que se aleje el ser nacional del teatro, más cerca estará del reino animal. El teatro está para hacer y hacerse preguntas, pues como la poesía o la filosofía, no resuelve nada. Al hacerse preguntas se convierte en otro problema y es sumamente incómodo para el poder.
—¿Qué medidas son necesarias para consolidar un aparato cultural en el país?
—La cultura no puede entenderse como una simple extensión de las Bellas Artes, sino como una construcción de la comunidad humana desde sus raíces. Debe huir del genocidio de la ética de la masa, que solo está presta a la destrucción del ser individual en la nación. Partiendo de esta hipótesis, el ente político tiene que elevar un fuerte poder público que motive la libertad de expresión en todos sus ángulos constructivos. En un Estado laico, el mecenazgo social hacia lo público parte de la distribución humanista del consumo del ocio en contraparte al trabajo de construir una entidad sociopolítica-administrativa. Un Estado consciente de arte y parte. Del equilibrio de las partes en concordia con el Estado. El teatro, el arte, la cultura, son públicas, luego políticas, por eso es deber de Estado privilegiarlas, porque estamos hablando de las primeras necesidades éticas. Una ética de concordia donde el Estado no es gobierno ni partido de gobierno ni politburó militarista ni mucho menos el Proletkult[4] de una élite que piense por el individuo o crea ser el intérprete ungido por una deidad olímpica. El Estado somos todos y todos debemos ser beneficiados por la distribución, promoción y consumo de la cultura de la cual somos, reitero con el juego de palabras, arte y parte. Le tengo terror a los ministerios de Cultura, pero deben existir por encima en la primera línea de esa mentada reingeniería de identidad a la que nos debemos abocar en las próximas décadas para reconstruir el Paraíso Perdido, que no será más que el Nuevo Paraíso ganado por nuestro empecinamiento en re-inventarnos generacionalmente.
Estos textos forman parte del libro Álbum de familia. Conversaciones sobre nuestra identidad cultural, que acaba de publicar en Venezuela la editorial Alfa. El libro se puede adquirir aquí. La editorial Alfa tiene previsto empezar a comercializar en breve sus libros en formato e-book, incluyendo Álbum de familia.
Michelle Roche Rodríguez es periodista.
Wednesday, May 01, 2013
use of internet (retaking blogging - due to Google Inc it hasn´t fade off )
Hi again, May 1st today. Two days ago was my little princess 4th birthday already and in two day will be her royal knights and princesses celebration I might be posting some pictures, though, I´ve usually been doing this at the Twitter and at Photo Albums in the Facebook, recently just a little on Pinterest, and still eager to get an apple iphone or any iOS device to belong to Instagram, yet Android is offering that Social Network too. My LinkedIn has been left behind, worrying, since it might be considered the most useful and important torward job-finding career-enhancing and professional development. My spanish-akin-site Neurona disappeared or was absorved merged taken by other. It´s the nature of the internet e-services or e-businesses only one truly prevails to extend its domain over its universe of users. Examples of this are, auctions sites came down to Ebay, Shop sites were reduced to Amazon, Paying systems are governed by PayPal, Information is firstly SEOed by Wiki, so on. Interest ideas keep developing at the order of the day, some of these that have intrigued me the most might be: mapping power relations throughout the world with muckety.com, or following one argument with Quora.com, Learning other languages with Duolingo.com, surfing with StumbleUpon.com, blogging around tumblr.com, pinterest.com, wordpress.com, and Gathering my profiles with Storyline.com, helping me through traffic Daze.com, googlemaps.com, looking at videos is youtube,com, vimeo.com, reel.com, etc. and the list goes on and on. . . the offer of internet sites and services would take me at least a dozen more paragraphs such as this and it will be done.
Tuesday, April 30, 2013
The Story of Our Time by Paul Krugman NYT
The Story of Our Time
By PAUL KRUGMAN
Those of us who have spent years arguing against premature fiscal austerity have just had a good two weeks. Academic studies that supposedly justified austerity have lost credibility; hard-liners in the European Commission and elsewhere have softened their
My sense, however, is that many people still don’t understand what this is all about. So this seems like a good time to offer a sort of refresher on the nature of our economic woes, and why this remains a very bad time for spending cuts.
Let’s start with what may be the most crucial thing to understand: the economy is not like an individual family.
Families earn what they can, and spend as much as they think prudent; spending and earning opportunities are two different things. In the economy as a whole, however, income and spending are interdependent: my spending is your income, and your spending is my income. If both of us slash spending at the same time, both of our incomes will fall too.
And that’s what happened after the financial crisis of 2008. Many people suddenly cut spending, either because they chose to or because their creditors forced them to; meanwhile, not many people were able or willing to spend more. The result was a plunge in incomes that also caused a plunge in employment, creating the depression that persists to this day.
Why did spending plunge? Mainly because of a burst housing bubble and an overhang of private-sector debt — but if you ask me, people talk too much about what went wrong during the boom years and not enough about what we should be doing now. For no matter how lurid the excesses of the past, there’s no good reason that we should pay for them with year after year of mass unemployment.
