Tuesday, March 25, 2014

RENACIMIENTO EN LA PINTURA

La historia narrada a través del arte Cronología Artística del Renacimiento (Primera Parte) Los inicios del renacimiento están marcados por una herencia de lo que hoy se conoce como el gótico internacional, en donde casi todos los artistas de Europa estaban inspirados y de pronto, Masaccio en Italia y Jan van Eyck en Flandes (hoy día Bélgica), modificaron el estilo tradicional de como se narraba una historia y de inmediato toda una nueva generación los imitó. Algunos pintores se tardaron un poco más en encaminarse por ese sendero, y seguramento no por rechazarlo, sino porque sus clientes eran mucho más conservadores y las obras que les gustaban eran de estilo clásico. Lo que si podemos notar es todos estos cuadros y los cientos más que no están en ésta cronología, es que la gran mayoría son estrictamente religiosos y los temas preferidos por lo general son los mismos: La Anunciación, La Natividad, La Crucifixión, La Piedad y La Santísima Trinidad. Es muy raro que en éste período los mecenas sean retratados, excepto en el contexto de alguno de éstos temas religiosos y menos aun el artista. El primero en autorretratarse fue Jan van Eyck en la obra Los esposos Arnolfini y él aparece reflejado a lo lejos en el espejo. Luego muchos se incluyeron en las obras y se pueden reconocer por ser los únicos que ven directamente al público, y más adelante, mucho más adelante, ya seran ellos mismos los temas protagónicos de sus obras. Espero disfrutes de ésta modesta cronología. 1420 La Muerte de María Conrad von Soest La Muerte de María Conrad von Soest (alemán) Iglesia de María, Dortmund, Alemania La Crucifixión Fra Angélico La Crucifixión Fra Angélico (italiano) Museo Metropolitano de Nueva York Místico matrimonio de Santa Catalina Michelino da Besozzo Místico matrimonio de Santa Catalina Michelino da Besozzo (italiano) Pinacoteca Nacional de Siena 1421 1422 La Adoración de los Magos Lorenzo Mónaco La Adoración de los Magos Lorenzo Mónaco (italiano) Galería de los Uffizi, Florencia Tríptico de San Juvenal Masaccio Tríptico de San Juvenal Masaccio (italiano) Iglesia de San Pedro, Cascia, Italia 1423 La Adoración de los Magos Gentile da Fabriano Políptico de La Adoración de los Magos Gentile da Fabriano (italiano) Galería de los Uffizi, Florencia La huída a Egipto Gentile da Fabriano La Huída a Egipto (retablo inferior del Políptico de la Adoración de los Magos) Gentile da Fabriano (italiano) Galería de los Uffizi, Florencia El Milagro de la Eucarestía Stefano di Giovanni, Sassetta El Milagro de la Eucarestía Stefano di Giovanni, Sassetta (italiano) Museo Bowes, Castillo Barnard, Inglaterra 1424 La Virgen y el Niño con Santa Ana Masolino La Virgen y el Niño con Santa Ana Masolino (italiano) Galería de los Uffizi, Florencia El Nacimiento de Jesús Maestro Francke El Nacimiento de Jesús Maestro Francke (alemán) Museo Estatal de Hamburgo, Alemania 1425 Santa María Magdalena, San Nicolás de Bari, San Juan Bautista y San Jorge Políptico Quaratesi Gentile da Fabriano Cuatro Santos (Políptico Quaratesi) Gentile da Fabriano (italiano) Galería de los Uffizi, Florencia La Coronación de la Virgen Gentile da Fabriano La Coronación de la Virgen Gentile da Fabriano (italiano) Paul Gatty Museum, Los Ángeles El Tributo del Dinero Masaccio El Tributo del Dinero Masaccio (italiano) Capilla Brancacci, Santa María del Carmine, Florencia 1426 La Expulsión del Paraíso Masaccio La expulsión del Paraíso Masaccio (italiano) Capilla Brancacci, Santa María del Carmine, Florencia La Adoración de los Magos Masaccio La Adoración de los Magos (retablo del Políptico de Pisa) Masaccio (italiano) Gemäldegalerie, Berlín Crucifixión de san Pedro Masaccio Crucifixión de San Pedro (retablo del Políptico de Pisa) Masaccio (italiano) Gemäldegalerie, Berlín Decapitación de san Juan Bautista Masaccio Decapitación de San Juan Bautista Masaccio (italiano) Staatliche, Berlín Crucifixión Masaccio Crucifixión (Políptico de Pisa) Masaccio (italiano) Museo de Capodimonte, Nápoles La resurrección de Lázaro Giovanni di Paolo La resurrección de Lázaro Giovanni di Paolo (italiano) Walters Art Museum, Baltimore, Estados Unidos El Camino al Calvario Giovanni di Paolo El Camino al Calvario Giovanni di Paolo (italiano) Walters Art Museum, Baltimore, Estados Unidos El descendimiento de la Cruz Giovanni di Paolo El Descendimiento de la Cruz Giovanni di Paolo (italiano) Walters Art Museum, Baltimore, Estados Unidos El Enterramiento Giovanni di Paolo El Enterramiento Giovanni di Paolo (italiano) Walters Art Museum, Baltimore, Estados Unidos 1427 La Lapidación de san Esteban Gentile da Fabriano La Lapidación de san Esteban Gentile da Fabriano (italiano) Kunsthistorisches Museum, Viena La Santísima Trinidad Masaccio La Santísima Trinidad Masaccio (italiano) Santa María de Novella, Florencia Camino al Calvario Andrea di Bartolo Camino al Calvario Andrea di Bartolo (italiano) Museo Thyssen Bornemisza, Madrid 1428 La Anunciación (El Altar Mérode) Robert Campin La Anunciación (Altar de Mérode) Robert Campin (alemán) The Cloisters, Museo Metropolitano de Nueva York El Matrimonio de María Robert Campin El Matrimonio de María Robert Campin (alemán) Museo del Prado, Madrid La Asunción de la Virgen Masolino La Asunción de la Virgen Masolino (italiano) Museo de Capodimonti, Nápoles 1429 La Crucifixión y el Juicio Final Jan van Eyck La Crucifixión y El Juicio Final Jan van Eyck (belga) Museo Metropolitano de Nueva York 1430 La Anunciación Robert Campin La Anunciación Robert Campin (alemán) Museo del Prado, Madrid Retrato de Mujer Joven Rogier van der Weyden Retrato de Mujer Joven Rogier van der Weyden (holandés) Gemäldegalerie, Berlín La Anunciación Masolino La Anunciación Masolino (italiano) National Gallery of Art, Washington DC Vir Dolorum Maestro Francke Vir Dolorum (hombre en Agonía) Maestro Francke (alemán) Museo Nacional de Arte, Leipzig, Alemania 1431 Retrato del Cardenal Albergati Jan van Eyck Retrato del Cardenal Albergati Jan van Eyck (belga) Museo Kunsthistorisches, Viena El Juicio Final Fra Angélico El Juicio Final Fra Angélico (italiano) Museo del Convento de San Marco, Florencia La Quema de un Hereje Stefano di Giovanni, Sassetta La Quema de un Hereje Stefano di Giovanni, Sassetta (italiano) National Gallery de Victoria, Melbourne, Australia 1432 La Virgen con el Niño Rogier van der Weyden La Virgen con Niño Rogier van der Weyden (holandés) Kunsthistorisches Museum, Viena El Cordero Místico Jan van Eyck El Cordero Místico Jan van Eyck (belga) Catedral de San Pablo, Gantes, Bélgica San Francisco recibiendo las Estigmas Jan van Eyck San Francisco de Asís recibiendo las Estigmas Jan van Eyck (belga) Museo de Arte de Filadelfia, Estados Unidos La Virgen y el Niño Robert Campin La Virgen y el Niño Robert Campin (alemán) National Gallery, Londres David Donatello David Donatello (italiano) Museo Bargello, Florencia La Anunciación Fra Angélico El Prado La Anunciación Fra Angélico (italiano) Museo del Prado, Madrid La Piedad de Verona Fra Filippo Lippi La Piedad de Verona Fra Filippo Lippi (italiano) Museo de Castelvecchio, Nápoles 1433 Hombre con Turbante Jan van Eyck Hombre con Turbante (posiblemente un autorretrato) Jan van Eyck (belga) National Gallery, Londres Retablo de San Pedro y San Miguel Arcángel Jaume Cirera Retablo de San Pedro y San Miguel Arcángel Jaume Cirera (español) Iglesia de San Miguel, Seo de Urgel, España Tríptico de la Natividad de María Maestro de la Observancia Tríptico de la Natividad de María Maestro de la Observancia (italiano) Museo de Arte Sacro, Asciano, Siena La lamentación sobre el Cristo Muerto Giovanni di Paolo La Lamentación del Cristo Muerto Giovanni di Paolo (italiano) Pinacoteca Vaticana, Ciudad del Vaticano, Roma 1434 Virgen del canónigo van der Paele Jan van Eyck Virgen del canónigo van der Paele Jan van Eyck (belga) Museo Gröeninge, Brujas, Bélgica Retrato de los esposos Arnolfini Jan van Eyck Retrato de los esposos Arnolfini Jan van Eyck (belga) National Gallery, Londres Tríptico de La Anunciación Rogier van der Weyden Tríptico de la Anunciación Rogier van der Weyden (holandés) Tabla Central en el Museo del Louvre, París Tablas Laterales en la Galeria Sabauda, Turín La Anunciación de Cortona Fra Angélico La Anunciación (Panel Central) Fra Angélico (italiano) Museo del Prado, Madrid 1435 Virgen del Canciller Rolin Jan van Eyck Virgen del Canciller Rolin Jan van Eyck (belga) Museo del Louvre, París Las Tres Marías en la Tumba Jan van Eyck Las Tres Marías en la Tumba Jan van Eyck (belga) Museo Boijmans van Beuningen, Rotterdam, Holanda Retrato de una Mujer Robert Campin Retrato de una Mujer Robert Campin (alemán) National Gallery, Londres El Juicio Final Stefan Lochner El Juicio Final Stefan Lochner (alemán) Museo Wallraf-Richartz, Colonia, Alemania El Martirio de los Apóstoles Stefan Lochner El Martirio de los Apóstoles Stephan Lochner (alemán) Städel, Franckfurt, Alemania San Cristóbal Konrad Witz San Cristóbal Konrad Witz (holandés) Kunstmuseum, Basilea, Suiza El Rey Salomón y la reina de Sheba Konrad Witz El Rey Salomón y la Reina Sheba Konrad Witz (holandés) Gemäldegalerie, Berlín San Jorge matando al Dragón Bernat Martorell San Jorge matando al Dragón Bernat Martorell (español) Art Institute de Chicago La Virgen de la Humildad Fra Angélico La Virgen de la Humildad Fra Angélico (italiano) Museo Thyssen-Bornemisza, Madrid San Antonio tentado por el Oro Maestro de la Observancia San Antonio tentado por el Oro Maestro de la Observancia (italiano) Museo Metropolitano de Nueva York 1436 La Anunciación Jan van Eyck La Anunciación Jan van Eyck (belga) National Gallery of Art Washington DC La Visión de San Eustaquio Pisanello La visión de San Eustaquio Pisanello (italiano) National Gallery, Londres 1437 La Virgen en el Trono con el Niño, el Arcángel Miguel y Santa Catalina Jan van Eyck La Virgen en el Trono con el Niño, el Arcángel Miguel y Santa Catalina Jan van Eyck (belga) Gemäldegalerie, Dresden, Alemania Santa Bárbara Jan van Eyck Santa Bárbara Jan van Eyck (belga) Museo Real de Bellas Artes de Amberes, Bélgica La Madonna de Tarquinia Fra Filippo Lippi La Madonna de Tarquinia Fra Filippo Lippi (italiano) Museo Nacional de Arte Antiguo, Roma La Adoración con San Agustín y Ambrosio y San Gregorio y Jerónimo Fra Filippo Lippi La Adoración con San Agustín con San Ambrosio y San Gregorio con San Jerónimo Fra Filippo Lippi (italiano) Panel Central en el Museo Metropolitano de Nueva York Páneles Laterales en la Academia de Vellas Artes de Torino, Italia 1438 El Descendimiento de la Cruz Rogier van der Weyden El Descendimiento de la Cruz Rogier van der Weyden (holandés) Museo del Prado, Madrid Tríptico Werl Robert Campin San Juan con el Donante y Santa Bárbara (Panel Central está Perdido) Robert Campin (alemán) Museo del Prado Retrato de la princesa de la Casa de Esté Pisanello Retrato de la princesa de la Casa de Esté Pisanello (italiano) Museo del Louvre, París San Jorge y la princesa de Trebizond Pisanello San Jorge y la princesa de Trebizond (fresco del margen derecho) Pisanello (italiano) Iglasia de Santa Anastasia, Verona, Italia 1439 Retrato de Margarita van Eyck Jan van Eyck Retrato de Margarita van Eyck Jan van Eyck (belga) Museo Gröeninge, Brujas, Bélgica 1440 El Sueño del papa Sergio Rogier van der Weyden El sueño del papa Sergio Rogier van der Weyden (holandés) Museo Paul Getty, Los Ángeles Jesús en la casa de Simón Dieric Bouts Jesús en la casa de Simón Dieric Bouts (alemán) Gemäldegalerie, Berlín La Batalla de San Romano Paolo Uccello La Batalla de San Romano Paolo Ucello (italiano) Museo del Louvre, París La Batalla de San Romano Paolo Ucello (italiano) Galería de los Uffizi, Florencia La Batalla de San Romano Paolo Ucello (italiano) National Gallery, Londres La Sagrada Familia Bartolomeo d´Eyck La Sagrada Familia Bartolomeo d´Eyck (holandés) Catedral de Puy, Auvergne, francia El Altar de San Marco Fra Angélico El Altar de San Marco Fra Angélico (italiano) Museo del Convento San Marco, Florencia La Deposición de la Cruz Fra Angélico La Deposición de la Cruz Fra Angélico (italiano) Museo del Convento San Marco, Florencia La Santísima Trinidad Maestro Francke La Santísima Trinidad Maestro Francke (alemán) Museo Nacional de Varsovia La Anunciación Fra Filippo Lippi La Anunciación Fra Filippo Lippi (italiano) National Gallery of Art, Washington DC La Anunciación Martelli Fra Filippo Lippi La Anunciación Martelli Fra Filippo Lippi (italiano) Basílica de San Lorenzo, Florencia 1441 Crucifixión y Santos Andrea del Castagno Crucifixión Andrea del Castagno (italiano) Ospedale Santa María Nuova, Florencia La fundación del Spedale Vecchietta La Fundación del Spedalle Vecchietta (italiano) Santa María de la Scala, Siena 1442 La Muerte de la Virgen Andrea Castagno La Muerte de la Virgen Andrea Castagno (italiano) Basílica de San Marco, Venecia 1443 La Coronación de la Virgen Fra Filippo Lippi La Coronación de la Virgen Fra Filippo Lippi (italiano) Pinacoteca Vaticana, Ciudad del Vaticano, Roma 1444 La Pesca Milagrosa Konrad Witz La Pesca Milagrosa Konrad Witz (holandés) Museo de Arte e Historia de Ginebra, Suiza La Anunciación Bartolomeo d´Eyck Tríptico de La Anunciación Bartolomeo d´Eyck (holandés) Panel Central en la Iglesia de la Magdalena, Aix-en-Provence, Francia San Jorge y el Dragón Sano di Pietro San Jorge y el Dragón Sano di Pietro (italiano) Museo Diocesano, Siena 1445 La Crucifixión Rogier van der Weyden Tríptico de la Crucifixión Rogier van der Weyden (holandés) Museo Kunsthistorisches, Viena Retrato de Carlos VII Jean Fouquet Retrato del rey Carlos VII de Francia Jean Fouquet (francés) Museo del Louvre, París La Virgen de los “Consellers” Lluís Damau La Virgen de los "Consellers" Lluis Damau (español) Museo Nacional de Arte de Cataluña, Barcelona El Martirio de Santa Eulalia Bernat Martorell El Martirio de Santa Eulalia Bernat Martorell (español) Museo Nacional de Arte de Cataluña, Barcelona Virgen con Niño y dos Ángeles Fra Filippo Lippi Virgen con Niño y dos Ángeles Fra Filippo Lippi (italiano) Galería de los Uffizi, Florencia Episodio de la historia de Griselda Francesco Pesellino Episodio de la Historia de Griselda Francesco Pesellino (italiano) Academia de Carrara, Italia La Creación y la Expulsión del Paraíso Giovanni di Paolo La Creación y la Expulsión del Paraíso Giovanni di Paolo (italiano) Museo Metropolitano de Nueva York Arliquiera Vecchietta Arliquiera Vecchietta (italiano) Pinacoteca Nacional de Siena 1446 La Lamentación Rogier van der Weyden La Lamentación Rogier van der Weyden (holandés) Museo Real de Bellas Artes de Bélgica, Bruselas Retrato de Monje Cartujo Petrus Christus Retrato de Monje Cartjo Petrus Christus (holandés) Museo Metropolitano de Nueva York La Transfiguración Fra Angélico La Transfiguración Fra Angélico (italiano) Museo del Convento San Marco, Florencia La Anunciación y Fraile Fra Angélico La Anunciación y el fraile Fra Angélico (italiano) Museo del Convento San Marco, Florencia El Triunfo de la Muerte Anónimo El Triunfo de la Muerte Anónimo Galería Regional de Sicilia, Palermo 1447 La Presentación de Cristo en el Templo Stefan Lochner La Presentación de Cristo en el Templo Stefan Lochner (alemán) Hessisches Landesmuseum de Darmstadt, Alemania Papa Eugenio IV Jean Fouquet Papa Eugenio IV Jean Fouquet (francés) Galería de los Uffizi, Florencia La Anunciación de Roma Fra Filippo Lippi La Anunciación de Roma Fra Filippo Lippi (italiano) Galería Doria Pamphilli, Roma La Coronación de la Virgen Fra Filippo Lippi La Coronación de la Virgen Fra Filippo Lippi (italiano) Galería de los Uffizi, Florencia Camino al Calvario Vecchietta Camino al Calvario Vecchietta (italiano) Duomo de la Catedral de Siena, Italia 1448 La Virgen en el jardín de rosas Stefan Lochner La Virgen en el Jardín de las Rosas Stefan Lochner (alemán) Museo Wallraf-Richartz, Colonia, Alemania