So what could we do to reduce unemployment? The answer is, this is a time for above-normal government spending, to sustain the economy until the private sector is willing to spend again. The crucial point is that under current conditions, the government is not, repeat not, in competition with the private sector. Government spending doesn’t divert resources away from private uses; it puts unemployed resources to work. Government borrowing doesn’t crowd out private investment; it mobilizes funds that would otherwise go unused.
Now, just to be clear, this is not a case for more government spending and larger budget deficits under all circumstances — and the claim that people like me always want bigger deficits is just false. For the economy isn’t always like this — in fact, situations like the one we’re in are fairly rare. By all means let’s try to reduce deficits and bring down government indebtedness once normal conditions return and the economy is no longer depressed. But right now we’re still dealing with the aftermath of a once-in-three-generations financial crisis. This is no time for austerity.
O.K., I’ve just given you a story, but why should you believe it? There are, after all, people who insist that the real problem is on the economy’s supply side: that workers lack the skills they need, or that unemployment insurance has destroyed the incentive to work, or that the looming menace of universal health care is preventing hiring, or whatever. How do we know that they’re wrong?
Well, I could go on at length on this topic, but just look at the predictions the two sides in this debate have made. People like me predicted right from the start that large budget deficits would have little effect on interest rates, that large-scale “money printing” by the Fed (not a good description of actual Fed policy, but never mind) wouldn’t be inflationary, that austerity policies would lead to terrible economic downturns. The other side jeered, insisting that interest rates would skyrocket and that austerity would actually lead to economic expansion. Ask bond traders, or the suffering populations of Spain, Portugal and so on, how it actually turned out.
Is the story really that simple, and would it really be that easy to end the scourge of unemployment? Yes — but powerful people don’t want to believe it. Some of them have a visceral sense that suffering is good, that we must pay a price for past sins (even if the sinners then and the sufferers now are very different groups of people). Some of them see the crisis as an opportunity to dismantle the social safety net. And just about everyone in the policy elite takes cues from a wealthy minority that isn’t actually feeling much pain.
What has happened now, however, is that the drive for austerity has lost its intellectual fig leaf, and stands exposed as the expression of prejudice, opportunism and class interest it always was. And maybe, just maybe, that sudden exposure will give us a chance to start doing something about the depression we’re in.
Saturday, April 28, 2012
Comentarios sobre "YO, LA ECONOMIA VENEZOLANA y EL BANCO CENTRAL DE VENEZUELA" 2007 Ed. El Nacional por Domingo Maza Zavala
Domingo Felipe Maza Zavala nació en Barcelona, estado Anzoátegui el 4 de noviembre del año 1922. Se graduó de bachiller en filosofía en 1940 y obtuvo su licenciatura en Ciencias, Económicas y Sociales en la Universidad Central de Venezuela (UCV) en 1949, en la misma casa de estudios, alcanzó el título de doctor en 1962.
Maza Zavala se desempeñó como director del Banco Central de Venezuela (1997-2004), director del Instituto de Investigaciones Económicas y Sociales (1963-1968), miembro del Consejo Técnico del Centro de Estudios del Desarrollo, (1963-1971) y Decano de la Facultad de Ciencias Económicas y Sociales de la UCV (1972-1975).
Asimismo, fue profesor en la Universidad Central de Venezuela, Universidad Católica Andrés Bello y Santa María, en ésta última se desempeñó como coordinador de cursos de Postgrado en Economía y Administración.
El ex director del BCV, también fue diputado del Congreso de la República durante dos períodos. Del mismo modo, participó en la Comisión Presidencial para la reforma del Estado (1985) y Comisión Presidencial para la Nacionalización Petrolera (1969-1971).
El prestigioso economista ocupó el cargo de director del diario “El Venezolano” (1963) y columnista de temática financiera del diario “El Nacional” (1949-1963). Maza Zavala fue iniciador de las unidades de estudio del BCV, y continuador de la obra de Peltzer y José Antonio Mayobre.
Entre algunas de sus obras se destacan: Análisis macroeconómico, Hacia la independencia económica, Dependencia y subdesarrollo, Balance de un quinquenio de gobierno 1994-1998: gestión fiscal, monetaria y cambiaria, Monografía y ensayos escogidos (BCV, 2001), entre otros.
En otros portales sobre economía lo reseñan así:
Nació en Barcelona (Estado Anzoátegui, Venezuela) el 4 de noviembre de 1922. Bachiller en Filosofía (1940). Licenciado en Ciencias Económicas y Sociales por la Universidad Central de Venezuela (1949) obtuvo el título de doctor, en esta misma universidad en (1962). Ha sido profesor de Economía en la UCV, Director del Instituto de Investigaciones Económicas y Sociales (1963-68). Miembro del Consejo Técnico del Centro de Estudios del Desarrollo, (1963-71) y Decano de la Facultad de Ciencias Económicas y Sociales (1972-75). Ha sido también Profesor de Dinámica Económica en la Universidad Católica Andrés Bello y en la Universidad Santa María y Coordinador de los Cursos de Postgrado en Economía y Administración de la Universidad Santa María (1984).
Fuera del mundo universitario, ha sido Presidente de la Academia Nacional de Ciencias Económicas (1986-88), Miembro de la Comisión Presidencial para la Reforma del Estado (1985). Diputado al Congreso de la República en dos períodos. Miembro de la Comisión Presidencial para la Nacionalización Petrolera (1974-75). Presidente de la Federación de Colegios de Economistas de Venezuela (1969-71). Director del diario “El Venezolano”, (1963). Columnista de temas económicos, diario “El Nacional” (1949-63).