El Matrimonio de la Virgen Sano di Pietro El Matrimonio de la Virgen Sano di Pietro (italiano) Pinacoteca Vaticana, Ciudad del Vaticano, Roma La Asunción de la Virgen Sano di Pietro La Asunción de la Virgen Sano di Pietro (italiano) Museo Lindenau, Altenburg, Alemania 1449 San Eloy en su Laboratorio Petrus Christus San Eloy en su Laboratorio Petrus Christus (holandés) Museo Metropolitano de Nueva York San Pedro consagra como obispo a san Lorenzo Fra Angélico San Pedro consagra como obispo a San Lorenzo Fra Angélico (italiano) Capilla Niccolina, Palacio Pontificio, Vaticano La Anunciación Fra Filippo Lippi La Anunciación Fra Filippo Lippi (italiano) National Gallery, Londres La Adoración de los Magos Giovanni di Paolo La Adoración de los Magos Giovanni di Paolo (italiano) National Gallery of Art, Washington DC 1450 Los Siete Sacramentos Rogier van der Weyden Tríptico de Los Siete Sacramentos Rogier van der Weyden (holandés) Museo Real de Bellas Artes de Bélgica, Bruselas Felipe el Bueno Rogier van der Weyden Retrato de Felipe el Bueno Rogier van der Weyden (holandés) Museo de Bellas Artes de Dijon, Francia Llanto sobre Cristo Muerto Petrus Christus Llanto sobre Cristo Muerto Petrus Christus (holandés) Museo Metropolitano de Nueva York Monumento ecuestre de Gattamelata Donatello Monumento ecuestre de Gattamelata (Primera escultura ecuestre en 1000 años) Donatello (italiano) Plaza del Santo, Padua, Italia La última Cena Jaume Baco Escrivá La Última Cena Jaume Baco Escrivá (español) Museo de la Catedral de Segorbe, España La Anunciación Fra Angélico La Anunciación Fra Angélico (italiano) Museo del Convento San Marco, Florencia La Huída a Egipto Fra Angélico La Huída a Egipto Fra Angélico (italiano) Museo del Convento San Marco, Florencia El Bautismo de Cristo Piero della Francesca El Bautismo de Cristo Piero della Francesca (italiano) National Gallery, Londres La Virgen y el Niño Francesco Pesellino La Virgen y el Niño Francesco Pesellino (italiano) Museo Metropolitano de Nueva York La Crucifixión Mística Matteo di Giovanni La Crucifixión Mística Matteo di Giovanni (italiano) Museo de Arte de la Universidad de Princeton, Estados Unidos Cronología Artística del Renacimiento (Segunda Parte) Esta generación de artistas y sus mecenas se liberan, no de forma permanente ni definitiva de la temática meramente religiosa, pero son mucho más permisivos en los temas a tratar y comienzan a tomar un gusto particular por la representación de ellos mismos en la obra representada, gusto que también desarrolla el pintor al agregarse discretamente entre la multitud, diferenciándose de ellos al ver fijamente al espectador. La diferencia primordial de estilos entre países es el empeño de los italianos en utilizar témpera sobre yeso (fresco), pintura que da una apariencia mucho más apagada, en cuanto a intensidad de colorido, pero es la técnica clásica que se ha utilizado desde hace milenios, en Grecia y luego Roma, a diferencia del óleo, inventado según la tradición por Jan van Eyck a principios de éste siglo (XV), cuya base es el aceite y por ende mucho más flexible, permitiendo el trabajar en la obra en distintos momentos, capa sobre capa, lográndose mucho más realismo y gracias a ésta pintura, liberándose de forma definitiva de la necesidad de pintar sobre pared o madera, para eventualmente utilizar tela, bajándose los costos de producción de forma radical y permitiéndole al artista experimentar mucho más. En esencia un gran paso adelante. Algunos osados italianos, como Leonardo da Vinci, intentaron mezclar lo mejor de los "dos mundos" y utilizar ambos pigmentos, pero la unión del agua y el aceite nunca ha sido logrado y las obras rápidamente se deterioraron y como ejemplo está su Última Cena. 1451 El Juicio Final Rogier van der Weyden El Juicio Final Rogier van der Weyden (holandés) Hotel Dieu, Beaune, Francia La Visitación y La Dormición de la Virgen Andrea del Castagno La Visitación y La Dormición de la Virgen (mosaico) Andrea del Castagno (italiano) Basílica de San Marco, Venecia 1452 El Tríptico Braque Rogier van der Weyden El Tríptico de Braque Rogier van der Weyden (holandés) Museo del Louvre, París Madonna rodeada de querubines y serafines Jean Fouquet Madona Rodeada de Querubines y Serafines Jean Fouquet (francés) Museo Real de Bellas Artes de Amberes, Bélgica La Virgen de La Piedad Enguerrand Quartón La Virgen de la Piedad Enguerrand Quartón (francés) Museo Condé, Palacio Chatilli, Francia 1453 La Santísima Trinidad, San Jerónimo y dos santas Andrea del Castagno La Santísima Trinidad, San Jerónimo y dos Santas Andrea del Castagno (italiano) Iglesia de la Santísima Trinidad, Florencia El Altar de San Lucas Andrea Mantegna El Altar de San Lucas Andrea Mantegna (italiano) Pinacoteca de Brera, Milán, Italia 1454 La Virgen y el Niño Rogier van der Weyden La Virgen y el Niño Rogier van der Weyden (holandés) Museo de Bellas Artes de Houston, Estados Unidos Crucifixión Antonello da Messina Crucifixión Antonello da Messina (italiano) Museo Nacional de Brukenthal, Sibiu, Transilvania, Rumanía 1455 Tríptico de Santa Columba Rogier van der Weyden Tríptico de Santa Columba Rogier van der Weyden (holandés) Alte Pinakothek de Munich, Alemania Magdalena Penitente Donatello Magdalena Penitente (detalle) Donatello (italiano) Museo della Opera del Duomo, Florencia Autorretrato Jean Fouquet Esta obra está considerada el ser el primer autorretrato de la historia del arte. Autorretrato Jean Fouquet (francés) Museo del Louvre, París La Coronación de la Virgen Enguerrand Quartón La Coronación de la Virgen Enguerrand Quartón (francés) Villeneuve-lés-Avignon, Francia La Adoración del Niño Fra Filippo Lippi La Adoración del Niño Fra Filippo Lippi (italiano) Galería de los Uffizi, Florencia Crucifixión Giovanni Bellini Crucifixión Giovanni Bellini (italiano) Museo Correr, Venecia 1456 San Jerónimo apareciéndosele a San Agustín Giovanni di Paolo San Jerónimo aparenciéndosele a San Agustín Giovanni di Paolo (italiano) Gemäldegalerie, Berlín El Arcángel Miguel Jaume Huguet El Arcángel Miguel Jaume Huguet (español) Museo Nacional de Arte de Cataluña, Barcelona 1457 La Piedad de Avignon Enguerrand Quartón La Piedad de Avignon Enguerrand Quartón (francés) Museo del Louvre, París Santa Clara rescatando una embarcación Giovanni di Paolo Santa Clara rescatando una embarcación. Giovanni di Paolo (italiano) Gemäldegalerie, Berlín La Flagelación de Cristo Jaume Huguet La Flagelación de Cristo Jaume Huguet (español) Museo del Louvre, París 1458 Tríptico Martirio de San Erasmo Dieric Bouts Tríptico del Martirio de San Erasmo Dieric Bouts (belga) Iglesia de San Pedro, Lovaina, Bélgica Grandes Crónicas de Francia Jean Fouquet La Coronación como rey de Pipino el Breve por el Papa. Jean Fouquet (francés) Biblioteca Nacional de Francia, París El rey Eduardo I de Inglaterra le rinde homenaje a Felipe IV, el Hermoso, rey de Francia. Jean Fouquet (francés) Biblioteca Nacional de Francia, París 1459 Crucifixión Andrea Mantegna Crucifixión Andrea Mantegna (italiano) Museo del Louvre, París La Oración del Huerto Andrea Mantegna La Oración del Huerto Andrea Mantegna (italiano) National Gallery, Londres 1460 Retrato de una Dama Rogier van der Weyden Retrato de una Dama Rogier van der Weyden (holandés) National Gallery of Art, Washington El Gran Calvario Rogier van der Weyden El Gran Calvario Rogier van der Weyden (holandés) Monasterio del Escorial, en las afueras de Madrid Retablo de San Juan Rogier van der Weyden Retablo de San Juan Rogier van der Weyden (holandés) Museo Nacional de Berlín Escenas de la vida de los eremitas Paolo Uccello Escenas de la vida de los Eremitas Paolo Uccello (italiano) Galería de las Academias, Florencia Libro de Horas de Ettiene Chevalier Jean Fouquet La Adoración de los Magos Jean Fouquet (francés) Museo Condé, Palacio Chatilli, Francia El Espíritu Santo desciende sobre la ciudad de París. Jean Fouquet (francés) Museo Metropolitano de Nueva York La Virgen y el Niño Benozzo Gozzoli La Virgen y el Niño Benozzo Gozzoli (italiano) Instituto de Arte de Denver, Estados Unidos La Santísima Trinidad Francesco Pesellino La Santísima Trinidad Francesco Pesellino (italiano) National Gallery, Londres La Piedad Giovanni Bellini La Piedad Giovanni Bellini (italiano) Pinacoteca de Brera, Milán, Italia La Asunción de María Magdalena Antonio del Pollaiolo La Asunción de María Magdalena Antonio del Pollaiolo (italiano) Galería de Arte de Milán, Italia 1461 La Resurrección de Lázaro Nicolás Froment La Resurrección de Lázaro Nicolás Froment (francés) Galería de los Uffizi, Florencia La Adoración de los Magos Andrea Mantegna La Adoración de los Magos Andrea Mantegna (italiano) Galería de los Uffizi, Florencia La Virgen con Niño y Santos Matteo di Giovanni La Virgen con Niño y Santos (Santa Catalina, San Mateo, San Bartolomeo y Santa Lucia) Matteo di Giovanni (italiano) Duomo de Piensa, Italia 1462 La Muerte de la Virgen Bartolomé Bermejo La Muerte de la Virgen Bartolomeo Bermejo (español) Gemäldegalerie, Berlín El Viaje de los Magos Benozzo Gozzoli El Viaje de los Magos Benozzo Gozzoli (italiano) Palazzo Medici-Riccardi, Florencia Políptico de la Misericordia Piero della Francesca Políptico de la Misericordia Piero della Francesca (italiano) Museo Cívico de Sansepolcro, Italia Santa Clara rescatando a un niño de los lobos Giovanni di Paolo Santa Clara rescatando a un niño de los lobos. Giovanni di Paolo (italiano) Museo de Bellas Artes de Houston, Estados Unidos 1463 La Circuncisión Fra Filippo Lippi La Circuncisión Fra Filippo Lippi (italiano) Iglesia del Espíritu Santo, Prato, Italia La Resurrección Piero della Francesca La Resurrección Piero della Francesca (italiano) Museo Cívico de Sansepolcro, Italia La Última Cena Jaume Huguet La Última Cena Jaume Huguet (español) Museo Nacional de Arte de Cataluña, Barcelona 1464 Llanto sobre el Cristo Muerto Rogier van der Weyden Llanto sobre el Cristo Muerto Rogier van der Weyden (holandés) Galería de los Uffizi, Florencia La Anunciación Matteo di Giovanni La Anuciación con San Juan Bautista y San Bernardo de Siena Matteo di Giovanni (italiano) Museo Sacro de Siena, Italia La Adoración de los Magos Jaume Huguet La Adoración de los Magos Jaume Huguet (español) Museo de Historia, Iglesia de Santa Agueda, Barcelona 1465 La Deposición El Maestro de la Virgen La Deposición El Maestro de la Virgen (artista anónimo) Museo Wallraf-Richartz, Colonia, Alemania Crucifixión Paolo Uccello Crucifixión Paolo Uccello (italiano) Museo Thyssen-Bornemisza, Madrid La Piedad de Nouans Jean Fouquet La Piedad de Nouans Jean Fouquet (francés) Iglesia de Nouans-les-Fontaines, Francia La Revisión de las Armas Bartolomeo d´Eyck La Revisión de las Armas Bartolomeo d´Eyck (belga) Biblioteca Nacional de Francia, París La Adoración del Niño por los Santos Fra Filippo Lippi La Adoración del Niño por los Santos Fra Filippo Lippi (italiano) Museo Cívico, Prato, Italia Cristo orando en el Jardín Giovanni Bellini Cristo orando en el Jardín Giovanni Bellini (italiano) National Gallery, Londres Retrato de una joven mujer Antonio del Pollaiolo Retrato de una mujer joven Antonio del Pollaiolo (italiano) Gemäldegalerie, Berlín 1466 La adoración del Árbol Sagrado por la reina de Saba y El encuentro entre Salomón y la reina de Saba Piero della Francesca La Adoración del Árbol Sagrado y El encuentro entre Salomón y la reina de Saba Piero della Francesca (italiano) Basílica de San Francisco de Arezzo, Italia Retrato de Federico de Montefeltro y su esposa Battista Sforza Piero della Francesca Retrato de Federico de Montefeltro y su esposa Battista Sforza Los Duques de Urbino Piero della Francesca (italiano) Galería de los Uffizi, Florencia La Historia de la Cruz Verdadera Piero della Francesca Capilla de La Historia de la Cruz Verdadera Piero della Francesca (italiano) Basílica de San Francisco de Arezzo, Italia 1467 La Consagración de San Agustín Jaume Huguet La Consagración de San Agustín Jaume Huguet (español) Museo Nacional de Arte de Cataluña, Barcelona 1468 Tríptico de Santa Hipólita Hugo van der Goes Tríptico de Santa Hipólita Hugo van der Goes (holandés) Catedral de San Salvador, Brujas La Virgen de la Leche Bartolomé Bermejo La Virgen de la Leche Bartolomeo Bermejo (español) Museo de Bellas Artes de Valencia, España 1469 Madonna con Niño y Ángeles Matteo di Giovanni Madonna con Niño y Ángeles Matteo di Giovanni (italiano) Museo de Arte Sacro de Siena 1470 Retrato de una Dama Petrus Christus Retrato de una Dama Petrus Christus (belga) Gemäldegalerie, Berlín Altar Monforte Hugo van der Goes Altar Monforte (La Adoración de los Magos) Hugo van der Goes (holandés) Gemäldegalerie, Berlín San Jorge y el Dragón Paolo Uccello San Jorge y el Dragón Paolo Uccello (italiano) National Gallery, Londres Políptico de Perugia Piero della Francesca Políptico de Perugia (la Anunciación) Piero della Francesca (italiano) Galería Nacional de Umbria, Italia San Sebastián Andrea Mantegna San Sebastían Andrea Mantegna (italiano) Museo Kunsthistorisches, Viena La Expulsión del Paraíso Benvenuto di Giovanni La Expulsión del Paraíso Benvenuto di Giovanni (italiano) Museo de Bellas Artes de Boston La Anunciación Benvenuto di Giovanni La Anunciación Benvenuto di Giovanni (italiano) Convento de San Bernardino, Sinalunga, Siena, Italia 1471 La Pasión de Cristo Hans Memling Esta obra vale la pena ampliarla (hacer clic sobre la imagen). Todas las escenas de los últimos tres días de la vida de Jesús están representadas de izquierda a derecha. La Pasión de Cristo Hans Memling (belga) Galería Sabauda, Turín, Italia La Adoración de los Magos Benvenuto di Giovanni La Adoración de los Magos Benvenuto di Giovanni (italiano) National Gallery of Art, Washington DC 1472 La Virgen, el Niño y los Santos Hugo van der Goes La Virgen, el Niño y los Santos (Las imagenes faltantes fueron sustituídas en su momento para incluir la escena del matrimonio del rey Enrique VII de Inglaterra con Elizabeth de York) Hugo van der Goes (holandés) Colección Privada El Retorno de Judith Sandro Botticelli El retorno de Judith Sandro Botticelli (italiano) Galería de los Uffizi, Florencia La Virgen con el Niño y Federico de Montefeltro Piero della Francesca La Virgen con el Niño, Santos y Federico de Montefeltro Piero della Francesca (italiano) Pinacoteca de Bera, Milán, Italia 1473 El Juicio Final Hans Memling El Juicio Final Hans Memling (belga) Museo Nacional de Gdansk, Polonia Piedad con San Girolamo y Santa María Magdalena Pietro Perugino Piedad con San Girolamo y Santa María Magdalena Pietro Perugino (italiano) Galeria Nacional de Umbria, Italia San Agustín y el Diablo Michael Pacher San Agustín y el Diablo Michael Pacher (alemán) Alte Pinakothek de Munich, Alemania 1474 Federico de Montefeltro Pedro Berruguete Federico Montefeltro y su hijo Pedro Berruguete (español) Galería Nacional de la Marche, Urbino, Italia San Jerónimo en su estudio Antonello da Messina San Jerónimo en su estudio Antonello da Messina (italiano) National Gallery, Londres La Anunciación Antonello da Messina La Anunciación Antonello da Messina (italiano) Galería Regional de Siracusa, Sicilia, Italia San Jorge y el Dragón Giovanni Bellini San Jorge y el Dragón Giovanni Bellini (italiano) Museo Cívico de Pesaro, Italia 1475 El Pecado Original Hugo van der Goes El Pecado Original Hugo van der Goes (holandés) Museo Kunsthistorisches, Viena Díptico Matheron Nicolás Froment Díptico Matheron (El Rey René y Jeanne de Lavalle) Nicolás Froment (francés) Museo del Louvre, París La Resurrección Bartolomé Bermejo La Resurrección Bartolomeo Bermejo (español) Museo Nacional de Arte de Cataluña, Barcelona, España Hombre con Medalla Sandro Botticelli Hombre con Medalla (se sospecha que puede ser Giuliano de Medici o el mismo Botticelli) Sandro Botticelli (italiano) Galería de los Uffizi, Florencia El Bautismo de Cristo Andrea del Verrocchio y Leonardo