En Venezuela, la obra de D. F. Maza Zavala ha contribuido notablemente a la difusión de la cultura económica en su versión más avanzada. De ello dan testimonio sus publicaciones en distintos países de la América Latina, específicamente las relativas a la macroeconomía, obra que editada en Caracas para 1985 llevaba ya cinco ediciones. Además de la importancia como creador y difusor en lo teórico, una característica constante en las contribuciones del Dr. Maza Zavala, es su preocupación por la aplicación de la disciplina a las circunstancias venezolanas. Su aporte más reciente, es el publicado en los análisis de Nueva Economía, órgano de la ANCE, en donde ausculta las etapas que preceden a la llamada “década perdida”, el peso que representa la carga de la deuda y la naturaleza de la inflación latinoamericana en general y de la venezolana en particular, dando una visión crítica de los modelos neoliberales, estructuralistas y monetarios, distinguiendo las instancias coyunturales y estructurales.
Algunas Obras
1976 Análisis Macroeconómico
1984 La economía internacional y los problemas del desarrollo: ensayos
1988 Crisis, ajustes y espacios reales para la acción estatal en la reactivación y el desarrollo
1988 Hispanoamérica Anglo América: causas y factores de su diferente evolución
1990 Los procesos económicos y su perspectiva
1996 Crisis y política económica: 1989-1996
1996 Explosión demográfica y crecimiento económico: una relación crítica
En sus últimos años luego de retirarse del BCV realizó duras críticas a la política económica del gobierno de Hugo Chávez, DF., quien siempre sostuvo ser un socialista, señalo muchas veces la ruta equivocada que había tomado el régimen actual, que en los meses precedentes a su muerte ha optado por acciones de confiscaciones de las principales estructuras productivas de la nación.
2) Opinión personal respecto a lo discutido por el Econ. Maza Zavala respecto a:
a. Control de Cambios
Maza Zavala cuenta la historia de los controles de cambio durante la historia económica y moderna de Venezuela, habla de unos dos pre-controles o como los llama especies de control de cambio (durante la época de la Gran Depresión bajo Roosevelt en 1933), antes del primer real control de cambio en 1939 bajo Gómez y el denominado Convenio Tinoco, con el dólar a 3,09 bolívares, bueno él explica que no se trató de un control de cambios formal, sino más bien como un sistema de cambio diferencial (con Precios de 3.06 para divisas del petróleo, 4,80 y 4,85 para exportaciones de café y cacao) y de 3,35 para importaciones). Luego vino un segundo en 1960 que trajo consigo un control de precios y un control de importaciones a su vez. El apoyo plenamente e incluso creo que tuvo que ver con la implementación del mismo, y nuevamente este control de cambio que en este momento vivimos. Él explica y opina que la decisión debe hacerla el gobierno (o el pueblo más bien opino yo pero el pueblo no es educado y culto por eso la necesidad de una guía-líder honesto) sobre cómo mejorar el rendimiento de la economía si a través de una Devaluación o a través de un Control de Cambio: lo que él llama la eterna disputa. Personalmente creo que el control de cambio, y más aún en periodos tan largos, es sumamente nocivo y dañino para el crecimiento globalizado del país. Fíjense que Venezuela logra participar en el ALBA porque prácticamente lo inició y soporta a través de la altísima renta petrolera (la chequera) que se gasta, pero no hemos logrado entrar en tratados más antiguos y extensos como el MERCOSUR. Creo que si Venezuela estuviera dolarizada ya hubiéramos entrado dentro de este tratado. Además, creo que en el largo plazo la falta de hacer conversiones a dólares trae una externalidad negativa como el estancamiento cultural financiero, donde la gente tenga que saber cómo lidiar con demás monedas, países, poderse comparar rápidamente con ellos a través de sus costos y precios.
En resumen para el Doctor Maza Zavala un Control de Precio economiza divisas, siempre y cuando sea un buen control que satisfaga las necesidades legítimas y reales del país y minimice la fuga de capitales, que es el principal objetivo. Explica que con la devaluación el capital se fuga a cualquier precio pero que con el control de cambio al menos es más difícil saltar la barrera. Esto me sueno lógico y opino como él. Sin embargo, no soy partidaria de un Control de Cambio que opere por largos plazos mayores a 5 y 10 años pues es como una enfermedad que se va comiendo la economía diría, además si este control es injusto o no eficiente, y es muy difícil satisfacer administrativamente todas aquellas “necesidades legítimas” de divisas (como el las llama) de una economía.
Otro punto que Maza Zavala hace referencia es aquel donde el BCV por mantener el valor de la moneda a recurrido a devaluaciones o controles de cambio a lo largo de los diferentes momentos políticos que el duro en uno u otro cargo dentro del banco. Tratemos de hacer un resumen que nos ilustre, como ni el control de cambio ni las devaluaciones han sido en el largo plazo soluciones estabilizadoras que cumplan los objetivos del deber ser del BCV. Maza Zavala habla de que la economía del país es la única y verdadera respaldo del valor de la moneda, y en tal sentido se refiere a la época de oro de Venezuela aquella donde el bolívar aún tenía un valor cercano a 4.30 bs por dólar.
b. Autonomía del Banco Central de Venezuela
Según el Dr. Maza Zavala a pesar de uno u otro modo todas las reformas de leyes constitucionales del BCV han determinado ya sea la autonomía funcional, operativa o administrativa dicho sea en las reformas de 1974 y 1992, no fue sino hasta la reforma de 1999 en las cuál gracias al presidente actual para dicho momento Gastón Parra Luzardo, no fue que el BCV adquirió el calificativo de Persona Jurídica de derecho público con autonomía para la formulación y ejercicio de las políticas de su competencia. Igualmente en la reforma del 2001 se ratificó taxativamente dicha medida.
A mi parecer el libro toca el aspecto de la autonomía del banco central cada vez que refiere como su junta administradora o presidente del BCV se reúne con el ejecutivo para dar consejos sobre el curso actual y futuro de la economía monetaria del país, y cada vez que se discute desde el ejecutivo la posibilidad de un control de cambios o de una devaluación como se explicó en el punto anterior, pues se está en la frontera de lo que sería la autonomía del BCV en sus decisiones. La importancia inherente de dicha autonomía, es similar a la autonomía que se podría esperar que hubiese en el brazo legislativo, a través del cual la Corte Suprema y Magistratura no deben nunca ser nada menos que autónomas en sus decisiones, porque si no la ley deja de ser ley y queda subyugada a los intereses del ejecutivo, o del gobierno. Al igual funcionaría, o funciona con la autonomía del Banco Central de Venezuela BCV, pues se espera que sea el BCV el interesado en cumplir sus funciones más básicas para el bienestar general del pueblo y no para los planes de gobierno, en tal sentido, el BCV es el encargado de la política monetaria, de saber cuánto dinero hay en circulación en la economía y en mantener el valor del mismo, por lo que posee el monopolio sobre la impresión del papel moneda y de aumentar la masa monetaria para convertirlo en dinero circulante, esto siempre y cuando lo amerite la acelerar o ralentizar el funcionamiento de la economía, pero principalmente el BCV busca mantener el valor de la moneda, trabajo que en Venezuela realmente ha hecho muy mal desde su creación creo, puesto que lo que se ha mantenido ha sido una hiperinflación o una inflación galopante como ya todos conocemos.
La posición del doctor Maza Zavala a lo largo de varios capítulos del libro es, sino ambigua, poco comprometida, en casos inclusive estando el dentro de la Junta Administradora del Banco en el momento de la toma o falta de toma de decisión para superar o evitar una crisis monetaria, financiera o económica, él dice, yo se lo dije al ejecutivo, o se los plantee a los demás miembros del gabinete quienes decidieron por lo contrario, entonces parece en otros caso que si asume su responsabilidad y estaría dispuesto a disculparse pero una vez más se pone como un tercero quién realmente siempre estuvo en un primer plano en las decisiones. En fin, en varios casos se ha roto la autonomía del BCV que el defendía como ideal pero no la defiende en esos momento a capa y espada, sino que es cómplice de la operatividad del BCV durante los momentos en que este esta subyugado a una política económica del ejecutivo, tal es el caso presente.
Otros casos donde se comenta la falta de autonomía están en el capítulo titulado el millarcito, donde explica claramente como hasta a nivel contable ha sido difícil sino imposible en mantener la autonomía del BCV debido a los créditos o transferencias sin contrapartidas que ha tenido que otorgar al Fondem. Habla de que debido a la ley promulgada recientemente baja habilitante se contempló la figura de que los excesos de Reservas Internacionales podrías o serían transferidos al fondo mencionado para el uso arbitrario del gobierno, o el ejecutivo. La primera transferencia no figuraba en dicho renglón pues fue una transferencia de aproximadamente 6 millardos de dólares que tuvo como contrapartida un documento contable más no una deducción de los activos del BCV (y este artificio le pareció ilógico), la segunda fueron 4 millardos sobre el nivel adecuado de reservas, y la tercera fueron 6 millardos nuevamente al año siguiente nuevamente por excesos en reservas. Estos 16 millardos de dólares afectan el balance monetario del banco central como institución autónoma. Al igual que cuando el ejecutivo opina o piensa el designar cuál es el nivel óptimo de reservas internacionales. Y nuevamente su opinión es mixta, o bien como el la define “ecléctica” pues si bien entiende que 6 meses de importación como índices de reservas internacionales no es sino un cálculo arbitrario que en momentos de crisis, como los recién experimentados por Europa, ni se le acerca a la cantidad de reservas internacionales que debería tener un país para poder solventar y salir a flote independientemente de problemas de solvencia o liquidez financiera del sistema de intermediación financiera. En otras palabras, ni que Grecia hubiese tenido diez veces el monto de su “calculado” nivel de reservas internacionales óptimos hubiese podido satisfacer y saldar deudas de sus activos con el resto de la banca europea y mundial sin una intervención o ayuda como la que se le está prestando, igual es el camino de España y Portugal. Pues su opinión como dije es ecléctica, pues por un lado conservador opina que el nivel “adecuado” nunca es “realista” o verdaderamente adecuado, sin embargo, tener un supuesto exceso le parece fútil, pues es dinero que no está siendo usado, como él lo refleja, es como tener unas joyas pero nunca ponérselas o exhibirlas y solo verlas uno. De igual forma Reservas de cuarenta millardos podrían interpretarse como al menos diez millardos siendo perdidos en su capacidad ociosa o su costo de oportunidad, es decir, más valdría invertirlo y subsanar algún problema social que requiera de dicha inversión para dar inicio motor a otra serie de evento económicos que bien podrían repercutir positivamente en el desarrollo de la economía.