da Vinci El Bautismo de Cristo (El ángel ubicado a nuestra izquierda es pintado por Leonardo da Vinci cuando contaba con 15 años de edad y es su primera obra documentada trabajando como asistente en el taller de Andrea del Verrocchio) Andrea del Verrocchio y Leonardo da Vinci (italianos) Galería de los Uffizi, Florencia Tobías y el Ángel Andrea del Verrocchio Tobías y el Ángel Andrea del Verrocchio (italiano) National Gallery, Londres David Andrea del Verrocchio David Andrea del Verrocchio (italiano) Museo del Bargello, Florencia La Anunciación Leonardo da Vinci La Anunciación Leonardo da Vinci (italiano) Galería de los Uffizi, Florencia La Virgen de la Anunciación Antonello da Messina La Virgen de la Anunciación Antonello da Messina (italiano) Galería Regional de Sicilia, Palermo, Italia Hércules luchando contra la Hidra Antonio del Pollaiolo Hércules luchando contra la Hidra Antonio del Pollaiolo (italiano) Galería de los Uffizi, Florencia La historia narrada a través del arte sábado, 22 de marzo de 2014 Cronología Artística del Renacimiento (Tercera Parte) 1476 La Asunción de la Virgen Francesco Botticini La Asunción de la Virgen Francesco Botticini (italiano) National Gallery, Londres El Calvario Rodrigo de Osona El Calvario Rodrigo de Osona (español) Iglesia de San Nicolás, Valencia, España Ecce Homo Hieronymus Bosch, El Bosco Ecce Homo Hieronymus Bosch, El Bosco (holandés) Museo Städel, Frankfurt, Alemania Retrato de un Hombre Antonello da Messina Retrato de un Hombre Antonello da Messina (italiano) National Gallery, Londres 1477 Santo Domingo entronizado en la Gloria Bartolomé Bermejo Santo Domingo entronizado en la Gloria Bartolomé Bermejo (español) Museo del Prado, Madrid 1478 Tríptico Portinari Hugo van der Goes Tríptico Portinari (La Natividad) Hugo van der Goes (holandés) Galería de los Uffizi, Florencia Cristo Muerto Andrea Mantegna Cristo Muerto Andrea Mantegna (italiano) Pinacoteca de Brera, Milán, Italia Retrato de Ginebra de Benci Leonardo da Vinci Retrato de Ginebra de Benci Leonardo da Vinci (italiano) National Gallery of Art, Washington DC 1479 Tríptico del Altar de San Juan Hans Memling Tríptico del Altar de San Juan Hans Memling (belga) Museo Memling, Brujas, Bélgica La Virgen del Clavel Leonardo da Vinci La Virgen del Clavel Leonardo da Vinci (italiano) Alte Pinakothek de Munich, Alemania 1480 Alegoría de la Castidad Hans Memling Alegoría a la Castidad Hans Memling (belga) Museo Jacquemart-André, París La Muerte de la Virgen Hugo van der Goes Museo Groeninge, Brujas La Muerte de la Virgen Hugo van der Goes (holandés) Museo Groeninge, Brujas, Bélgica La Adoración de los Pastores Hugo van der Goes La Adoración de los Pastores Hugo van der Goes (holandés) Gemäldegalerie, Berlín El Altar Trinity Hugo van der Goes El Altar Trinity Hugo van der Goes (holandés) National Gallery de Escocia en Edimburgo La Glorificación de la Virgen Geertgen tot Sint Jans La Glorificación de la Virgen Geertgen tot Sint Jans (holandés) Museo Boijmans van Beuningen, Rotterdam, Holanda La Crucifixión Bartolomé Bermejo La Crucifixión Bartolomé Bermejo (español) Iglesia Parroquial de Daroca, España La Madonna del Libro Sandro Botticelli La Madonna del Libro Sandro Botticelli (italiano) Museo Poldi Pezzoli, Milán, Italia El Martirio de San Sebastian Andrea Mantegna El Martirio de San Sebastian Andrea Mantegna (italiano) Museo del Louvre, París San Jerónimo en su Estudio Domenico Ghirlandaio San Jerónimo en su Estudio Domenico Ghirlandaio (italiano) Iglesia de Ognissanti, Florencia La Última Cena Domenico Ghirlandaio La Última Cena Domenico Ghirlandaio (italiano) Iglesia de Ognissanti, Florencia San Francisco en Éxtasis Giovanni Bellini San Francisco en Éxtasis Giovanni Bellini (italiano) Frick Collection, Nueva York El Martirio de San Lorenzo Michael Pacher El Martirio de San Lorenzo Michael Pacher (austríaco) Slte Pinakothek de Munich, Alemania 1481 La Adoración de los Magos Leonardo da Vinci La Adoración de los Magos (obra inacabada) Leonardo da Vinci (italiano) Galería de los Uffizi, Florencia El Altar de san Agustín Michael Pacher El Altar de San Agustín Michael Pacher (austríaco) Iglesia St. Wolfgang en Salzkammergut, Austria 1482 Primavera Sandro Botticelli Primavera Sandro Botticelli (italiano) Galería de los Uffizi Escenas de la vida de Moisés Sandro Botticelli Escenas de la Vida de Moisés Sandro Botticelli (italiano) Capilla Sixtina, El Vaticano El castigo de Korah y el apedreamiento de Moisés y Aaron Sandro Botticelli El Castigo de Korah y el apedreamiento de Moisés y Aaron Sandro Botticelli (italiano) Capilla Sixtina, El Vaticano El Testamento y la muerte de Moisés Luca Signorelli El Testamento y la muerte de Moisés Luca Signorelli (italiano) Capilla Sixtina, El Vaticano El Juicio Final Hieronymus Bosch, El Bosco Tríptico del Juicio Final Hieronymus Bosch, El Bosco (holandés) Kunsthistorisches, Viena La Vocación de los Apóstoles Domenico Ghirlandaio La Vocación de los Apóstoles Domenico Ghirlandaio (italiano) Capilla Sixtina, El Vaticano Entrega de las Llaves a San Pedro Pietro Perugino La Entrega de las Llaves a San Pedro Pietro Perugino (italiano) Capilla Sixtina, El Vaticano El Bautismo de Cristo Pietro Perugino El Bautismo de Cristo Pietro Perugino (italiano) Capilla Sixtina, El Vaticano La masacre de los Inocentes Matteo di Giovanni La Masacre de los Inocentes Matteo di Giovanni (italiano) Iglesia de San Agostino, Siena, Italia 1483 El Banquete en el Bosque Sandro Botticelli El Banquete en el Bosque Sandro Botticelli (italiano) Museo del Prado, Madrid Atenea y el Centauro Sandro Botticelli Atenea y el Centauro Sandro Botticelli (italiano) Galería de los Uffizi, Florencia Venus y Marte Sandro Botticelli Venus y Marte Sandro Botticelli (italiano) National Gallery, Londres 1484 El Altar de San Onofrio Luca Signorelli El Altar de Onofrio Luca Signorelli (italiano) Museo de la Ópera del Duomo, Florencia Los Padres de la Iglesia Michael Pacher Los Padres de la Iglesia Michael Pacher (austríaco) Alte Pinakothek de Munich, Alemania 1485 Tríptico de las banalidades y de la Salvación Divina Hans Memling Tríptico de las banalidades y de la Salvación Divina Hans Memling (belga) Museo de Bellas Artes de Estraburgo, Francia Retablo de la Virgen de Montserrat Bartolomé Bermejo Retablo de la Virgen de Montserrat Bartolomé Bermejo (español) Catedral de Acqui, Italia El Juicio de Paris Sandro Botticelli El Juicio de París Sandro Botticelli (italiano) Galería Cini, Italia Los Siete Pecados Capitales Hieronymus Bosch, El Bosco Los Siete Pecados Capitales (óleo sobre una mesa) Hieronymus Bosch, El Bosco (holandés) Museo del Prado, Madrid Madonna con Ángeles Rojos Giovanni Bellini Madonna con Ángeles Rojos Giovanni Bellini (italiano) Academia de Venecia, Italia 1486 Cristo ensangrentado Geertgen tot Sint Jans Cristo ensangrentado Geertgen tot Sint Jans (holandés) Museo del Convento de Catalina, Utrecht, Holanda El Nacimiento de Venus Sandro Botticelli El Nacimiento de Venus Sandro Botticelli (italiano) Galería de los Uffizi, Florencia La Virgen de las Rocas Leonardo da Vinci La Virgen de las Rocas (primera versión) Leonardo da Vinci (italiano) Museo del Louvre, París La Gloria de San Bernardo Pinturicchio La Gloria de San Bernardo Pinturicchio (italiano) Capilla Bufalini, Iglesia Santa María en Aracoeli, Roma 1487 La Transfiguración Giovanni Bellini La Transfiguración Giovanni Bellini (italiano) Galería Nacional de Capodimonte, Nápoles San Jerónimo Pinturicchio San Jerónimo Pinturicchio (italiano) Walters Art Museum, Baltimore, Estados Unidos 1488 Monumento equestre a Bartolomeo Colleoni Andrea del Verrocchio Monumento Ecuestre a Bartolomeo Colleoni (Segunda estatua ecuestre elaborada en más de mil años) Andrea del Verrocchio (italiano) Campo Zansanipolo, Venecia Retrato de Giovanna Tornabuoni Domenico Ghirlandaio Retrato de Giovanna Tornabuoni Domenico Ghirlandaio (italiano) Museo Thyssen Bornemisza, Madrid 1489 El Relicario de Santa Úrsula Hans Memling Relicario de Santa Úrsula Hans Memling (belga) Museo Memling, Brujas, Bélgica La Anunciación de Cestello Sandro Botticelli La Anunciación de Cestello Sandro Botticelli (italiano) Galería de los Uffizi, Florencia La Adoración de los Magos Domenico Ghirlandaio La Adoración de los Magos Domenico Ghirlandaio (italiano) Hospedaje de los Inocentes, Florencia La Muerte de San Bernardo Pinturicchio La Muerte de San Bernardo Pinturicchio (italiano) Capilla Bufalini, Iglesia Santa María en Aracoeli, Roma 1490 Tríptico de la Resurrección Hans Memling Tríptico de la Resurrección Hans Memling (belga) Museo del Louvre, París San Juan Bautista en la selva Geertgen tot Sint Jans San Juan Bautista en la Selva Geertgen tot Sint Jans (holandés) Gemäldegalerie, Berlín La leyenda de las reliquias de San Juan Bautista Geertgen tot Sint Jans La Leyenda de las Reliquias de San Juan Bautista Geertgen tot Sint Jans (holandés) Kunsthistorisches, Viena Margarita de Austria El Maestro de Moulins Margarita de Austria El Maestro de Moulins (anónimo francés) Museo Metropolitano de Nueva York La Piedad Bartolomé Bermejo La Piedad Bartolomé Bermejo (español) Catedral de Barcelona, España Epifanía Fernando Gallego Epifanía Fernando Gallego (español) Museo Nacional de Arte de Cataluña, Barcelona, España La Dama y el Armiño Leonardo da Vinci La Dama y el Armiño Leonardo da Vinci (italiano) Museo Nacional de Cracovia, Polonia Hombre Anciano y su Nieto Domenico Ghirlandaio Hombre anciano y su nieto Domenico Ghirlandaio (italiano) Museo del Louvre, París Capilla Tornabuoni (escenas de la Virgen) Domenico Ghirlandaio El Nacimiento de la Virgen Domenico Ghirlandaio (italiano) Iglesia de Santa María de Nouvella, Florencia El Matrimonio de la Virgen Domenico Ghirlandaio (italiano) Iglesia de Santa María de Nouvella, Florencia La Visitación Domenico Ghirlandaio (italiano) Iglesia de Santa María de Nouvella, Florencia La Masacre de los Inocentes Domenico Ghirlandaio (italiano) Iglesia de Santa María de Nouvella, Florencia María de Borgoña Michael Pacher María de Borgoña Michael Pacher (austríaco) Colección Heinz Kisters, Kreuzlingen, Alemania Techo de los Semi Dioses Pinturicchio Techo de los Semi Dioses (pintado a imitación de mosaico) Pinturicchio (italiano) Palacio de la Penitenciaría de Roma, Roma Centauro (detalle del Techo de los Semi Dioses) Pinturicchio (italiano) Palacio de la Penitenciaría de Roma, Roma La Fortuna (detalle del Techo de los Semi Dioses) Pinturicchio (italiano) Palacio de la Penitenciaría de Roma, Roma Sirena (detalle del Techo de los Semi Dioses) Pinturicchio (italiano) Palacio de la Penitenciaría de Roma, Roma 1491 Tríptico de la Pasión Hans Memling Tríptico de la Pasión Hans Memling (belga) Museo de Santa Ana, Lubeck, Alemania El Descendimiento de la Cruz Benozzo Gozzoli El Descendimiento de la Cruz Benozzo Gozzoli (italiano) Museo Horne, Florencia La Virgen de la escalera Miguel Ángel Buonarroti La Virgen de la escalera Miguel Ángel Buonarroti (italiano) Museo Casa Buonarroti, Florencia 1492 La Coronación de la Virgen Sandro Botticelli La Coronación de la Virgen Sandro Botticelli (italiano) Galería de los Uffizi, Florencia, Italia La Piedad con San Jerónimo, San Pablo y San Pedro Sandro Botticelli La Piedad con San Jerónimo, San Pablo y San Pedro Sandro Botticelli (italiano) Alte Pinakothek de Munich, Alemania El Hombre de Vitruvio Leonardo da Vinci El Hombre de Vitruvio Leonardo da Vinci (italiano) Academia de Venecia, Italia Capilla Basso de la Rovere Pinturicchio Capilla Basso della Rovere Pinturicchio (italiano) Iglesia Santa del Popolo, Roma La Asunción de la Virgen Pinturicchio La Asunción de la Virgen Pinturicchio (italiano) Iglesia Santa del Popolo, Capilla Basso, Roma 1493 Centauromaquie Miguel Ángel Buonarroti Museo Casa Buonarroti, Florencia Centauromaquie Miguel Ángel Buonarroti (italiano) Museo Casa Buonarroti, Florencia La Visión de San Bernardo Pietro Perugino La Visión de San Bernardo Pietro Perugino (italiano) Alte Pinakothek de Munich, Alemania La Presentación de Jesús en el Templo Giovanni Bellini La Presentación de Jesús en el Templo Giovanni Bellini (italiano) Museo Juan Pablo II, Varsovia, Polonia 1494 Retrato de Francesco delle Opere Pietro Perugino Retrato de Francesco delle Opere Pietro Perugino (italiano) Galería de los Uffizi, Florencia El Milagro de la Cruz en el Rialto Vittore Carpaccio El Milagro de la Cruz en el Rialto Vittore Carpaccio (italiano) Academia de Venecia, Italia Las Habitaciones de Borgia Pinturicchio El Descenso del Espíritu Santo Pinturicchio (italiano) Museo Vaticano, Ciudad del Vaticano, Roma La Extracción de la Piedra de la Locura Hieronymus Bosch, El Bosco La Extracción de la Piedra de la Locura Hieronymus Bosch, El Bosco (holandés) Museo del Prado, Madrid 1495 El papa San Gregorio Pedro Berruguete El papa San Gregorio Pedro Berruguete (español) Museo Nacional de Arte de Cataluña, Barcelona, España Tríptico de La Adoración de los Magos Hieronymus Bosch, El Bosco Tríptico de La Adoración de los Magos Hieronymus Bosch, El Bosco (holandés) Museo del Prado, Madrid La Alegoría Sagrada Giovanni Bellini La Alegoría Sagrada Giovanni Bellini (italiano) Galería de los Uffizi El Sueño de Santa Úrsula Vittore Carpaccio El Sueño de Santa Úrsula Vittore Carpaccio (italiano) Academia de Venecia, Italia 1496 Catalina de Aragón Juan de Flandes Catalina de Aragón (futura esposa de Enrique VIII) Juan de Flandes (belga) Museo Thyssen Bornemisza, Madrid La Calumnia de Apeles Sandro Botticelli La Calumnia de Apeles Sandro Botticelli (italiano) Galería de los Uffizi, Florencia La Adoración de los Pastores Luca Signorelli La Adoración de los Pastores Luca Signorelli (italiano) National Gallery, Londres Fortaleza y Templanza sobre seis héroes antiguos Pietro Perugino Fortaleza y Templanza sobre seis héroes antiguos (Lucio Sicinio, Leónidas, Horacio Cocles, Publio Escipión, Pericles y Quinto Cincinato) Pietro Perugino (italiano) Colegio del Cambio, Perugia, Italia Prudencia y Justicia sobre seis sabios antiguos Pietro Perugino Prudencia y Justicia sobre seis sabios antiguos (Fabio Máximo, Sócrates, Numa Pompilio, Furio Camilo, Pitágoras y Trajano) Pietro Perugino (italiano) Colegio del Cambio, Perugia, Italia 1497 El Parnaso Andrea Mantegna El Parnaso Andrea Mantegna (italiano) Museo del Louvre, París Baco Miguel Ángel Buonarroti Baco Miguel Ángel Buonarroti (italiano) Museo Bargello, Florencia Rostro de Baco. Notar que una veta del marmol quedó atravesada en el ojo y pareciera que tuviese una cicatriz, razón por la cual el cliente que solicitó la escultura, el Cardenal Riario, la rechazó. Apolo y Marcia Pietro Perugino Apolo y Macia Pietro Perugino (italiano) Museo del Louvre, París 1498 El Tríptico de Moulins El Maestro de Moulins El Tríptico de Moulins El Maestro de Moulins (anónimo francés) Catedral de Moulins, Francia La Última Cena Leonardo da Vinci La Última Cena Leonardo da Vinci (italiano) Iglesia de Santa María delle Grazie, Milán, Italia 1499 Los santos eremitas Hieronymus Bosch, El Bosco Los Santos Eremitas Hieronymus Bosch, El Bosco (holandés) Palacio Ducal, Venecia La Piedad Miguel Ángel Buonarroti La Piedad Miguel Ángel Buonarroti (italiano) Basílica de San Pedro, El Vaticano, Roma 1500 Salomón Pedro Berruguete Salomón Pedro Berruguete (español) Iglesia de Santa Eulalia, Paredes de Navas, España La Natividad Mística Sandro Botticelli La Natividad Mística Sandro Botticelli (italiano) National Gallery, Londres San Jorge y el Dragón Luca Signorelli San Jorge y el Dragón Luca Signorelli (italiano) Rijksmuseum, Viena, Austria La Corona de Espinas Hieronymus Bosch, El Bosco La Corona de Espinas Hieronymus Bosch, El Bosco (holandés) National Gallery, Londres La Virgen, el Niño, Santa Ana y San Juan Bautista Leonardo da Vinci La Virgen, el Niño, Santa Ana y San Juan Bautista (obra inacabada) Leonardo da Vinci (italiano) National Gallery, Londres