Así bien su opinión vuelve a ser ambigua o mixta, de igual manera veremos argumentos que ofrece en contra de la autonomía de banco central. Así en la página 53 opina o argumenta lo opuesto a lo discutido, dice de alguna y otra manera los activos del BCV son los activos de una de las entidades oficiales del estado (pero falla en que el estado no es el gobierno), y por ende BCV, Fondo, Bando del Tesoro o Bandes son activos para ser destinados por el ejecutivo en proyectos de inversión sociales o bien pagar deuda pública.
c. Las Políticas Públicas a implementar para logar el desarrollo económico de Venezuela
Verdaderamente esta es la pregunta de mayor dificultad, pues si se supiese claramente estas serían perseguidas y la economía de Venezuela progresaría continuamente, sin embargo, en el libro no hay tal capitulo, sino, tendríamos que leer entre líneas la opinión y comprender las políticas exitosas que a través de la historia han logrado que en Venezuela su situación económica mejorase posteriormente. Y aún así, creemos que existiría un factor exógeno como la economía regional o mundial, y otro factor endógeno del estilo de ciclos de adaptación, crecimiento y desaceleración o peor. Maza Zavala tiene muchas opiniones específicas y muchas opiniones generales de cómo los indicadores deben tratar de mantenerse, sin embargo, no podemos entenderlos como todos ellos se relacionan o bien como en el largo plazo mantenerlos a dichos niveles, si este ha de ser el fin último.
Entre tantos indicadores, podemos esperar que de acuerdo al momento histórico en que se encontrara Venezuela el autor recomendaría distintos cursos de acción, algunos de ellos más de remedio (estilo paños calientes) y otros más correctivos que políticas económicas planificadas estratégicamente para conseguir la eliminación de la incertidumbre económica y de aquellos periodos de crisis o ajuste a que tan a seguido se ven sometidas las economías. De tal forma al esbozar un resumen de principales recomendación en cuanto a estrategias de procederes económicos no resulta fácil ni está escrito tácitamente en el texto del libro. Más bien podemos tratar de resumir entendimientos que nos dejó el libro. Entre los puntos que podemos comentar que lo que se ha captado a lo largo de todo el libro es lo siguiente:
Falta un clima de confianza, de estabilidad de la actividad económica. ¿Quién va a invertir con inseguridad jurídica y personal? ¿Quién se va a arriesgar a una inversión de mediano o largo plazo sabiendo que es de dudosa recuperación y de difícil proyección al futuro? Porque no hay confianza. Las oportunidades de inversión son magníficas por la alta demanda. Pero el empresario no se arriesga por las amenazas, controles y coacciones del Gobierno. Como no hay producción y aumenta la demanda sube la inflación. Los costos aumentan, los rendimientos disminuyen, los precios van al alza. No se realizan inversiones para aumentar la producción y atender la demanda. En otro capítulo del libro, explica como la inestabilidad política en la historia dio pie para una fuga de capital. Que una economía como la de Chávez debe tener controles, o mejor dicho una economía de libre mercado o de competencia o un capitalismo como aún predomina en Venezuela aunque se quiera decir lo contrario, debe convivir con algo que al presente gobierno no le gusta, que son los límites y restricciones a lo que sí se puede hacer y lo que no. Por ejemplo no imprimir tanto dinero ni deuda para mantener el valor de la moneda o reducir inflación. Así que ese sería un norte para una política económica. Sin embargo el potencial económico es el verdadero respaldo del valor de la moneda, no la ilusión del oro.
Las transacciones financieras, el crédito, el manejo del dinero, los valores, son indispensables en una economía de mercado como la nuestra. Pese a lo que diga el presidente Chávez, Venezuela sigue teniendo una economía de mercado, aunque con una alta participación del Estado.
Confiscar o expropiar fuentes de producción espanta la inversión, acentúa la falta de alimentos y provoca subida de precios. La política del gobierno es contraria a lo que recomienda el buen juicio del Dr. Maza Zavala al levemente defender el libre interés económico privado como principal conocedor de las necesidades de producción económica.
La Economía debe dejar de ser una economía rentista del ingreso petrolero. Si el crudo llegara a 70 dólares barril, un precio razonable y posible, no podría sostenerse el Estado. Y la política de subsidios de Chávez tampoco podría continuar en las mismas condiciones. El crecimiento del gasto público es insostenible. Además, a la industria petrolera se la ha cargado con tareas que no le corresponden: proyectos sociales y económicos, compra y venta de alimentos, servicios de salud. PDVSA financia la nacionalización de empresas. Todas esas funciones que asume PDVSA ponen de relieve la incapacidad administrativa del gobierno. Que de una u otra forma afecta la economía.