Friday, December 13, 2013

miscellaneous citas mixed quotes variadas miscelaneos

"Si no estás cometiendo errores, entonces no estás haciendo nada." John Wooden "Si piensas que la aventura es peligrosa, prueba la rutina. Es mortal." Paulo Coelho "Poder decir adiós es crecer." Gustavo Cerati "Las emociones, en efecto, no siguen un orden fijo. Antes bien, y al igual que las partículas del éter, prefieren revolotear con libertad y flotar eternamente trémulas y cambiantes." Yukio Mishim "Un tropezón puede prevenir una caída." Proverbio Inglés "Tu tiempo es limitado; no lo malgastes viviendo la vida de otro." Steve Jobs El éxito de la vida no está en vencer siempre, sino en no desanimarse nunca. "Nunca cuentes tus problemas a los demás: al 20% no le interesa y el 80% se alegra." Lou Holtz "Un hombre con nuevas ideas es un loco, hasta que triunfa." Marcelo Bielsa "Ellos se ríen de mí por ser diferente, yo me río de todos por ser iguales." Kurt Cobain

Friday, August 23, 2013

101 cosas que hacer en Caracas /plagio..

Estas son las 101 cosas que hacer en Caracas antes de morirse. ¿Qué opina? 1. Subir al teleférico y admirar desde arriba a Caracas. 2. Comer de madrugada una arepa o un perro caliente. 3. Subir por Sabas Nieves. 4. Montarse en un mototaxi. 5. Descubrir los jardines del Centro de Arte La Estancia. Y si hace yoga, mejor. 6. Visitar el Club Social Chino (El Bosque) un domingo y desayunar al estilo oriental. 7. Almorzar peruano en Colegio de Ingenieros un domingo. 8. Tomar el metro en hora pico. Y si hace la transferencia en Capitolio, mejor. 9. Hacer mercado en Quinta Crespo. 10. Subir a El Calvario y tomarse un café con vista a Caracas. 11. Visitar la Casa de Estudio de la Historia Lorenzo Mendoza (Veroes a Jesuitas, Bulevar Panteón). 12. Ir a conocer el Museo Sacro (Metro Capitolio) 13. Caminar por el Parque de Este. 14. Recorrer el bulevar de Sabana Grande. 15. Ver el espectáculo de luces de la fuente de Plaza Venezuela. 16. Visitar el pueblo de El Hatillo y entrar a la tienda Hannsi 17. Comer en Los Nuevos Chinos de la Av Baralt (pida mejor para llevar). 18. Contemplar la Plaza Altamira. 19. Tomarse un trago en la terraza del rest 360 en Altamira (Hotel Altamira Suite) 20. Visitar la Ciudad Universitaria. 21. Ir a un concierto en el aula magna de la UCV para ver las nubes de Calder. 22. Ir a ver la obra de Arturo Michelena “Miranda en la Carraca” en la Galería de Arte Nacional. 23. Tomarse una foto en la plaza del alba Caracas con la avenida Bolívar de fondo y las torres de El Silencio 24. Volver a la infancia en el Museo de Los Niños. 25. Caminar un domingo en La Cota Mil. 26. Conocer la Mezquita de Quebrada Honda. 27. Subir en MetroCable a San Agustín. 28. Comprar libros en el puente de Las Fuerzas Armadas. 29. Comer en la Calle del Hambre de Baruta. 30. Ir a bailar salsa a “El Maní es así”. 31. Conocer el Centro de Arte Los Galpones (Av. Avila con 8a Trans. de Los Chorros. Metro Parque del Este o Los Dos Caminos) 32.Disfrutar de un concierto a cielo abierto en el CC Sambil 33.Comer cachapas en La Unión (aunque yo odio la atención de ese lugar) 34.Montar bicicletas por los jardines de la Universidad Simón Bolívar 35.Caminar o patinar por Los Próceres. 36.Ir a un juego Caracas-Magallanes en el estadio universitario. 37.Recorrer las iglesias del Centro. Sobre todo en Semana Santa. 38.Tomarse una foto con la estatua ecuestre de fondo en la Plaza Bolívar 39.Conocer el Jardín Botánico. 40.Recorrer el Parque Los Caobos (aunque está deteriorado) y si coincide con un concierto mejor aún. 41.Pasear por Bellas Artes y visitar el Teatro Teresa Carreño, el Museo de Arte Contemporáneo, la Galería de Arte Nacional y el Museo de Ciencias Naturales. 42.Ser parte de “Por el Medio de la Calle”. 43.Ver a los patineteros haciendo piruetas en el parque extremo de Chacao o el de Los Dos Caminos. 44.Participar en alguna carrera que te permita caminar libremente por la autopista. 45.Ir a algún mercado de diseño. Sea en el Mercado Municipal de Chacao o en la Plaza Alfredo Sadel. 46.Admirar lo bella que se ve la escultura Esfera Caracas de Jesús Soto en horas de la noche. 47.Comerse un profiterol de chocolate la pastelería Mozart (Concresa o CCCT) 48.Irse de tascas a La Candelaria. 49.Pasar una noche en el hotel “Aladdin”. 50.Ir al teatro. Sea en Trasnocho, Paseo El Hatillo, Teatro 8. 51.Ir a la Feria del Ateneo en diciembre. 52.Bajar a La Guaira a darse un baño de mar. 53.Subir a Galipán. Comer sandwich de pernil, fresas con crema 54.Ver de lejos El Capitolio. (No digo de cerca porque dudo que le dejen entrar) 55.Visitar el Panteón Nacional. 56.Tomar cervezas en El León. 57.Pasear por el casco de Chacao. 58.Conocer el Casco Histórico de Petare. 59.Ver jugar a La Vinotinto. 60.Tomarse un café en El Gran Café de Sabana Grande. 61.Subir a Los Teques por un buen golfeado con queso. 62.Acampar en El Ávila. 63.Visitar el Parque Los Chorros. 64.Comer en la Hermandad Gallega. 65.Tomarse un chocolate caliente en Kakaos de Paseo Las Mercedes. 66.Desayunar en el Hornito Andino (Segunda Transversal de Campo Alegre. Diagonal a la Clínica Sanatrix) 67.Tratar de tomarle una foto a la estatua de María Lionza y al mural de Zapata. 68.Ir a comer a La Cuadra Gastronómica de Los Palos Grandes (6ta transversal entre 3ra y 4ta avenida) 69.Curucutear en algún mercado de las pulgas. 70.Meterse con los chamos a mojarse en los chorritos de la Plaza Los Palos Grandes. 71.Escuchar los cuentacuentos del Banco del Libro. 72.Quedarse dormido en los jardínes de “Tierra de Nadie” en la UCV 73.Capturar en fotos al personaje del Ula Ula que se ubica en las tardes por la Plaza La Candelaria. O al del camión de muñecas. 74.Escuchar el sonido de El Amolador. 75.Lanzarse una rumba intensa en Greenwich (Av. José Luis Sosa, Edificio Marvin. Altamira) 76.Vacilarse una noche de Stand Comedy en Teatro Bar (Calle Orinoco. Las Mercedes) 77.Ir a un “TweetTeq” (reunión de tuiteros) en el Hard Rock Café. 78.Pasar una tarde en el Parque Boyacá (Calle Boyacá, El Rosal). Y sentarse a leer en su anfiteatro. 79.Descubrir las piezas de artísticas urbanos como Ergo, Fe, entre otros. 80.Merodear por un mercado de antigüedades. 81.Tomar chicha abajo del reloj de la UCV. 82.Vivir la experiencia de ir en tren hasta los Valles del Tuy. 83.Ir a comprar ropa en El Cementerio, Mercado de Guaicaipuro. 84.Pegarse a una de las tardes de juego de los chicos de Ser Urbano. 85.Comerse una crepes en Café Noisette ( Av. Principal de La Carlota) 86.Ver contonear el cuerpo a los diferentes grupos de baile de la UCV en los pasillos del Aula Magna los fines de semana. 87.Ir a una función de cine porno en el Cine Urdaneta. 88.Tomarse un 3 en 1 en Sabas Nieves. 89.Recorrer la cuadra de Las Novias en el Centro. 90.Visitar el mirador de La Cota Mil. 91.Buscar un libro en la biblioteca de Los Palos Grandes. 92.Comer los tacos de Santa Sofía. 93.Saborear los postres que se venden frente a la Plaza Bolívar de El Hatillo. 94.Ir a desayunar a la Feria de Los Palos Grandes (sólo los sábados). 95.Tomarse una cocada en La Guairita. 96.Ir a un concierto en La Hacienda La Vega. 97.Rumbear en el C.C. San Ignacio o Las Mercedes. 98.Tomarse una bebida afrodisíaca en el puesto de la Avenida Bolívar. 99.Intercambiar libros en las plazas con los chicos de ReLectura 100.Ir a escalar a las Cuevas de El Indio. 101.Hacerlo todo de nuevo, e invitar a sus amigos.

Wednesday, May 29, 2013

Joseph Stiglitz: Widening the Scope of Economics

Joseph Stiglitz: Widening the Scope of Economics 26. MAI 2013 Joseph Stiglitz (press photo) Innovation Norway has invited Nobel price winner Joseph E. Stigliz to present his ideas at its conference on May 28 and to give a lecture at the University of Oslo on May 29. This blog posts gives a short presentation of Stiglitz and his research. By Per Koch, Special Adviser, Innovation Norway When Innovation Norway invited Joseph E. Stigliz (1943- ) to be the main speaker at the very first Innovation Norway Signal Conference, this was for two important reasons: Firstly he has made important contributions to the development of the discipline of economics, giving us new tools to better understand a world in continuous transformation. The current economic crisis has taught us that we desperately need new ideas and new concepts in both economic policy and innovation policy development. We may agree or disagree with his conclusions, but there is no doubt that he has generated a lot of stimulating debate. Secondly he has made his mark as a doer as well as a theoretician. He knows policy development from the inside. Stiglitz was, for instance, a member of U.S. President Bill Clinton’s Council of Economic Advisers from 1993-95, and served as CEA chairman from 1995-97. He has been a Chief Economist and Senior Vice-President of the World Bank. He has chaired several international commissions such as the Commission on the Measurement of Economic Performance and Social Progress, which critiqued the reliance on GDP as an indicator of advancement, and the UN Commission of Experts on Reform of the International Financial and Monetary System. This engagement in policy making is paralleled in his passion for social development and global challenges. He was a lead author of the 1995 Report of the Intergovernmental Panel on Climate Change, which shared the 2007 Nobel Peace Prize. A critique of the invisible hand In his recent book, the Price of Inequality, he argues strongly that the current level of income inequality in the US is at historic levels not seen since the Great Depression. The top 1 percent of Americans take home nearly 20 percent of the country’s income, the richest 1 percent own more than a third of the country’s wealth. From 2009-2011, the top 1 percent of Americans gained 121 percent of the additional income created in the “recovery”. This amazingly high number reflects the fact that the poor are still in recession. Stiglitz argues that this development is unsustainable and a threat to social justice as well as democracy. The following quote from the book sums up his main argument: “Markets have clearly not been working the way that their boosters claim. Markets are supposed to be stable, but the global financial crisis showed that they could be very unstable, with devastating consequences. The bankers had taken bets that, without government assistance, would have brought them and the entire economy down.” This quote reflects his basic mistrust in economic theory that states that the market knows best, no matter what – a way of thinking he has labeled “market fundamentalism”. Asymmetric information This mistrust is, in fact partly grounded in his critique of one of the basic premises of influential economic models: that all information in an economic system is freely available to all actors in that system. In 2001, he was awarded the Nobel Prize in economics for his analyses of markets with this so-called “asymmetric information”. Stiglitz helped create a new branch of economics, “The Economics of Information,” exploring the consequences of the fact that people may hold back information. Moreover, it takes time and effort for companies to catch up with the competitors’ knowledge wise. On this basis he pioneered such concepts as adverse selection and moral hazard, which have now become standard tools not only of theorists, but of policy analysts. Industry and government His arguments about “asymmetric information” underpin his belief in a role for government. In Freefall, his 2010 book about the financial crisis, he puts it this way: “Governments need to play a role, and not just in rescuing the economy when markets fail and in regulating markets to prevent the kind of failures we have just experienced. Economies need a balance between the role of markets and the role of government – with important contributions by nonmarket and nongovernmental institutions.” (Freefall, p. xii) This does not mean that he is hostile towards a market economy– far from it. In the same book he underlines that he believes “that markets lie at the heart of every successful economy.” It is just that the lack of perfect information means that markets are rarely – if ever — in perfect balance. “Marked failure” is the norm, rather than the exception. This means that markets do not automatically lead to economic efficiency. There may, for instance, be unemployment even if the economy as a whole is growing. According to Stiglitz, this opens up for a role for government The Nordic Model This balanced approach economic policy brings him closer to what Norwegians call “the Nordic Model”. The Nordic Model is embraced by both sides of the political spectrum in Norway, exactly because it leads to an industrial policy that includes active roles for industry, government as well as civil society. In Norway, Stiglitz will be considered a far less controversial figure than in his homeland, the United States. To what extent government intervention is needed is, of course, a matter of debate, in Norway as well as in the US. Some economists and policy-makers on both sides of the Atlantic have said that Stiglitz goes too far in the direction of government intervention, arguing that government does not have access to all relevant information either, and may make mistakes of the same proportion as the markets. Stiglitz’ theories, however, do take into account the limitations on the information and the imperfections of incentives on the part of all economic participants, including the government. Research Stiglitz has also made major contributions to monetary theory, to the development of economics and trade theory, to public and corporate finance, to the theories of industrial organization and rural organization, and to the theories of welfare economics and of income and wealth distribution. In the 1980s, he helped revive interest in the economics of R&D. Globalization His skepticism towards simplistic economic models is also reflected in his approach to globalization and international trade. He argues that the so-called Washington Consensus on trade and capital market liberalization (developed by the World Bank, the International Monetary Fund and the U.S. Treasury) paid too little attention to issues of equity, employment, to pacing and sequencing of reforms, or how privatization in various economies were conducted. The policy also put too little emphasis on sustainability, Stiglitz argues, being that an economic, social, political or environmental sustainability. Stiglitz’ belief in a role for the government leads him to argue that the relevant international agreements often impinge on the rights of sovereign states to make decisions. Given that there are no democratic global institutions that can deal effectively with the problems created, this becomes a serious problem, Stiglitz argues: “In effect,” he writes, “economic globalization has outpaced political globalization.” (Making Globalization Work). Again, he is not anti-market or anti-globalization. He acknowledges the positive potential of international trade: “2.4 billion people whose countries have suffered colonialism and exploitation, wars and internal disarray, have seen unprecedented growth for a quarter of a century or more.” But he is worried about the recessions, depressions and the environmental degradation that often follow, and our lack of tools to do something about these problems. And he adds: “Trickle-down economics, which holds that as long as the economy as a whole grows everyone benefits, has been repeatedly shown to be wrong.” A Norwegian language version of this article will be published in the forthcoming issue of Innsats, Innovation Norway’s magazine. More information on the Innovation Norway Signal Conference (in Norwegian). More information about Stiglitz’ University of Oslo talk (in Norwegian). Both events are fully booked, but his Innovation Norway presentation will be streamed online, and the University of Oslo will provide a video from “the Aula lecture”.

Friday, May 03, 2013

Pais de espejos rotos! ensayo por @Michiroche

La cultura es esencial a la Revolución Bolivariana. Ningún gobierno de la era electoral venezolana había puesto antes tanta atención al tema, no solo desde el punto de vista formal sino desde el semántico, pues no solo desarrolló un enorme aparato institucional para el área, sino que reformuló algunos símbolos que habían sido, al menos desde 1958, imágenes de la identidad nacional. El tema formó parte de la discusión social desde que en 1999 comenzaron las propuestas para la redacción de la nueva Carta Magna prometida por la campaña presidencial de Hugo Chávez durante el año anterior. Fue bajo la gestión del abogado Alejandro Armas como presidente del Consejo Nacional de la Cultura que se incluyeron en la Constitución cuatro artículos (98, 99, 100 y 101) en los que se especifican las condiciones regulares de la materia: se protegen la libertad de creación, la propiedad intelectual, la autonomía de la administración y el patrimonio cultural, además del legado de las culturas populares. Esto es más de lo propuesto por la Constitución antecesora, de 1961, en la cual solo los artículos 78, 80 y 83 aludían al tema. En ellos se señalaba el derecho nacional a la educación, cuya finalidad era el fomento de la cultura, y el deber del Estado en este sentido. En 2001, durante la gestión de Manuel Espinoza en el Conac, ocurrió la llamada Revolución Cultural, cuando el presidente Chávez, por televisión, anunció a las autoridades de trece instituciones del área la remoción de sus cargos. Sobrevino la intensa reestructuración del aparato cultural y comenzaron las discusiones para una Ley Orgánica, necesaria para hacer operativos los cuatro artículos constitucionales. Pero no llegaron a nada. Hoy, más de una década después, todavía no se concreta un marco legal para el sector. Cuando en 2005 se creó el Ministerio del Poder Popular para la Cultura, Francisco Sesto Novás tenía dos años como director del Conac y viceministro, cargo adscrito al Ministerio de Educación, Cultura y Deporte. Debido a las circunstancias, su gestión implicó una reestructuración incluso más profunda que las anteriores. Los cambios privilegiaron la centralización de las actividades culturales a través del nuevo ministerio, restándole autonomía a las instituciones tradicionales, como por ejemplo los museos, la Biblioteca Pública o Monte Ávila Editores. El proceso se concretó a través de la instauración de las cinco plataformas en las que pasó a organizarse todo el sector: la del Cine y Medios Audiovisuales; la de Pensamiento, Patrimonio y Memoria; la de Artes Escénicas, Musicales y Diversidad Cultural; la de la Imagen y el Espacio y la Plataforma del Libro y la Lectura. A esto se le sumó la creación de nuevos organismos, como la editorial El Perro y la Rana, para realizar publicaciones masivas de bajo costo, y una productora del Estado venezolano, la Villa del Cine. Sesto Novás ha sido el ministro de Cultura con más años de gestión, pues luego de que finalizara su período en 2008, volvió en 2009, después de que Héctor Soto estuviera en el cargo apenas un año. El titular del despacho ahora es Pedro Calzadilla, cuya visión de la cultura nacional puede leerse en una de las entrevistas que constituyen este texto. En cuanto a los contenidos simbólicos, la influencia de la Revolución Bolivariana y su relación con la identidad nacional ha sido más radical. En casi tres lustros, el bolivarianismo ha intentado reescribir las principales representaciones de la nación venezolana. En 2006, incluyó una estrella en la bandera (en representación de la provincia de Guayana) y cambió hacia la izquierda la dirección en la que corre el caballo del escudo nacional. Cuatro años después trasladó los documentos de Simón Bolívar y Francisco de Miranda al Archivo General de la Nación y, luego, decretó la exhumación del cadáver del llamado Padre de la Patria. La Revolución Bolivariana llegó al extremo de cambiarle el espacio y el tiempo a los venezolanos: en 1999, la nueva Constitución rebautizó a la república poniéndole el apellido “Bolivariana” y en 2007 añadió 30 minutos al huso horario -4:00 GMT. Álbum de familia se escribió entre 2011 y 2012 bajo la sombra de un diagnóstico fatal pesando sobre la salud del presidente Chávez y durante la contienda electoral que enfrentó por la presidencia de la República a los polos que han protagonizado la escena política durante más de catorce años y de la que resultó ganador, una vez más, el oficialismo. Pero el año 2012 también marca una década desde la marcha del 11 de abril y el breve golpe de Estado del día siguiente, acontecimientos que no solo radicalizaron la Revolución Bolivariana y dividieron al país entre sus seguidores y detractores, sino que arrojaron un saldo de emigrantes como nunca antes se había registrado. Desde abril de 2001 los venezolanos, en el exilio o no, estamos obligados a interrogarnos constantemente sobre nuestro grado de filiación a la nación y sobre nuestra condición de ciudadanos en revolución. Adicionalmente, luego de los resultados de las elecciones del 7 de octubre de 2012 se hace apremiante la búsqueda de concordia entre oficialistas y opositores para que las decisiones políticas del futuro representen, no a una mayoría, sino a los venezolanos. Por eso, las preguntas sobre qué significa ser venezolano, así como también sobre los valores, símbolos y creencias de esta cultura no hacen sino multiplicarse. La propuesta de este libro es revisar las coincidencias entre las mentalidades que pueblan la ciudad letrada de la República Bolivariana de Venezuela. Si bien en el ámbito intelectual contemporáneo “la ciudad letrada” identifica la vida literaria de las urbes, donde los escritores cuestionan o pactan con los gobiernos, Ángel Rama, quien acuñó la frase, analiza en su libro al respecto el comportamiento de quienes han estado encargados de interpretar las palabras, a partir de sus relaciones con el poder. En el uso que hago de esta expresión, me refiero principalmente al primer sentido, en la esperanza de invocar en la mente del lector la imagen de un grupo de pensadores que leen los signos de su país y pretenden revelarnos sus significados. Las indagaciones sobre el sentimiento de pertenencia a un Estado-nación como las que propongo en este libro se inscriben dentro de los estudios culturales latinoamericanos, pues no solo la idea de mismidad (parecerse al otro), sino el procedimiento hermenéutico de cuestionarse sobre esto remite al territorio simbólico en el que la sociedad elabora sus representaciones. En otras palabras, tanto las preguntas cuyas respuestas construyen el concepto de identidad como su definición misma pertenecen al ámbito semántico de la cultura, el universo simbólico que determina el sentido de las imágenes que se producen en una población y en el que también se encuentran la tradición y la historia. La reflexión de la que surge esta serie de entrevistas viene de asumir la historia venezolana en términos dialécticos. Si la democracia bipartidista en la que se alternaban Acción Democrática y Copei representó la tesis inicial del sistema democrático y la Revolución Bolivariana evidenció los errores y vacíos de las administraciones anteriores a manera de antítesis, cabría que los intelectuales nacionales comenzaran a preguntarse qué podría proponerse como una síntesis entre las dos visiones de la democracia y las dos propuestas de identidad nacional. Las opiniones contenidas en este libro pretenden enunciar los primeros elementos para responder a esa pregunta. En las páginas que siguen indagaré sobre qué aspectos de la venezolanidad son aún incluyentes para las diversas posturas políticas. Si la identidad nacional es el relato que engloba a una comunidad: cuáles son las visiones coincidentes entre los seguidores y detractores de la Revolución Bolivariana, cómo describen dichas visiones la mentalidad y las paradojas de los venezolanos y, en relación con estas dos reflexiones, qué temas de la cultura se perciben como más urgentes. Con estos objetivos en mente, me planteé la indagación acerca de las imágenes de la venezolanidad a través de la convocatoria a quince especialistas, artistas o gestores culturales. Claro que todas las antologías y selecciones son injustas y pueden parecer arbitrarias. Esta no es la excepción. La inclusión de estos nombres responde a mi propia familiaridad con su obra. En los años que he trabajado en la fuente de cultura del periódico El Nacional he leído decenas de publicaciones y sostenido innumerables entrevistas con actores que pretenden entender el impacto de la Revolución Bolivariana en la cultura y en la cotidianidad del venezolano. Aquellos cuyos postulados me han llamado más la atención están en este libro, especialmente quienes trabajan sobre la tradición, las mentalidades, los mitos y los arquetipos que construyen la cultura de los habitantes de Venezuela. Como el ánimo de este libro es conciliatorio y tiene por objeto reunir las visiones de quienes tienen maneras de pensar distintas y posiciones políticas antagónicas, se incluyen también aquellos que hayan expresado su filiación a la Revolución. Igualmente, las páginas que siguen no pretenden ser la autoridad final sobre la identidad del venezolano, sino una invitación a leer los símbolos de la cultura nacional desde distintas perspectivas. Es mi anhelo que estas páginas susciten la curiosidad de otros periodistas o investigadores del tema, animándolos a completarlo, bien sea con el aporte de entrevistas a quienes me faltó incluir o formulando otros enfoques. Además, como un efecto colateral de estas conversaciones, a lo largo de las páginas que siguen, los lectores podrán observar un retrato de la situación de la cultura en Venezuela, a través de las descripciones de algunos de sus protagonistas. Abre la serie mi conversación con Elías Pino Iturrieta, quien ha dedicado sus obras a entender las mentalidades de sus compatriotas durante toda la vida republicana del país. Al historiador le sigue Luis Britto García, quien en numerosos ensayos analiza el perfil nacional y, con especial énfasis, los cambios propuestos por la Revolución Bolivariana. También el psicólogo Áxel Capriles, cuyos libros interpretan los arquetipos que pueblan el territorio nacional, está convocado en este volumen. Carmen Hernández, Javier Vidal, Román Chalbaud y Marcelino Bisbal hablan desde la perspectiva de las áreas culturales a las que se dedican. Hernández es crítica de arte y presenta un panorama no solo de la institucionalidad museística en el país, sino de la discusión sobre la plástica que se lleva a cabo actualmente y cómo eso define a la nación. Vidal, además de ser una de las caras más conocidas de la televisión venezolana, es actor, director de teatro y dramaturgo y se ocupa del estado del teatro nacional y de cómo los contenidos representados sobre las tablas dibujan el perfil del venezolano. Chalbaud es una de las figuras centrales del cine nacional porque fue uno de los fundadores de esta tradición en el país y desde allí conversó conmigo. Bisbal, por su parte, es especialista en el estudio de medios de comunicación y su perspectiva es imprescindible para cualquier estudio de la cultura, porque conoce bien el desarrollo de los medios de comunicación en Venezuela y América Latina, así como la influencia de la globalización en la elaboración de identidades étnicas, regionales o nacionales. Como el comunicólogo pero desde perspectivas profesionales más amplias, Iraida Vargas, Margarita López Maya y Ana Teresa Torres presentan tres interpretaciones sobre la venezolanidad que no pueden dejarse de lado. Inscrita en visiones de la postcolonialidad y la nueva izquierda, Vargas ha realizado estudios sobre la Revolución Bolivariana que son cruciales para entender sus bases ideológicas. López Maya desentraña los significados posibles y reales del Socialismo del Siglo XXI. Es Torres, sin embargo, la que obtuvo reconocimiento fuera de las fronteras por analizar a Simón Bolívar como tótem de la cultura nacional en La Herencia de la Tribu: Del mito de la Independencia a la Revolución Bolivariana (2009), ensayo finalista del Premio Internacional Debate-Casa de América. El ministro de la Cultura, Pedro Calzadilla, abre la sección de entrevistas a gestores culturales con los que finaliza el libro. Le suceden las charlas con Antonio López Ortega, Carlos Noguera y Gisela Kozak Rovero, quienes comparten la peculiaridad de ser narradores y dedicarse a la administración cultural o a su estudio. Ortega trabaja en este ámbito para el sector privado y Noguera es presidente de la editorial estatal, Monte Ávila Editores. Kozak Rovero perteneció al equipo de especialistas en el área cultural que asesoró a la Mesa de la Unidad Democrática y al candidato presidencial Henrique Capriles Radonski y desde hace años dicta cátedra en la Universidad Central de Venezuela sobre temas de administración cultural. El gestor que cierra las entrevistas es el maestro José Antonio Abreu, director del Sistema de Orquestas Infantiles y Juveniles de Venezuela. Su presencia en este libro es más que necesaria, pues él ideó el proyecto artístico más importante del país, no solo por su renombre internacional sino por el impacto social que tiene al emplear la promoción de una actividad artística para rescatar a los niños de los estratos más pobres del país. La entrevista de Abreu es distinta del resto en su estructura, pues ante el éxito de El Sistema como proyecto social y artístico, mi objetivo era proponerlo como ejemplo de un país donde la cultura funcione como un motor social en el que los méritos individuales y grupales permitan la proyección internacional de la identidad nacional, pues ¿quién duda de que una de las imágenes más fuertes de Venezuela en el extranjero en la actualidad es la de una nación de grandes músicos? Antes de pasar a las conversaciones, son necesarias unas palabras sobre la metodología empleada. En los casos en los que fue posible, se aplicaron dos rondas de preguntas. La primera se trató de un cuestionario general que se podía contestar por correo, con el objeto de que el entrevistado revisara la bibliografía que considerara necesaria. En la segunda, cada uno sería cotejado con sus respuestas, así como con su experiencia personal y profesional. Las preguntas que se repiten a lo largo de estas páginas intentan determinar qué mitos pueblan la psique del venezolano y qué perfil nacional construyen, así como sus necesidades culturales. En las páginas que siguen, el lector conocerá las opiniones de actores culturales de posiciones políticas contrastantes mientras intentan reconstruir los imaginarios de una nación que parece haber perdido vínculos con su tradición. Quizá, en el ejercicio de escudriñar en las mentalidades que se propone esta serie de entrevistas, aparezca un recuerdo que pueda contribuir a la reconstrucción de la identidad escindida. Si esto ocurre, aunque sea solo en parte, los objetivos de este libro estarán cumplidos. Javier Vdal: La nación de los espejos rotos En este país tenemos que asumir, sin ningún complejo, que William Shakespeare es tan nuestro como Miguel de Cervantes y como José Ignacio Cabrujas. Javier Vidal alcanzó la popularidad desde muy joven. Su trabajo en el teatro, que comenzó a los 20 años de edad, complementado por su actuación en telenovelas coloca su cara entre las más reconocibles de la cultura y el entretenimiento nacional en los últimos 30 años. Sin contar su trabajo para televisión, Vidal ha dirigido más de tres decenas de obras teatrales, ha actuado en más de media centena y ha escrito casi una veintena de piezas. A lo largo de su trayectoria profesional, ha creado o recreado personajes que marcaron a sus compatriotas, desde el poeta izquierdista Chaquetón de la telenovela Estefanía, de Juio César Mármol, que se transmitió por Radio Caracas Televisión en 1979, hasta Oscar Wilde en la obra de Moisés Kaufman Actos indecentes, presentada en Caracas con un impresionante éxito de crítica y de taquilla en 2010[1]. Esto, sin olvidar al protagonista de la obra que él mismo escribió, Diógenes y las camisas voladoras (2011), que según afirmó Simón Alberto Consalvi en su columna del diario El Nacional es el “momento culminante” de su trayectoria sobre las tablas[2]. Entre la década de los años setenta y el presente, Vidal ejerció de periodista cultural, crítico de teatro, galán de televisión, guionista, director y productor de teatro. En la década de los años ochenta fue director del grupo Autoteatro y desde 1989, del grupo Theja, del cual es vicepresidente en la actualidad. En 1994 asumió funciones como gestor cultural en el Centro Latinoamericano de Creación e Investigación Teatral (Celcit), donde compartió proyectos con otras figuras nacionales de las artes como María Teresa Castillo, Carmen Ramia, Orlando Rodríguez, Pilar Romero, Carlos Paolillo y Horacio Peterson. Durante 10 años trabajó en el Consejo Nacional de Teatro. Mientras tanto, fue columnista de los diarios El Nacional, El Universal y El Mundo. Su columna ‘Diario en gerundio’, que sostuvo hasta entrado el siglo XXI, pretendía un análisis oportuno del quehacer cultural del país. Entre los premios nacionales de dramaturgia de los que se ha hecho merecedor se encuentran Teatro de la Crítica (actor, 1980), Casa del Artista (dramaturgo, 1998), Municipal (director, 1996 y 2004). En el género televisivo también ha ganado varios galardones nacionales y dos internacionales: ACE (Nueva York) y Quetzal (México). Por sus reseñas y artículos culturales ganó en 1979, al principio de su carrera, el Premio de Periodismo. Por su defensa acérrima de la libertad de creación y por su descreimiento de las instituciones que rigen los destinos de la cultura en el país, las opiniones de Vidal sobre las artes se parecen un poco a las del autor de El retrato de Dorian