Además, tal como se discutió en punto anterior, con Chávez el BCV ha perdido autonomía por la vía de los hechos y legalmente. Antes de la reforma de la ley del BCV de 2005, el banco tenía plena autoridad sobre las reservas monetarias internacionales.
Piensa Maza Zavala que solo medidas políticas anti inflacionarias a fondo permitirán que no exista inflación y, por lo vislumbrado, el Gobierno no lo hará. Se debe contener y racionalizar el gasto público, en primer término. Se debe eliminar el déficit del presupuesto y eso más bien amenaza con crecer este año. Se hace necesario también que haya abastecimiento oportuno y suficiente en el mercado de artículos de primera necesidad, que ahora no los hay.
Fortalecer la producción interna pues sin el equilibrio de la producción y el consumo, no es posible pensar en una baja de precios. Ni siquiera en una estabilización de precios. Y la demanda, siendo estimulada por la distribución de los ingresos que el gobierno pone en circulación, se corresponda con una oferta oportuna y suficiente.
Es difícil pero no imposible, en fin, hay necesidad de una reforma profunda de las organizaciones políticas existentes, con una nueva concepción de la vida pública, con una democracia abierta, social y participativa realmente.
d. Opinión del Autor acerca de la gestión del Gobierno.
En el último capítulo denominado “una mirada a cifras más recientes” el autor plasma sus últimas discusiones o bien aceptaciones al curso de la política económica y la participación del BCV. En primer término, critica nuevamente el uso estilo “caja negra” de los recursos destinado al Fondem. Para el 2007 comenta que ya BCV otorgaba 17 millardos de dólares y PDVSA un total de 10,2 millardos de dólares que según ley deberían solo ser usados para proyectos de inversión en Venezuela (ya sea en su componente nacional o internacional) o amortización de deuda. Sin embargo de los 27,2 millardos Fondem solo acepta un 10,7 en compras internas y 1,7 en gastos internos, el resto, es decir sus compras al exterior no habían entrado información, y ahí es donde Maza Zavala clarifica si el uso de estos fondo es para gastos corrientes no debería proceder pues ya hay partidas especificadas para ello, como bien Sueldos y Salarios de Personal de Administración Pública en contraste con Personal de nuevos proyectos de inversión. Igual opina de la compra de bienes de capital extranjeros, depende de adónde va a parar su uso.
Él explica que los fondos han ido a parar menos para objetivos de Viviendas y Hábitat y más para objetivos de Defensa. Sin embargo nuevamente, cuando se hayan cancelado salarios de la Fuerza Armada, el cual es gasto corriente, entonces no es procedente el uso de fondos de Fondem (Desarrollo Macroeconómico) para dichos fines.
Por otra parte, comenta aquella bola de nieve de bonos y deuda interna que el ministro de finanza Rodrigo Cabezas ha estado promoviendo y aplicando como política de financiamiento, explica que ellos tienen el pronóstico de reducir el porcentaje de notas estructuradas de 67% a 41%, ya que son negociables en corto plazo. Sin embargo todo ello queda en supuestos, y no hay certeza de cómo ir a parar mientras el servicio de la deuda sigue implicando una salida importante de fondos hacia el exterior. La amortización e intereses se muestran en la cuenta corriente. Y explica no confundir con la fuga de capitales que aproxima a 130 millardos en los últimos 20 años. En cuanto al nivel de reservas internacionales está de acuerdo con 30 millardos de dólares pero admite que a momentos estamos por debajo con poco más de 20 millones de vez en cuando.
A continuación explica controversias sobre el nivel adecuado de ingresos petroleros, explica como lamentablemente se fija más en el nivel de producción petrolera y como de acuerdo a políticas de OPEP estos han sido variables, distintos informes poseen distintas cifras, siento que la tendencia va a la baja. Y así concluye con que realmente el nivel general de todas las exportaciones para el país se han reducido, y esto no ha sido bueno. Una vez más es ambiguo pocos párrafos después al afirmar que hay poca información para concluir una u otra tendencia. Sin embargo, la discusión estilo entrevista pasa a interrogar porque entonces las importaciones sí parecen en aumento, tanto en el sector petrolero como el no petrolero.
Pasa a discutir la balanza de pagos, y explica que la cifra mencionada de -47,7% en cuenta de capital (nótese que la cuenta de capital y financiamiento tiene un signo contrario al de la cuenta corriente) muestra como el país ha recibido menos capital del que ha colocado en el exterior. Y dice que en 30 años se ha exportado capital. Así que la crítica no se limita al gobierno actual sino a tendencias ya presentes en una Venezuela de menor potencial económico en general. En las importaciones observa que están terriblemente altas.
El autor también critica el exceso de intervencionismo y como ello desata la escasez de productos. Y restringe la libertad económica privada e inclusive el capital extranjero, el cuál a pesar de no ser tan partidario como de la inversión nacional, también reconoce su aporte en aumentar la economía.
En otro Apartado del Capitulo Una Mirada a Cifras más recientes, en un apartado comenta no estar de acuerdo con el exceso de Gasto Público, pues en su opinión dicho gasto no está previsto en forma de inversiones a largo plazo que capitalicen el país en un futuro, sino de gasto corriente en productos perecederos a veces como importaciones de productos básicos para subsanar la escases por la falta de producción nacional en la llamada soberanía alimentaria. Y también gastos en servicios internos que generan trabajo en el momento pero no después. Así pues, el doctor Maza Zavala está de acuerdo con un inmenso gasto público siempre y cuando este sea inversión.