Gray (1890) que con maestría interpretó en la obra de Kaufman. Por ser uno de los actores culturales más activos de las últimas tres décadas y, en especial, durante el último lustro cuando los desalojos y recortes proliferaron en este sector de las artes –entre ellos el más representativo fue el desalojo de la sede en Bellas Artes del Ateneo de Caracas, en 2009, el mismo año que el grupo Theja perdió su sede del teatro Alberto de Paz y Mateos– la perspectiva de Vidal sobre la gerencia teatral en el país, así como sobre los contenidos de las aprehensiones nacionales son importantes para cualquier discusión sobre la identidad nacional que se quiera emprender desde las artes escénicas en la actualidad. —¿Vive el país un proceso de reestructuración de su identidad nacional? —La palabra identidad implica mismidad y ser, tomando las fuentes latinas, “este mismo ente” (id – ens). Creo que estamos viviendo la destrucción de una identidad que aún anda dando bocanadas fuera del agua. La neosemántica revolucionaria chauvinista ha querido hacer tábula rasa al sentido raigal de la mismidad de nuestro ser, lo más profundo que puede tener un pueblo, e intenta sustentar nuestra concepción de la identidad nacional exclusivamente en las gestas de caciques y héroes militaristas y no ha privilegiado el arraigo de la historia civil del gentilicio. —¿Qué necesidades culturales aún no están satisfechas en el país? —Mi percepción empírica (pues me parece demasiado sociológica esta pregunta y no manejo estadísticas al respecto) me orienta hacia un despiste ético. La ética del individuo neoliberal ha tratado de ser sustituida por una de la masa revolucionaria. Lo ideal hubiese sido implementar una ética de concordia. Venezuela está rota porque sus espejos han sido destruidos, resquebrajados unos, velados otros. Sin espejos, es decir, sin arte y sin cultura, no nos podemos ver a nosotros mismos. Pero tenemos la opción de vernos en “otros”. La insatisfacción justamente reside en que no nos identificamos con la llamada “otredad”. Nos desconocemos. Nos desautorizamos. Nos desnaturalizamos. Necesitamos identificarnos culturalmente en la concordia aunque sea a través de ese espejo roto. A veces creo que estamos perdiendo la capacidad de culturizarnos, alejándolos de la civilización. Nuestra sociedad que vaga ciega por el Paraíso. —¿Qué cambios sobre la autoconcepción del venezolano se concretaron en la última década? —Hemos retornado a la hacienda El Miedo de Doña Bárbara. Vivimos un maniqueísmo galleguiano que lucha entre la civilización y la barbarie. Por ahora vence la barbarie, que tiene una conexión emocional con su “taita”. La civilización es racional y civil, palabra esta última de donde proviene su etimología y se emparenta con otros neologismos como la lógica, la coherencia, el razonamiento, el diálogo, el acuerdo, la relación, la negociación. Estos conceptos de civilismo democrático los hemos perdido y sustituido por caciques y héroes militaristas que solo tienen dos categorías de raciocinio: mandar y obedecer. —Doña Bárbara es ciertamente una obra central de la venezolanidad, pero la imaginería de su protagonista, la malvada mujer de origen indio, ¿no hace a la novela excluyente? —No pensé en esa lectura sexista. Más bien pensé en el llano que tenemos en Miraflores. Es la barbarie, el terror, todo ese mundo mágico perverso… —¿Hay necesidad de un Santos Luzardo en el país? —Si existe una doña Bárbara yo quiero que venga un Santos Luzardo. La verdad es que el pobre no ha tenido mucho espacio. —Este personaje representa el mismo perfil de Diógenes Escalante, el protagonista de su obra Diógenes y las camisas voladoras… —Sí, sin duda. Ese fue el civilista que nos tocó. De hecho, en la misma obra hago referencia a eso cuando Escalante dice: “El peligro está en los llanos”. Y, luego, recuerda que hay que tener mucho cuidado con los llaneros. “Vea usted a Páez”, dice. —Lo interesante es que las grandes referencias del venezolano son bélicas, conectadas al proceso emancipador… —Todos nuestros héroes son militares. Eso siempre me ha impresionado. Una de las salas del Teatro Teresa Carreño, por ejemplo, se llama José Félix Ribas, como el prócer. ¿Y nuestras orquestas? Una se llama Gran Mariscal de Ayacucho y la de más allá Simón Bolívar. ¿Qué dice eso de nosotros? —Además de la contraposición con el militarismo al que se refirió antes, ¿qué otros aspectos de Escalante le parece que puedan servir para unir los pedazos de la identidad a la que antes se refirió como resquebrajada? —Me parece que nos hace falta asimilar que vivimos en América, un territorio que comenzó a inventarse a partir del siglo XV, y que formamos parte de una transculturización. Por eso hay que tener cuidado cuando se habla de culturas endógenas. ¿Qué es una cultura endógena? Diógenes Escalante, que nació en Queniquea, un pueblito de Táchira que ni en el mapa aparece, llegó a comprender qué es la cultura, que ya era global antes de que se inventara la misma palabra global. Debemos asimilar esto porque nos hemos convertido en unos trogloditas que de tanto mirarse a sí mismos y su pasado no saben aceptar que no habría cultura en el mundo si no existiera la transculturización. No existiría la cultura de ningún pueblo si no existiera la transmisión entre estos, aunque en algunos casos termine siendo la dominación de una sobre otra. Este es el caso nuestro: no hablamos pemón sino castellano. Los venezolanos tenemos que asimilar que somos parte del mundo y de la cultura cosmopolita que se impone ahora en todas partes. Escalante es parte de esa cultura civilista que tanto bien nos haría ahora. Cierto que era un hombre que no sabía qué significaba la palabra “rastrojos” ni había probado nunca el picante de “pinguita de perro”, pero conocía a Reynaldo Hahn. Era un hombre universal. En este país tenemos que asumir, sin ningún complejo, que William Shakespeare es tan nuestro como Miguel de Cervantes y como José Ignacio Cabrujas. —El poeta de izquierda que interpretó en la telenovela Estefanía, ¿puede ser un tipo nacional por ser una obsesión recurrente en la historia de la literatura moderna del país? ¿De qué manera Chaquetón ilustra el perfil revolucionario que llegó al poder con la Revolución Bolivariana? —Chaquetón era un hombre que creía, más que nada, en la libertad. Convierte su libertad en una oda a la individualidad y la relaciona con la belleza, es decir, si es bello es libre y se acerca a la verdad. Es muy distinto del perfil del revolucionario bolivariano, porque este último no cree en la libertad, aunque la menta. Este revolucionario insiste en que todos seamos iguales y esta igualdad es el anatema de la libertad, que es el gran problema filosófico desde los masones hasta Maximilien Robespierre. Con esto quiero decir que la egalité et la liberté son antítesis. A lo mejor lo de la fraternité fue como la síntesis de aquellas dos que eran tesis y antítesis. El revolucionario chavista quiere que todos seamos iguales, que todos tengamos el mismo pensamiento, y esto acaba con la libertad individual. —Para volver a la discusión sobre la identidad nacional, ¿qué mitos son recurrentes en la mentalidad del venezolano? —El del papá que ordena, protege y manda. Como pueblo estamos ciegos, desorientados y solo escuchamos las mentiras que queremos. —¿Qué personaje identificaría entonces a ese perfil del venezolano? —El de Adán cuando fue expulsado del Paraíso. El hijo desnudo, ciego y culpabilizado. Hasta con cierto complejo de Edipo frustrado, ya que no conoce a su madre en una sociedad matriarcal. Suena apocalíptico, ¿no? —¿Qué temas de la discusión social y cultural son más urgentes? —Re-conocer-nos en nuestro aquí-ahora sin destruir la fuente raigal. Vindicarnos en la tradición y distinguir las raíces de nuestro pueblo, el cual no nace de decretos políticos ni astrológicos. Deberíamos, quizá, preguntarnos: ¿cuándo empezamos a ser un país? ¿A ser venezolanos? ¿Hasta dónde debemos llegar? ¿Hasta el primer mono africano que bajó de la rama? ¿Al primer mongol, como llamaba Arturo Uslar Pietri al que cruzó el estrecho de Bering? ¿Al sincretismo que se inició en 1492 y cerró geopolíticamente en la Capitanía General de 1777 o la firma del Acta de Independencia en 1811 o la muerte de Bolívar o la Cosiata o…? Me pregunto si hay forma de ponerse de acuerdo en estas instancias iniciáticas, porque si desconocemos nuestro pasado difícilmente nos re-conoceremos hoy. —¿Qué es lo más incómodo de este perfil nacional que describe? —La incomodidad es una de mis más preciadas comodidades. Creo que siempre he sido molesto para el establecimiento, que es hipócrita. Gajes del oficio: el desenmascaramiento del statu quo es un reto para el teatro. Una pro-puesta para la puesta en escena. Una reflexión entre signos de interrogación. El teatro, cuyo rostro es justamente la máscara, produce la dialéctica sublime de la mentira en el medio que mejor miente al decir la verdad. —Si el teatro, como dijo antes, es el espejo donde se reconocen los ciudadanos y, como acaba de señalar, es también la máscara que descubre la realidad que una sociedad quiere esconder, ¿qué papeles juegan el teatro público y el privado en la configuración de la identidad? —El teatro es siempre público. Hablo de un teatro privado cuando me refiero al independiente, cuyo sostén financiero reside en la caja de resonancia con la audiencia que vulgarmente llamamos taquilla. El problema es que en Venezuela ya no existe teatro público. El auge de la producción de obras de teatro privado e independiente que vivimos en este momento es consecuencia de que nuestro régimen revolucionario cortó las subvenciones, redujo los tutelajes a las compañías de teatro y –con la actitud de desprecio que tiene por los artistas de este país– cerró canales de televisión. Si quedan flotando los artistas y los dramaturgos ante los cierres de la televisión, ¿qué más se puede hacer? Hay algo en este panorama que estoy describiendo que me molesta especialmente: hubo un momento en el cual el régimen tuvo todas las gobernaciones del interior, pero a nadie se le ocurrió hacer un circuito de teatro. Lo más grave es que esa falta de medidas enfocadas en la proyección del teatro nacional en el interior, así como otras mejoras en el área, no se toman en cuenta no por falta de interés, sino porque en el gobierno desprecian esta forma de arte. Así pasa con las mentalidades militaristas: piensan que las artes escénicas mariconean. La cultura no entra en la estructura de formación de un militar que se limita a decir: “Yo ordeno” o “Yo obedezco”. En estas líneas de pensamiento no caben la libertad ni el diálogo. —¿Hay fantasías compartidas entre los venezolanos que puedan activarse afirmativamente alrededor de un sentido de pertenencia nacional? —Creo que merece la pena detenernos en la palabra fantasía. En inglés a las obras teatrales se les denomina plays y la fantasía es un juego que jugamos porque, a diferencia de los animales, reconocemos el pasado y sabemos que en el futuro lo único seguro es la muerte. Por eso jugamos: para sentirnos inmortales por breves instantes. Huimos, nos alienamos. Fantaseamos, jugamos, cantamos poemas, representamos a otros. Inventamos sonidos. Armonizamos nuestro entorno. Jugamos a bolas criollas, al dominó. Componemos sinfonías, inventamos historias paralelas, lloramos con los cinco sentidos cuando asistimos a la muerte de Tosca en la ópera homónima. Escuchamos a Shakespeare porque es tan nuestro como Cabrujas. Y distinguimos un “culo’e pulla” de la Octava sinfonía de Gustav Mahler. —Ahora que habla de Cabrujas, es interesante que la vuelta del Festival Internacional de Teatro de Caracas, después de seis años de ausencia, inicie su temporada con El día que me quieras. ¿Es, además de un tributo a Cabrujas, un comentario sobre el momento que vive el país? —En primer lugar, los organizadores del FITC quisieron hacer un homenaje al icono de la cultura nacional que es José Ignacio Cabrujas, un hombre que fue de izquierda en los tiempos democráticos. El día que me quieras es un sainete, o un neosainete, que hace un guiño a la obra de Rafael Guinand[3], dramaturgo que tuvo que recurrir a la comedia en los tiempos de Juan Vicente Gómez, cuando no existía ninguna libertad –y mucho menos existía el teatro público porque aquello era el primitivismo de la selva–. La comicidad es la forma de llegarle al público, para que se sienta identificado. En segundo lugar, esta obra ofrece la visión del fracaso del comunismo, vista por un hombre justamente de izquierdas. Eso es un golpe mucho más fuerte para la sociedad hoy en día que cuando se estrenó esa obra en 1979. —¿Ha sabido la dramaturgia nacional interpretar el momento que vive el país? —Creo que sí. El teatro siempre se mueve entre la identificación, la representación y la transculturización, que son los aspectos que señalaba anteriormente. Incluso el teatro aparentemente frívolo y cargado de humor está retratando lo que somos. En 2011, por ejemplo, se estrenaron varias piezas que hacían de espejo de nuestra realidad. Una de estas era Diógenes y las camisas voladoras. Ibsen Martínez tenía en cartelera dos obras. Una era Petroleros suicidas, que tiene como telón de fondo el paro petrolero de 2002, y Como vaya viniendo vamos viendo, en la que revive a Eudomar Santos, un personaje de la telenovela Por estas calles. Ambas hablan del país, aunque la primera tenía cierta densidad y la otra tenía un tono de ligereza, cuyo género no debemos despreciar. —¿Qué asuntos son más urgentes para resolver en el teatro? —La dramaturgia debe crear la caja de resonancia con el país. Venezuela necesita del teatro, aunque el pueblo pueda seguir sobreviviendo sin él –tranquilo, bebiendo cerveza, puede esperar su muerte. Doble muerte: la del teatro y la del ser nacional–. A medida que se aleje el ser nacional del teatro, más cerca estará del reino animal. El teatro está para hacer y hacerse preguntas, pues como la poesía o la filosofía, no resuelve nada. Al hacerse preguntas se convierte en otro problema y es sumamente incómodo para el poder. —¿Qué medidas son necesarias para consolidar un aparato cultural en el país? —La cultura no puede entenderse como una simple extensión de las Bellas Artes, sino como una construcción de la comunidad humana desde sus raíces. Debe huir del genocidio de la ética de la masa, que solo está presta a la destrucción del ser individual en la nación. Partiendo de esta hipótesis, el ente político tiene que elevar un fuerte poder público que motive la libertad de expresión en todos sus ángulos constructivos. En un Estado laico, el mecenazgo social hacia lo público parte de la distribución humanista del consumo del ocio en contraparte al trabajo de construir una entidad sociopolítica-administrativa. Un Estado consciente de arte y parte. Del equilibrio de las partes en concordia con el Estado. El teatro, el arte, la cultura, son públicas, luego políticas, por eso es deber de Estado privilegiarlas, porque estamos hablando de las primeras necesidades éticas. Una ética de concordia donde el Estado no es gobierno ni partido de gobierno ni politburó militarista ni mucho menos el Proletkult[4] de una élite que piense por el individuo o crea ser el intérprete ungido por una deidad olímpica. El Estado somos todos y todos debemos ser beneficiados por la distribución, promoción y consumo de la cultura de la cual somos, reitero con el juego de palabras, arte y parte. Le tengo terror a los ministerios de Cultura, pero deben existir por encima en la primera línea de esa mentada reingeniería de identidad a la que nos debemos abocar en las próximas décadas para reconstruir el Paraíso Perdido, que no será más que el Nuevo Paraíso ganado por nuestro empecinamiento en re-inventarnos generacionalmente. Estos textos forman parte del libro Álbum de familia. Conversaciones sobre nuestra identidad cultural, que acaba de publicar en Venezuela la editorial Alfa. El libro se puede adquirir aquí. La editorial Alfa tiene previsto empezar a comercializar en breve sus libros en formato e-book, incluyendo Álbum de familia. Michelle Roche Rodríguez es periodista.

Wednesday, May 01, 2013

use of internet (retaking blogging - due to Google Inc it hasn´t fade off )

Hi again, May 1st today. Two days ago was my little princess 4th birthday already and in two day will be her royal knights and princesses celebration I might be posting some pictures, though, I´ve usually been doing this at the Twitter and at Photo Albums in the Facebook, recently just a little on Pinterest, and still eager to get an apple iphone or any iOS device to belong to Instagram, yet Android is offering that Social Network too. My LinkedIn has been left behind, worrying, since it might be considered the most useful and important torward job-finding career-enhancing and professional development. My spanish-akin-site Neurona disappeared or was absorved merged taken by other. It´s the nature of the internet e-services or e-businesses only one truly prevails to extend its domain over its universe of users. Examples of this are, auctions sites came down to Ebay, Shop sites were reduced to Amazon, Paying systems are governed by PayPal, Information is firstly SEOed by Wiki, so on. Interest ideas keep developing at the order of the day, some of these that have intrigued me the most might be: mapping power relations throughout the world with muckety.com, or following one argument with Quora.com, Learning other languages with Duolingo.com, surfing with StumbleUpon.com, blogging around tumblr.com, pinterest.com, wordpress.com, and Gathering my profiles with Storyline.com, helping me through traffic Daze.com, googlemaps.com, looking at videos is youtube,com, vimeo.com, reel.com, etc. and the list goes on and on. . . the offer of internet sites and services would take me at least a dozen more paragraphs such as this and it will be done.