También critica fuertemente la nueva decisión en la reforma de la Ley del BCV de 2005 en la que se deroga que no todas las divisas que entren en PDVSA deben ser entregadas al BCV para su uso nacional y monetario, sino, ahora PDVSA solo requerirá entregar al BCV los dólares que el BCV necesite para su uso de pago de servicio de deuda y demás tales como entrega a Cadivi; y el resto lo retendrá PDVSA para su contabilidad. La crítica es evidente, la contabilidad de PDVSA no ha sido auditable pues ha estado usando los ingresos petroleros para el pago de misiones. En tal sentido, en otro capítulo del libro es mucho más crítico nuevamente en general de cómo ha sido las finanzas del gobierno o del estado.
Finalmente, es verdaderamente clara su crítica, sin embargo no muy pasional o simplemente sin mucha emoción, cuando habla de algo que generalmente el Gobierno no le dice al pueblo, en la página 57 al final concluye: “pero el Gobierno ha utilizado los ingresos petroleros y los ingreso de la mayor recaudación fiscal y, sin embargo no le ha sido suficientes, porque ha recurrido a la deuda pública.” Además, el ingreso petrolero ha sido a precios nunca antes tan favorables en la historia de Venezuela, además el Gasto Público y su llamada propensión también ha aumentado a niveles no conocidos nunca antes, especialmente en Gasto Corriente lamentablemente pues explica Maza Zavala que así no se capitaliza la inversión que debe hacerse en el caso del Petróleo por ejemplo por ser un recurso no renovable, que básicamente se está agotando o liquidando barril a barril. Bueno también los “regalos” ya sea en cuenta de capital o cuenta corriente, es decir, en transferencia o en bienes y servicios enviados que han aumentado unos Gastos Ordinarios del Estado a niveles prácticamente no soportable. Por ello el estado como se menciona recurre a una mayor DPN, explica que las Letras del Tesoro son para corto plazo y los Títulos DPN son a mayor plazo, y que pues se ha emitido moneda y deuda, cuestión no favorable para mantener el valor de la moneda, sin embargo este punto será tocado en otro párrafo. Así pues, el gasto ordinario ha sido extremo y así la búsqueda de ingresos extraordinarios por deuda que traen a su vez gastos extraordinarios en servicios de deuda, recientemente inclusive PDVSA ha pedido prestado de un Banco Japonés un millardo de dólares. Es mucho dinero, es lo que se llama mil millones de dólares (otro “millardito”) o en el extranjero un billón de dólares. Para concluir Maza Zavala solo dice que esto puede explicarse a través de la pésima administración de los recursos del estado.
Otro punto a criticar, es el de la inflación o pérdida de valor de la moneda, también el de la mala contabilidad de cómo el Fondem recibe más dinero que en el pasado por reformas legales de 2005, ahora se le entregan excesos de reservas y de divisas de PDVSA (quién también ha erróneamente asumido objetivos de administración de misiones y desarrollo social que no le pertenecen por naturaleza y que han llevado su contabilidad de una manera inauditable), así que el Fondem en vez de invertir en desarrollo económico termina financiando gasto corriente, hable de 20 millardos de dólares mal usado, o administrados. Inclusive, ni en el mismo Petróleo ha habido inversión petrolera para mantenerse competitivos, la producción está estancada, la refinación con graves problemas, la capacidad exportadora afectada también. Esta que el llama la reforma crucial de cómo el Estado a través del Fonden recibe excesos como en la anécdota de cuando el presidente dijo que le pasaron “su millardito” del BCV al Fondem para Gasto Corriente y como no ha sido transparente su contabilidad/auditoria, pues es causa y consecuencia de la mala administración, e inclusive corrupción por parte del Gobierno del presidente Chávez.
Thursday, April 12, 2012
MORALyETICAdeUNEFA documento q me conseguí
Fundamentos del Pensamiento Bolivariano Ética y Moral Economía Social de la UNEFA y del Gobierno Bolivariano
(este documento me lo conseguí, era un trabajo grupal de fin de curso, y lo resumo tal cuál sin mayores omisiones ni sintesis, y con el intento de no opinar ni tener sesgo, para que Ud. lector sepa lo que se enseña como la Moral del Venezolano)
La Doctrina Bolivariana
proyecto ideólogico y social basado en el ideario de Simón Bolivar (S.B.) dnd dicen que SB proponía q LatinoAmerica inventase su propio sistema politico, y basado en el Gral. Ezequiel Zamora "tierras y hombres libres" y "Terror a la Oligarquía", tierra para los campesinos. Fin un nuevo socialismo.
Estado
Es una sociedad humana, asentada en territoria, define y aplica un orden juridico, para estructurar un orden social y obtener bien público.Estado e Individuo son iguales.
Democracia
Es una forma de organización del Estado. Decide el pueblo colectivamente mediante participación directa o indirecta. Convivencia social libres e iguales. Deciden por mecanismos contractuales.
Libertad
Obrar según propia voluntad, por lo que es responsable de sus actos.