Tuesday, April 30, 2013

The Story of Our Time by Paul Krugman NYT

The Story of Our Time By PAUL KRUGMAN Those of us who have spent years arguing against premature fiscal austerity have just had a good two weeks. Academic studies that supposedly justified austerity have lost credibility; hard-liners in the European Commission and elsewhere have softened their My sense, however, is that many people still don’t understand what this is all about. So this seems like a good time to offer a sort of refresher on the nature of our economic woes, and why this remains a very bad time for spending cuts. Let’s start with what may be the most crucial thing to understand: the economy is not like an individual family. Families earn what they can, and spend as much as they think prudent; spending and earning opportunities are two different things. In the economy as a whole, however, income and spending are interdependent: my spending is your income, and your spending is my income. If both of us slash spending at the same time, both of our incomes will fall too. And that’s what happened after the financial crisis of 2008. Many people suddenly cut spending, either because they chose to or because their creditors forced them to; meanwhile, not many people were able or willing to spend more. The result was a plunge in incomes that also caused a plunge in employment, creating the depression that persists to this day. Why did spending plunge? Mainly because of a burst housing bubble and an overhang of private-sector debt — but if you ask me, people talk too much about what went wrong during the boom years and not enough about what we should be doing now. For no matter how lurid the excesses of the past, there’s no good reason that we should pay for them with year after year of mass unemployment. So what could we do to reduce unemployment? The answer is, this is a time for above-normal government spending, to sustain the economy until the private sector is willing to spend again. The crucial point is that under current conditions, the government is not, repeat not, in competition with the private sector. Government spending doesn’t divert resources away from private uses; it puts unemployed resources to work. Government borrowing doesn’t crowd out private investment; it mobilizes funds that would otherwise go unused. Now, just to be clear, this is not a case for more government spending and larger budget deficits under all circumstances — and the claim that people like me always want bigger deficits is just false. For the economy isn’t always like this — in fact, situations like the one we’re in are fairly rare. By all means let’s try to reduce deficits and bring down government indebtedness once normal conditions return and the economy is no longer depressed. But right now we’re still dealing with the aftermath of a once-in-three-generations financial crisis. This is no time for austerity. O.K., I’ve just given you a story, but why should you believe it? There are, after all, people who insist that the real problem is on the economy’s supply side: that workers lack the skills they need, or that unemployment insurance has destroyed the incentive to work, or that the looming menace of universal health care is preventing hiring, or whatever. How do we know that they’re wrong? Well, I could go on at length on this topic, but just look at the predictions the two sides in this debate have made. People like me predicted right from the start that large budget deficits would have little effect on interest rates, that large-scale “money printing” by the Fed (not a good description of actual Fed policy, but never mind) wouldn’t be inflationary, that austerity policies would lead to terrible economic downturns. The other side jeered, insisting that interest rates would skyrocket and that austerity would actually lead to economic expansion. Ask bond traders, or the suffering populations of Spain, Portugal and so on, how it actually turned out. Is the story really that simple, and would it really be that easy to end the scourge of unemployment? Yes — but powerful people don’t want to believe it. Some of them have a visceral sense that suffering is good, that we must pay a price for past sins (even if the sinners then and the sufferers now are very different groups of people). Some of them see the crisis as an opportunity to dismantle the social safety net. And just about everyone in the policy elite takes cues from a wealthy minority that isn’t actually feeling much pain. What has happened now, however, is that the drive for austerity has lost its intellectual fig leaf, and stands exposed as the expression of prejudice, opportunism and class interest it always was. And maybe, just maybe, that sudden exposure will give us a chance to start doing something about the depression we’re in.

Saturday, April 28, 2012

Comentarios sobre "YO, LA ECONOMIA VENEZOLANA y EL BANCO CENTRAL DE VENEZUELA" 2007 Ed. El Nacional por Domingo Maza Zavala

Domingo Felipe Maza Zavala nació en Barcelona, estado Anzoátegui el 4 de noviembre del año 1922. Se graduó de bachiller en filosofía en 1940 y obtuvo su licenciatura en Ciencias, Económicas y Sociales en la Universidad Central de Venezuela (UCV) en 1949, en la misma casa de estudios, alcanzó el título de doctor en 1962. Maza Zavala se desempeñó como director del Banco Central de Venezuela (1997-2004), director del Instituto de Investigaciones Económicas y Sociales (1963-1968), miembro del Consejo Técnico del Centro de Estudios del Desarrollo, (1963-1971) y Decano de la Facultad de Ciencias Económicas y Sociales de la UCV (1972-1975). Asimismo, fue profesor en la Universidad Central de Venezuela, Universidad Católica Andrés Bello y Santa María, en ésta última se desempeñó como coordinador de cursos de Postgrado en Economía y Administración. El ex director del BCV, también fue diputado del Congreso de la República durante dos períodos. Del mismo modo, participó en la Comisión Presidencial para la reforma del Estado (1985) y Comisión Presidencial para la Nacionalización Petrolera (1969-1971). El prestigioso economista ocupó el cargo de director del diario “El Venezolano” (1963) y columnista de temática financiera del diario “El Nacional” (1949-1963). Maza Zavala fue iniciador de las unidades de estudio del BCV, y continuador de la obra de Peltzer y José Antonio Mayobre. Entre algunas de sus obras se destacan: Análisis macroeconómico, Hacia la independencia económica, Dependencia y subdesarrollo, Balance de un quinquenio de gobierno 1994-1998: gestión fiscal, monetaria y cambiaria, Monografía y ensayos escogidos (BCV, 2001), entre otros. En otros portales sobre economía lo reseñan así: Nació en Barcelona (Estado Anzoátegui, Venezuela) el 4 de noviembre de 1922. Bachiller en Filosofía (1940). Licenciado en Ciencias Económicas y Sociales por la Universidad Central de Venezuela (1949) obtuvo el título de doctor, en esta misma universidad en (1962). Ha sido profesor de Economía en la UCV, Director del Instituto de Investigaciones Económicas y Sociales (1963-68). Miembro del Consejo Técnico del Centro de Estudios del Desarrollo, (1963-71) y Decano de la Facultad de Ciencias Económicas y Sociales (1972-75). Ha sido también Profesor de Dinámica Económica en la Universidad Católica Andrés Bello y en la Universidad Santa María y Coordinador de los Cursos de Postgrado en Economía y Administración de la Universidad Santa María (1984). Fuera del mundo universitario, ha sido Presidente de la Academia Nacional de Ciencias Económicas (1986-88), Miembro de la Comisión Presidencial para la Reforma del Estado (1985). Diputado al Congreso de la República en dos períodos. Miembro de la Comisión Presidencial para la Nacionalización Petrolera (1974-75). Presidente de la Federación de Colegios de Economistas de Venezuela (1969-71). Director del diario “El Venezolano”, (1963). Columnista de temas económicos, diario “El Nacional” (1949-63). En Venezuela, la obra de D. F. Maza Zavala ha contribuido notablemente a la difusión de la cultura económica en su versión más avanzada. De ello dan testimonio sus publicaciones en distintos países de la América Latina, específicamente las relativas a la macroeconomía, obra que editada en Caracas para 1985 llevaba ya cinco ediciones. Además de la importancia como creador y difusor en lo teórico, una característica constante en las contribuciones del Dr. Maza Zavala, es su preocupación por la aplicación de la disciplina a las circunstancias venezolanas. Su aporte más reciente, es el publicado en los análisis de Nueva Economía, órgano de la ANCE, en donde ausculta las etapas que preceden a la llamada “década perdida”, el peso que representa la carga de la deuda y la naturaleza de la inflación latinoamericana en general y de la venezolana en particular, dando una visión crítica de los modelos neoliberales, estructuralistas y monetarios, distinguiendo las instancias coyunturales y estructurales. Algunas Obras 1976 Análisis Macroeconómico 1984 La economía internacional y los problemas del desarrollo: ensayos 1988 Crisis, ajustes y espacios reales para la acción estatal en la reactivación y el desarrollo 1988 Hispanoamérica Anglo América: causas y factores de su diferente evolución 1990 Los procesos económicos y su perspectiva 1996 Crisis y política económica: 1989-1996 1996 Explosión demográfica y crecimiento económico: una relación crítica En sus últimos años luego de retirarse del BCV realizó duras críticas a la política económica del gobierno de Hugo Chávez, DF., quien siempre sostuvo ser un socialista, señalo muchas veces la ruta equivocada que había tomado el régimen actual, que en los meses precedentes a su muerte ha optado por acciones de confiscaciones de las principales estructuras productivas de la nación. 2) Opinión personal respecto a lo discutido por el Econ. Maza Zavala respecto a: a. Control de Cambios Maza Zavala cuenta la historia de los controles de cambio durante la historia económica y moderna de Venezuela, habla de unos dos pre-controles o como los llama especies de control de cambio (durante la época de la Gran Depresión bajo Roosevelt en 1933), antes del primer real control de cambio en 1939 bajo Gómez y el denominado Convenio Tinoco, con el dólar a 3,09 bolívares, bueno él explica que no se trató de un control de cambios formal, sino más bien como un sistema de cambio diferencial (con Precios de 3.06 para divisas del petróleo, 4,80 y 4,85 para exportaciones de café y cacao) y de 3,35 para importaciones). Luego vino un segundo en 1960 que trajo consigo un control de precios y un control de importaciones a su vez. El apoyo plenamente e incluso creo que tuvo que ver con la implementación del mismo, y nuevamente este control de cambio que en este momento vivimos. Él explica y opina que la decisión debe hacerla el gobierno (o el pueblo más bien opino yo pero el pueblo no es educado y culto por eso la necesidad de una guía-líder honesto) sobre cómo mejorar el rendimiento de la economía si a través de una Devaluación o a través de un Control de Cambio: lo que él llama la eterna disputa. Personalmente creo que el control de cambio, y más aún en periodos tan largos, es sumamente nocivo y dañino para el crecimiento globalizado del país. Fíjense que Venezuela logra participar en el ALBA porque prácticamente lo inició y soporta a través de la altísima renta petrolera (la chequera) que se gasta, pero no hemos logrado entrar en tratados más antiguos y extensos como el MERCOSUR. Creo que si Venezuela estuviera dolarizada ya hubiéramos entrado dentro de este tratado. Además, creo que en el largo plazo la falta de hacer conversiones a dólares trae una externalidad negativa como el estancamiento cultural financiero, donde la gente tenga que saber cómo lidiar con demás monedas, países, poderse comparar rápidamente con ellos a través de sus costos y precios. En resumen para el Doctor Maza Zavala un Control de Precio economiza divisas, siempre y cuando sea un buen control que satisfaga las necesidades legítimas y reales del país y minimice la fuga de capitales, que es el principal objetivo. Explica que con la devaluación el capital se fuga a cualquier precio pero que con el control de cambio al menos es más difícil saltar la barrera. Esto me sueno lógico y opino como él. Sin embargo, no soy partidaria de un Control de Cambio que opere por largos plazos mayores a 5 y 10 años pues es como una enfermedad que se va comiendo la economía diría, además si este control es injusto o no eficiente, y es muy difícil satisfacer administrativamente todas aquellas “necesidades legítimas” de divisas (como el las llama) de una economía. Otro punto que Maza Zavala hace referencia es aquel donde el BCV por mantener el valor de la moneda a recurrido a devaluaciones o controles de cambio a lo largo de los diferentes momentos políticos que el duro en uno u otro cargo dentro del banco. Tratemos de hacer un resumen que nos ilustre, como ni el control de cambio ni las devaluaciones han sido en el largo plazo soluciones estabilizadoras que cumplan los objetivos del deber ser del BCV. Maza Zavala habla de que la economía del país es la única y verdadera respaldo del valor de la moneda, y en tal sentido se refiere a la época de oro de Venezuela aquella donde el bolívar aún tenía un valor cercano a 4.30 bs por dólar. b. Autonomía del Banco Central de Venezuela Según el Dr. Maza Zavala a pesar de uno u otro modo todas las reformas de leyes constitucionales del BCV han determinado ya sea la autonomía funcional, operativa o administrativa dicho sea en las reformas de 1974 y 1992, no fue sino hasta la reforma de 1999 en las cuál gracias al presidente actual para dicho momento Gastón Parra Luzardo, no fue que el BCV adquirió el calificativo de Persona Jurídica de derecho público con autonomía para la formulación y ejercicio de las políticas de su competencia. Igualmente en la reforma del 2001 se ratificó taxativamente dicha medida. A mi parecer el libro toca el aspecto de la autonomía del banco central cada vez que refiere como su junta administradora o presidente del BCV se reúne con el ejecutivo para dar consejos sobre el curso actual y futuro de la economía monetaria del país, y cada vez que se discute desde el ejecutivo la posibilidad de un control de cambios o de una devaluación como se explicó en el punto anterior, pues se está en la frontera de lo que sería la autonomía del BCV en sus decisiones. La importancia inherente de dicha autonomía, es similar a la autonomía que se podría esperar que hubiese en el brazo legislativo, a través del cual la Corte Suprema y Magistratura no deben nunca ser nada menos que autónomas en sus decisiones, porque si no la ley deja de ser ley y queda subyugada a los intereses del ejecutivo, o del gobierno. Al igual funcionaría, o funciona con la autonomía del Banco Central de Venezuela BCV, pues se espera que sea el BCV el interesado en cumplir sus funciones más básicas para el bienestar general del pueblo y no para los planes de gobierno, en tal sentido, el BCV es el encargado de la política monetaria, de saber cuánto dinero hay en circulación en la economía y en mantener el valor del mismo, por lo que posee el monopolio sobre la impresión del papel moneda y de aumentar la masa monetaria para convertirlo en dinero circulante, esto siempre y cuando lo amerite la acelerar o ralentizar el funcionamiento de la economía, pero principalmente el BCV busca mantener el valor de la moneda, trabajo que en Venezuela realmente ha hecho muy mal desde su creación creo, puesto que lo que se ha mantenido ha sido una hiperinflación o una inflación galopante como ya todos conocemos. La posición del doctor Maza Zavala a lo largo de varios capítulos del libro es, sino ambigua, poco comprometida, en casos inclusive estando el dentro de la Junta Administradora del Banco en el momento de la toma o falta de toma de decisión para superar o evitar una crisis monetaria, financiera o económica, él dice, yo se lo dije al ejecutivo, o se los plantee a los demás miembros del gabinete quienes decidieron por lo contrario, entonces parece en otros caso que si asume su responsabilidad y estaría dispuesto a disculparse pero una vez más se pone como un tercero quién realmente siempre estuvo en un primer plano en las decisiones. En fin, en varios casos se ha roto la autonomía del BCV que el defendía como ideal pero no la defiende en esos momento a capa y espada, sino que es cómplice de la operatividad del BCV durante los momentos en que este esta subyugado a una política económica del ejecutivo, tal es el caso presente. Otros casos donde se comenta la falta de autonomía están en el capítulo titulado el millarcito, donde explica claramente como hasta a nivel contable ha sido difícil sino imposible en mantener la autonomía del BCV debido a los créditos o transferencias sin contrapartidas que ha tenido que otorgar al Fondem. Habla de que debido a la ley promulgada recientemente baja habilitante se contempló la figura de que los excesos de Reservas Internacionales podrías o serían transferidos al fondo mencionado para el uso arbitrario del gobierno, o el ejecutivo. La primera transferencia no figuraba en dicho renglón pues fue una transferencia de aproximadamente 6 millardos de dólares que tuvo como contrapartida un documento contable más no una deducción de los activos del BCV (y este artificio le pareció ilógico), la segunda fueron 4 millardos sobre el nivel adecuado de reservas, y la tercera fueron 6 millardos nuevamente al año siguiente nuevamente por excesos en reservas. Estos 16 millardos de dólares afectan el balance monetario del banco central como institución autónoma. Al igual que cuando el ejecutivo opina o piensa el designar cuál es el nivel óptimo de reservas internacionales. Y nuevamente su opinión es mixta, o bien como el la define “ecléctica” pues si bien entiende que 6 meses de importación como índices de reservas internacionales no es sino un cálculo arbitrario que en momentos de crisis, como los recién experimentados por Europa, ni se le acerca a la cantidad de reservas internacionales que debería tener un país para poder solventar y salir a flote independientemente de problemas de solvencia o liquidez financiera del sistema de intermediación financiera. En otras palabras, ni que Grecia hubiese tenido diez veces el monto de su “calculado” nivel de reservas internacionales óptimos hubiese podido satisfacer y saldar deudas de sus activos con el resto de la banca europea y mundial sin una intervención o ayuda como la que se le está prestando, igual es el camino de España y Portugal. Pues su opinión como dije es ecléctica, pues por un lado conservador opina que el nivel “adecuado” nunca es “realista” o verdaderamente adecuado, sin embargo, tener un supuesto exceso le parece fútil, pues es dinero que no está siendo usado, como él lo refleja, es como tener unas joyas pero nunca ponérselas o exhibirlas y solo verlas uno. De igual forma Reservas de cuarenta millardos podrían interpretarse como al menos diez millardos siendo perdidos en su capacidad ociosa o su costo de oportunidad, es decir, más valdría invertirlo y subsanar algún problema social que requiera de dicha inversión para dar inicio motor a otra serie de evento económicos que bien podrían repercutir positivamente en el desarrollo de la economía. Así bien su opinión vuelve a ser ambigua o mixta, de igual manera veremos argumentos que ofrece en contra de la autonomía de banco central. Así en la página 53 opina o argumenta lo opuesto a lo discutido, dice de alguna y otra manera los activos del BCV son los activos de una de las entidades oficiales del estado (pero falla en que el estado no es el gobierno), y por ende BCV, Fondo, Bando del Tesoro o Bandes son activos para ser destinados por el ejecutivo en proyectos de inversión sociales o bien pagar deuda pública. c. Las Políticas Públicas a implementar para logar el desarrollo económico de Venezuela Verdaderamente esta es la pregunta de mayor dificultad, pues si se supiese claramente estas serían perseguidas y la economía de Venezuela progresaría continuamente, sin embargo, en el libro no hay tal capitulo, sino, tendríamos que leer entre líneas la opinión y comprender las políticas exitosas que a través de la historia han logrado que en Venezuela su situación económica mejorase posteriormente. Y aún así, creemos que existiría un factor exógeno como la economía regional o mundial, y otro factor endógeno del estilo de ciclos de adaptación, crecimiento y desaceleración o peor. Maza Zavala tiene muchas opiniones específicas y muchas opiniones generales de cómo los indicadores deben tratar de mantenerse, sin embargo, no podemos entenderlos como todos ellos se relacionan o bien como en el largo plazo mantenerlos a dichos niveles, si este ha de ser el fin último. Entre tantos indicadores, podemos esperar que de acuerdo al momento histórico en que se encontrara Venezuela el autor recomendaría distintos cursos de acción, algunos de ellos más de remedio (estilo paños calientes) y otros más correctivos que políticas económicas planificadas estratégicamente para conseguir la eliminación de la incertidumbre económica y de aquellos periodos de crisis o ajuste a que tan a seguido se ven sometidas las economías. De tal forma al esbozar un resumen de principales recomendación en cuanto a estrategias de procederes económicos no resulta fácil ni está escrito tácitamente en el texto del libro. Más bien podemos tratar de resumir entendimientos que nos dejó el libro. Entre los puntos que podemos comentar que lo que se ha captado a lo largo de todo el libro es lo siguiente: Falta un clima de confianza, de estabilidad de la actividad económica. ¿Quién va a invertir con inseguridad jurídica y personal? ¿Quién se va a arriesgar a una inversión de mediano o largo plazo sabiendo que es de dudosa recuperación y de difícil proyección al futuro? Porque no hay confianza. Las oportunidades de inversión son magníficas por la alta demanda. Pero el empresario no se arriesga por las amenazas, controles y coacciones del Gobierno. Como no hay producción y aumenta la demanda sube la inflación. Los costos aumentan, los rendimientos disminuyen, los precios van al alza. No se realizan inversiones para aumentar la producción y atender la demanda. En otro capítulo del libro, explica como la inestabilidad política en la historia dio pie para una fuga de capital. Que una economía como la de Chávez debe tener controles, o mejor dicho una economía de libre mercado o de competencia o un capitalismo como aún predomina en Venezuela aunque se quiera decir lo contrario, debe convivir con algo que al presente gobierno no le gusta, que son los límites y restricciones a lo que sí se puede hacer y lo que no. Por ejemplo no imprimir tanto dinero ni deuda para mantener el valor de la moneda o reducir inflación. Así que ese sería un norte para una política económica. Sin embargo el potencial económico es el verdadero respaldo del valor de la moneda, no la ilusión del oro. Las transacciones financieras, el crédito, el manejo del dinero, los valores, son indispensables en una economía de mercado como la nuestra. Pese a lo que diga el presidente Chávez, Venezuela sigue teniendo una economía de mercado, aunque con una alta participación del Estado. Confiscar o expropiar fuentes de producción espanta la inversión, acentúa la falta de alimentos y provoca subida de precios. La política del gobierno es contraria a lo que recomienda el buen juicio del Dr. Maza Zavala al levemente defender el libre interés económico privado como principal conocedor de las necesidades de producción económica. La Economía debe dejar de ser una economía rentista del ingreso petrolero. Si el crudo llegara a 70 dólares barril, un precio razonable y posible, no podría sostenerse el Estado. Y la política de subsidios de Chávez tampoco podría continuar en las mismas condiciones. El crecimiento del gasto público es insostenible. Además, a la industria petrolera se la ha cargado con tareas que no le corresponden: proyectos sociales y económicos, compra y venta de alimentos, servicios de salud. PDVSA financia la nacionalización de empresas. Todas esas funciones que asume PDVSA ponen de relieve la incapacidad administrativa del gobierno. Que de una u otra forma afecta la economía. Además, tal como se discutió en punto anterior, con Chávez el BCV ha perdido autonomía por la vía de los hechos y legalmente. Antes de la reforma de la ley del BCV de 2005, el banco tenía plena autoridad sobre las reservas monetarias internacionales. Piensa Maza Zavala que solo medidas políticas anti inflacionarias a fondo permitirán que no exista inflación y, por lo vislumbrado, el Gobierno no lo hará. Se debe contener y racionalizar el gasto público, en primer término. Se debe eliminar el déficit del presupuesto y eso más bien amenaza con crecer este año. Se hace necesario también que haya abastecimiento oportuno y suficiente en el mercado de artículos de primera necesidad, que ahora no los hay. Fortalecer la producción interna pues sin el equilibrio de la producción y el consumo, no es posible pensar en una baja de precios. Ni siquiera en una estabilización de precios. Y la demanda, siendo estimulada por la distribución de los ingresos que el gobierno pone en circulación, se corresponda con una oferta oportuna y suficiente. Es difícil pero no imposible, en fin, hay necesidad de una reforma profunda de las organizaciones políticas existentes, con una nueva concepción de la vida pública, con una democracia abierta, social y participativa realmente. d. Opinión del Autor acerca de la gestión del Gobierno. En el último capítulo denominado “una mirada a cifras más recientes” el autor plasma sus últimas discusiones o bien aceptaciones al curso de la política económica y la participación del BCV. En primer término, critica nuevamente el uso estilo “caja negra” de los recursos destinado al Fondem. Para el 2007 comenta que ya BCV otorgaba 17 millardos de dólares y PDVSA un total de 10,2 millardos de dólares que según ley deberían solo ser usados para proyectos de inversión en Venezuela (ya sea en su componente nacional o internacional) o amortización de deuda. Sin embargo de los 27,2 millardos Fondem solo acepta un 10,7 en compras internas y 1,7 en gastos internos, el resto, es decir sus compras al exterior no habían entrado información, y ahí es donde Maza Zavala clarifica si el uso de estos fondo es para gastos corrientes no debería proceder pues ya hay partidas especificadas para ello, como bien Sueldos y Salarios de Personal de Administración Pública en contraste con Personal de nuevos proyectos de inversión. Igual opina de la compra de bienes de capital extranjeros, depende de adónde va a parar su uso. Él explica que los fondos han ido a parar menos para objetivos de Viviendas y Hábitat y más para objetivos de Defensa. Sin embargo nuevamente, cuando se hayan cancelado salarios de la Fuerza Armada, el cual es gasto corriente, entonces no es procedente el uso de fondos de Fondem (Desarrollo Macroeconómico) para dichos fines. Por otra parte, comenta aquella bola de nieve de bonos y deuda interna que el ministro de finanza Rodrigo Cabezas ha estado promoviendo y aplicando como política de financiamiento, explica que ellos tienen el pronóstico de reducir el porcentaje de notas estructuradas de 67% a 41%, ya que son negociables en corto plazo. Sin embargo todo ello queda en supuestos, y no hay certeza de cómo ir a parar mientras el servicio de la deuda sigue implicando una salida importante de fondos hacia el exterior. La amortización e intereses se muestran en la cuenta corriente. Y explica no confundir con la fuga de capitales que aproxima a 130 millardos en los últimos 20 años. En cuanto al nivel de reservas internacionales está de acuerdo con 30 millardos de dólares pero admite que a momentos estamos por debajo con poco más de 20 millones de vez en cuando. A continuación explica controversias sobre el nivel adecuado de ingresos petroleros, explica como lamentablemente se fija más en el nivel de producción petrolera y como de acuerdo a políticas de OPEP estos han sido variables, distintos informes poseen distintas cifras, siento que la tendencia va a la baja. Y así concluye con que realmente el nivel general de todas las exportaciones para el país se han reducido, y esto no ha sido bueno. Una vez más es ambiguo pocos párrafos después al afirmar que hay poca información para concluir una u otra tendencia. Sin embargo, la discusión estilo entrevista pasa a interrogar porque entonces las importaciones sí parecen en aumento, tanto en el sector petrolero como el no petrolero. Pasa a discutir la balanza de pagos, y explica que la cifra mencionada de -47,7% en cuenta de capital (nótese que la cuenta de capital y financiamiento tiene un signo contrario al de la cuenta corriente) muestra como el país ha recibido menos capital del que ha colocado en el exterior. Y dice que en 30 años se ha exportado capital. Así que la crítica no se limita al gobierno actual sino a tendencias ya presentes en una Venezuela de menor potencial económico en general. En las importaciones observa que están terriblemente altas. El autor también critica el exceso de intervencionismo y como ello desata la escasez de productos. Y restringe la libertad económica privada e inclusive el capital extranjero, el cuál a pesar de no ser tan partidario como de la inversión nacional, también reconoce su aporte en aumentar la economía. En otro Apartado del Capitulo Una Mirada a Cifras más recientes, en un apartado comenta no estar de acuerdo con el exceso de Gasto Público, pues en su opinión dicho gasto no está previsto en forma de inversiones a largo plazo que capitalicen el país en un futuro, sino de gasto corriente en productos perecederos a veces como importaciones de productos básicos para subsanar la escases por la falta de producción nacional en la llamada soberanía alimentaria. Y también gastos en servicios internos que generan trabajo en el momento pero no después. Así pues, el doctor Maza Zavala está de acuerdo con un inmenso gasto público siempre y cuando este sea inversión. También critica fuertemente la nueva decisión en la reforma de la Ley del BCV de 2005 en la que se deroga que no todas las divisas que entren en PDVSA deben ser entregadas al BCV para su uso nacional y monetario, sino, ahora PDVSA solo requerirá entregar al BCV los dólares que el BCV necesite para su uso de pago de servicio de deuda y demás tales como entrega a Cadivi; y el resto lo retendrá PDVSA para su contabilidad. La crítica es evidente, la contabilidad de PDVSA no ha sido auditable pues ha estado usando los ingresos petroleros para el pago de misiones. En tal sentido, en otro capítulo del libro es mucho más crítico nuevamente en general de cómo ha sido las finanzas del gobierno o del estado. Finalmente, es verdaderamente clara su crítica, sin embargo no muy pasional o simplemente sin mucha emoción, cuando habla de algo que generalmente el Gobierno no le dice al pueblo, en la página 57 al final concluye: “pero el Gobierno ha utilizado los ingresos petroleros y los ingreso de la mayor recaudación fiscal y, sin embargo no le ha sido suficientes, porque ha recurrido a la deuda pública.” Además, el ingreso petrolero ha sido a precios nunca antes tan favorables en la historia de Venezuela, además el Gasto Público y su llamada propensión también ha aumentado a niveles no conocidos nunca antes, especialmente en Gasto Corriente lamentablemente pues explica Maza Zavala que así no se capitaliza la inversión que debe hacerse en el caso del Petróleo por ejemplo por ser un recurso no renovable, que básicamente se está agotando o liquidando barril a barril. Bueno también los “regalos” ya sea en cuenta de capital o cuenta corriente, es decir, en transferencia o en bienes y servicios enviados que han aumentado unos Gastos Ordinarios del Estado a niveles prácticamente no soportable. Por ello el estado como se menciona recurre a una mayor DPN, explica que las Letras del Tesoro son para corto plazo y los Títulos DPN son a mayor plazo, y que pues se ha emitido moneda y deuda, cuestión no favorable para mantener el valor de la moneda, sin embargo este punto será tocado en otro párrafo. Así pues, el gasto ordinario ha sido extremo y así la búsqueda de ingresos extraordinarios por deuda que traen a su vez gastos extraordinarios en servicios de deuda, recientemente inclusive PDVSA ha pedido prestado de un Banco Japonés un millardo de dólares. Es mucho dinero, es lo que se llama mil millones de dólares (otro “millardito”) o en el extranjero un billón de dólares. Para concluir Maza Zavala solo dice que esto puede explicarse a través de la pésima administración de los recursos del estado. Otro punto a criticar, es el de la inflación o pérdida de valor de la moneda, también el de la mala contabilidad de cómo el Fondem recibe más dinero que en el pasado por reformas legales de 2005, ahora se le entregan excesos de reservas y de divisas de PDVSA (quién también ha erróneamente asumido objetivos de administración de misiones y desarrollo social que no le pertenecen por naturaleza y que han llevado su contabilidad de una manera inauditable), así que el Fondem en vez de invertir en desarrollo económico termina financiando gasto corriente, hable de 20 millardos de dólares mal usado, o administrados. Inclusive, ni en el mismo Petróleo ha habido inversión petrolera para mantenerse competitivos, la producción está estancada, la refinación con graves problemas, la capacidad exportadora afectada también. Esta que el llama la reforma crucial de cómo el Estado a través del Fonden recibe excesos como en la anécdota de cuando el presidente dijo que le pasaron “su millardito” del BCV al Fondem para Gasto Corriente y como no ha sido transparente su contabilidad/auditoria, pues es causa y consecuencia de la mala administración, e inclusive corrupción por parte del Gobierno del presidente Chávez.

Thursday, April 12, 2012

MORALyETICAdeUNEFA documento q me conseguí

Fundamentos del Pensamiento Bolivariano Ética y Moral Economía Social de la UNEFA y del Gobierno Bolivariano (este documento me lo conseguí, era un trabajo grupal de fin de curso, y lo resumo tal cuál sin mayores omisiones ni sintesis, y con el intento de no opinar ni tener sesgo, para que Ud. lector sepa lo que se enseña como la Moral del Venezolano) La Doctrina Bolivariana proyecto ideólogico y social basado en el ideario de Simón Bolivar (S.B.) dnd dicen que SB proponía q LatinoAmerica inventase su propio sistema politico, y basado en el Gral. Ezequiel Zamora "tierras y hombres libres" y "Terror a la Oligarquía", tierra para los campesinos. Fin un nuevo socialismo. Estado Es una sociedad humana, asentada en territoria, define y aplica un orden juridico, para estructurar un orden social y obtener bien público.Estado e Individuo son iguales. Democracia Es una forma de organización del Estado. Decide el pueblo colectivamente mediante participación directa o indirecta. Convivencia social libres e iguales. Deciden por mecanismos contractuales. Libertad Obrar según propia voluntad, por lo que es responsable de sus actos. La Independencia Hispanoamericana Noción de Libertad y Nacionalismo surgió a fin de siglo 18 (1790s). La lucha por el nacionalismo es la lucha por la libertad. Juramento del Monte Sacro "Juro delante usted; juro por el Dios de mis padres; juro por ellos; juro por mi honor, y juro por mi Patria, que no daré descanso a mi brazo, ni reposo a mi alma, hasta que haya roto las cadenas que nos oprimen por voluntad del poder (español) " "Cuando los sucesos no están asegurado, cuando el Estado es débil, y cuando las empresas son remotas, todos los hombres vacilan; las opiniones se dividen, las pasiones se agitan y los enemigos las animar para triunfar por este fácil medio. Luego que seamos fuertes, bajo los auspicios de una nación liberal que nos preste su protección, se nos verá de acuerdo cultivar las virtude y los talentos que conducen a la gloria; entonces seguiremos la marcha majestuosa hacia las grandes prosperidades a que seta destinada la Ameérica meridional; entonces las ciencias y las artes que nacieron en el Oriente y han ilustrado a Europa, valrán a Colombia libre que las convidará con un asilo" SB. Decreto Guerra a Muerte Y vosotros, americanos, que el error o la perfidia os ha extraviado de las sendas de la justicia, sabed que vuestros hermanos os perdonan y lamentan sinceramente vuestro descarríos, en la intima persuasión de que vosotros no podéis ser cculpables, y que sólo la ceguedad e ignorancia en que os han tenido hasta el presente los autores de vuestros crímenes, han podido induciros a ellos. No temáis la espada que viene a vengaros y a cortar los lazos ignominiosos con que os ligan a su suerte vuestros verdugos. Contad con una inmunidad absoluta en vuestro honor, vida y propiedades; el solo título de americanos será vuestra garantía y salvaguardia. Nuestras armas han venido a proyegeros, y no se emplearán jamás contra uno solo de nuestros hermanos. Manifiesto de Carúpano Esperad, compatriotas, al nobre, al viruoso pueblo granadino que volará ansoso de recoger nuevos trofeos, a prestaros nuevos auxilios, y a traeros de nuevo a la libertad, si antes vuestro valor no la adquiere.

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