La Independencia Hispanoamericana
Noción de Libertad y Nacionalismo surgió a fin de siglo 18 (1790s). La lucha por el nacionalismo es la lucha por la libertad.
Juramento del Monte Sacro
"Juro delante usted; juro por el Dios de mis padres; juro por ellos; juro por mi honor, y juro por mi Patria, que no daré descanso a mi brazo, ni reposo a mi alma, hasta que haya roto las cadenas que nos oprimen por voluntad del poder (español) "
"Cuando los sucesos no están asegurado, cuando el Estado es débil, y cuando las empresas son remotas, todos los hombres vacilan; las opiniones se dividen, las pasiones se agitan y los enemigos las animar para triunfar por este fácil medio. Luego que seamos fuertes, bajo los auspicios de una nación liberal que nos preste su protección, se nos verá de acuerdo cultivar las virtude y los talentos que conducen a la gloria; entonces seguiremos la marcha majestuosa hacia las grandes prosperidades a que seta destinada la Ameérica meridional; entonces las ciencias y las artes que nacieron en el Oriente y han ilustrado a Europa, valrán a Colombia libre que las convidará con un asilo" SB.
Decreto Guerra a Muerte
Y vosotros, americanos, que el error o la perfidia os ha extraviado de las sendas de la justicia, sabed que vuestros hermanos os perdonan y lamentan sinceramente vuestro descarríos, en la intima persuasión de que vosotros no podéis ser cculpables, y que sólo la ceguedad e ignorancia en que os han tenido hasta el presente los autores de vuestros crímenes, han podido induciros a ellos. No temáis la espada que viene a vengaros y a cortar los lazos ignominiosos con que os ligan a su suerte vuestros verdugos. Contad con una inmunidad absoluta en vuestro honor, vida y propiedades; el solo título de americanos será vuestra garantía y salvaguardia. Nuestras armas han venido a proyegeros, y no se emplearán jamás contra uno solo de nuestros hermanos.
Manifiesto de Carúpano
Esperad, compatriotas, al nobre, al viruoso pueblo granadino que volará ansoso de recoger nuevos trofeos, a prestaros nuevos auxilios, y a traeros de nuevo a la libertad, si antes vuestro valor no la adquiere.
Wednesday, March 07, 2012
Essay by Einstein
"How strange is the lot of us mortals! Each of us is here for a brief sojourn; for what purpose he knows not, though he sometimes thinks he senses it. But without deeper reflection one knows from daily life that one exists for other people -- first of all for those upon whose smiles and well-being our own happiness is wholly dependent, and then for the many, unknown to us, to whose destinies we are bound by the ties of sympathy. A hundred times every day I remind myself that my inner and outer life are based on the labors of other men, living and dead, and that I must exert myself in order to give in the same measure as I have received and am still receiving...
"I have never looked upon ease and happiness as ends in themselves -- this critical basis I call the ideal of a pigsty. The ideals that have lighted my way, and time after time have given me new courage to face life cheerfully, have been Kindness, Beauty, and Truth. Without the sense of kinship with men of like mind, without the occupation with the objective world, the eternally unattainable in the field of art and scientific endeavors, life would have seemed empty to me. The trite objects of human efforts -- possessions, outward success, luxury -- have always seemed to me contemptible.
"My passionate sense of social justice and social responsibility has always contrasted oddly with my pronounced lack of need for direct contact with other human beings and human communities. I am truly a 'lone traveler' and have never belonged to my country, my home, my friends, or even my immediate family, with my whole heart; in the face of all these ties, I have never lost a sense of distance and a need for solitude..."
"My political ideal is democracy. Let every man be respected as an individual and no man idolized. It is an irony of fate that I myself have been the recipient of excessive admiration and reverence from my fellow-beings, through no fault, and no merit, of my own. The cause of this may well be the desire, unattainable for many, to understand the few ideas to which I have with my feeble powers attained through ceaseless struggle. I am quite aware that for any organization to reach its goals, one man must do the thinking and directing and generally bear the responsibility. But the led must not be coerced, they must be able to choose their leader. In my opinion, an autocratic system of coercion soon degenerates; force attracts men of low morality... The really valuable thing in the pageant of human life seems to me not the political state, but the creative, sentient individual, the personality; it alone creates the noble and the sublime, while the herd as such remains dull in thought and dull in feeling.
"This topic brings me to that worst outcrop of herd life, the military system, which I abhor... This plague-spot of civilization ought to be abolished with all possible speed. Heroism on command, senseless violence, and all the loathsome nonsense that goes by the name of patriotism -- how passionately I hate them!
"The most beautiful experience we can have is the mysterious. It is the fundamental emotion that stands at the cradle of true art and true science. Whoever does not know it and can no longer wonder, no longer marvel, is as good as dead, and his eyes are dimmed. It was the experience of mystery -- even if mixed with fear -- that engendered religion. A knowledge of the existence of something we cannot penetrate, our perceptions of the profoundest reason and the most radiant beauty, which only in their most primitive forms are accessible to our minds: it is this knowledge and this emotion that constitute true religiosity. In this sense, and only this sense, I am a deeply religious man... I am satisfied with the mystery of life's eternity and with a knowledge, a sense, of the marvelous structure of existence -- as well as the humble attempt to understand even a tiny portion of the Reason that manifests itself in nature."
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